Ketty Garat: “Zapatero ha matado a Bambi. Es probable que acabe en la cárcel”

2026/07/27

'Todos los hombres de Sánchez' es la historia de un éxito periodístico, pero también la de una obsesión: cuatro años de incansable investigación, entre noches sin dormir y no pocos sacrificios familiares. Además, como dice su autora, es la historia de un "fracaso": "Una cacería política y mediática", por haber destapado los motivos reales por los que José Luis Ábalos fue cesado como ministro de Transportes en julio de 2021. Ketty Garat (Ferrol, 1982) visita Leyendo el periódico de 20minutos  para repasar algunas de las informaciones que ella misma reveló y que el tiempo y la justicia han confirmado.

Arrancamos con el último informe de la UCO sobre el patrimonio de Santos Cerdán, cuyos ingresos aumentaron en 323.000 euros entre 2014 y 2024, gracias a ciertas adjudicaciones de obra pública a Acciona y, en menor media, a Servinabar. "Hay gente que ha visto poca chicha; creo que es todo lo contrario. Hace años, una persona relevante me dijo: 'Santos Cerdán es el hombre de Acciona en Madrid'. Este informe pone negro sobre blanco que Servinabar era esa empresa pequeña, que iba en Unión Temporal de Empresas (UTE) con la grande, con Acciona, para cobrar las mordidas de la constructora".

La periodista de investigación advierte, en todo caso, de que existen otro tipo de pagos "en especie" al exsecretario de Organización del PSOE: "Como publiqué en The Objective, junto a Teresa Gómez, Servinabar costeó el alquiler de lujo de Cerdán en la calle Vallerhemoso de Madrid".

La sentencia de 24 años a Ábalos es un aviso a navegantes. Para mí es justo y necesario que Aldama se libre de prisión"

Para Garat, Cerdán es, con diferencia, el escudero de Sánchez que más le ha sorprendido. "Hablan de él como un hombre gris, un ejecutor del presidente que no mueve un dedo sin que se lo pida Sánchez". Con el tiempo, comprendió por qué, en septiembre de 2021, Santos se acercó a ella para facilitarle información, cuando "apenas" tenían relación. 

"Cerdán acababa de suceder a Ábalos y carecía de sus habilidades. El exministro de Transportes era un animal político: con don de gentes, inteligencia y una oratoria sobresaliente. Santos, en cambio, dio un par de ruedas de prensa en Ferraz y fueron un desastre. Casi lo tienen que sacar los GEO... Con el tiempo, tirando del hilo de la madeja, descubro que me dio esa información para tapar sus propias corruptelas", cuenta. 

Uno de los grandes titulares en lo que va de año ha sido la sentencia de 24 años de cárcel a Ábalos por el Caso Mascarillas. La escritora confiesa que no esperaba que fuera tan alta, si bien la considera "ejemplarizante". "El escrito del fiscal Alejandro Luzón era jurídicamente intachable y democráticamente muy comprometido". Por lo que, todas las fuentes que consultaba "esperaban una pena menor". Para Ketty, "mantener la petición de Anticorrupción es un aviso a navegantes para las otras tramas que quedan por venir... Y las más grandes son las de obra pública y el petróleo". "Como dijo Ábalos, 'las mascarillas son el chocolate del loro'". 

¿Es justo que 'el conseguidor' Víctor de Aldama se libre de prisión? "Sí para mi es justo y es necesario", responde. "Hay un argumentario en el Partido Socialista que consiste en proyectar que el núcleo corruptor de la trama se va de rositas. Ni es el núcleo corruptor ni se va de rositas. Lo que pasa es que aporta una gran cantidad de información. La Fiscalía solo conoce, por ejemplo, gracias Aldama que hubo un contrato de alquiler con opción a compra en Madrid para cuando Ábalos dejara el ministerio. Eso, en un Estado de derecho, tiene que tener un premio penal". 

Para ella, "estamos ante un hecho inédito y muy esperanzador, que es que hay un elenco de presuntos corruptos dando información a la Fiscalía, espoleados por esa sentencia y el trato favorable a Aldama. Han visto que es rentable para sus estrategias". Y matiza: "Claro que tienen estrategia, no son seres de luz ni hermanitas de la caridad".

Julio Martínez Martínez, alias Julito, ha sido el último en adoptar la estrategia del pentito. La semana pasada, el amigo de José Luis Rodríguez Zapatero, y supuesto testaferro, escribió a la Audiencia Nacional, para contar que Zapatero medió para que Plus Ultra recibiera el rescate del Gobierno y que cobró un 1% por ello. "Solo es el principio del fin", dice  Garat, al tiempo que explica que "Análisis Relevante [compañía de Julito] se monta para cobrar comisiones de un rescate de Plus Ultra aprobado en el Consejo de Ministros". "Zapatero -concluye- es la palanca o la pata de entrada en la administración, a cambio de cobrar una comisión".

La periodista, dicho esto, alerta: "Lo más gordo de Zapatero no es Plus Ultra, es el petróleo, son sus inquietantes negocios. Creo que eso va ser letal si se consigue demostrar que el petróleo está entroncado con la presunta financiación del Partido Socialista". "Son cantidades de dinero casi incalculables", vaticina. 

La autora acuña el concepto de la "trama cebolla de corrupción", una "trama de tramas superpuestas". "Los mismos actores aparecen una y otra vez en la trama del petróleo, la obra pública, las mascarillas o la presunta financiación irregular del PSOE". A su juicio, "solo es posible comprender el funcionamiento de toda esa red atendiendo sus afinidades personales". Entre Cerdán y Zapatero, por ejemplo, encargados de las negociaciones con Carles Puigdemont en Suiza. "Sánchez lo sabía todo", apunta. Y remata: "Cada vez es más probable que termine imputado". 

Garat quiere ser cauta ante una posible entrada del expresidente del Gobierno en la cárcel. "Es probable, que es mucho más que posible. Desde luego, tiene un horizonte judicial muy, pero que muy negro. No va salir bien de esta. Y sería un hecho inédito, insólito e histórico que termine en prisión", remacha.

La autora cree que Zapatero cambia cuando abandona el Gobierno, a finales de 2011. "Dicen que tiene una múltiple personalidad, que tiene diferentes roles y que se los cree todos. Cuando dice en un atril que 'ser socialista es tener mucho y dar poco’ o cuando negocia con Delcy los derechos humanos de los presos políticos. Pero también se cree su rol de trader del petróleo, cobrando en buques, a cambio de blanquear el régimen dictatorial de Venezuela". 

"Zapatero ha matado a Bambi", continúa en referencia al apodo político que recibió el exgobernante. Después, matiza: "En la película Zapatero sería todos los personajes: Bambi, el cazador, la madre y tambor. Por eso nos cuesta entender esas joyas que han encontrado en su despacho y han dilapidado el legado que existía como faro moral de la izquierda".

Le preguntaría a Zapatero si Sánchez solo se apoyo de corruptos para mantenerse en el poder o también está en la operación"

Si pudiera entrevistarlo, Garat no lo "dejaría escapar". "Le preguntaría, sobre todo, por qué lo ha hecho. Por qué alguien puede poner a los pies de los caballos a sus hijas. Cómo es posible que se haya dejado arrastrar a operaciones como la compra de petróleo, blanqueando regímenes dictatoriales. Y le preguntaría muchas cosas de Sánchez. Si Sánchez solo se apoyó en esos perfiles corruptos para mantenerse en el poder o si hay algo más y él también está en la operación".  

Sobre Sánchez: "Cada vez más cerca de ser imputado"

La conversación desemboca, finalmente, en Pedro Sánchez. Garat prepara un libro sobre él, que por respeto institucional no publicará hasta que el socialista abandone la presidencia. Le pedimos un adelanto: "De Sánchez se dicen muchas cosas sin conocimiento de causa, como que es un psicópata, pero eso no es lo que lo define", comienza diciendo.

"Sánchez es una persona obsesiva, con mucha determinación, y es una persona iracunda, que se enfada con facilidad y cuando se enfada lo hace a niveles máximos. Eso es lo que genera un régimen de terror en Moncloa y en el Partido Socialista. Es lo que explica por qué casi nadie —con excepción de García Page— se atreve a decirle que no". 

¿Sánchez le tiene miedo a alguien? "Creo que Sánchez ahora mismo le tiene miedo a la justicia. Le tiene miedo a la justicia. No solo porque tiene más información que nosotros —controla el CNI—,  sino porque tiene conocimiento de todo lo que se ha producido". La pregunta, entonces, es si Ketty Garat tendrá miedo o no para contárnoslo en su próximo libro.