El festival de Sitges está revolucionado con la llegada de Kevin Bacon y Kyra Sedgwick. La simpática pareja de actores estadounidense recibe esta tarde el premio honorífico y presenta Family movie, película que ambos dirigen y que coprotagonizan al lado de sus hijos Travis y Sosie. En ella, Bacon encarna a un director de cine de películas de terror en horas bajas que está realizando un último filme con su familia.
El set es un caos. Se acumulan los accidentes y la falta de presupuesto. A eso se suma la inesperada aparición de un cadáver que pone en riesgo el filme, algo que no pueden permitir. “No conocía el festival. Y cuando se lo comenté a la gente, Travis me dijo: “Ah, es un festival estupendo'. Me encanta que sea un evento con 60 años de historia, dedicado específicamente al género”, asegura Sedgwick en conversación con este diario. A su lado, Bacon, de 68 años, añade: “Sabíamos que la película iba a venir aquí, pero no nos dimos cuenta hasta hace poco de que también íbamos a recibir un reconocimiento, así que pensamos: '¡Qué bien!'. Es un honor para nosotros. Los cuatro miembros de la familia tenemos vínculos con el cine de género; no solo por haber participado en él, como cuando hice la primera película de Viernes 13, sino también porque simplemente nos gusta, consumimos este tipo de filmes y los disfrutamos”.

Travis, que ha acompañado a sus padres en su viaje a Sitges, confiesa que lleva años oyendo hablar del certamen. “He enviado todos mis cortometrajes. No es que me hayan seleccionado, pero siempre he oído decir que esta es la meca de los festivales de terror y que hay una comunidad de fans muy fuerte”.
El origen de esta propuesta se gestó durante la pandemia: “Nos preocupaba no volver a trabajar nunca más, ¿sabes? Así que hicimos un par de cosas por nuestra cuenta y luego pensamos: ¿Y si esto se alarga indefinidamente? ¿Qué podríamos hacer con una familia confinada?. Entonces se nos ocurrió la idea de una familia que se dedica a hacer películas de terror juntos; pedimos propuestas a varios guionistas, nos reunimos con ellos y nos decidimos por Dan Beers porque su idea fue la que más nos gustó. Era la más divertida. Todo se movía en el terreno de la comedia de terror y la historia se volvió cada vez más y más disparatada. Nos dimos cuenta de que cuanto más loca fuera, mejor. No queríamos tomarnos las cosas demasiado en serio”, declara Sedgwick, para quien “la mayor alegría de mi vida es colaborar con los chicos. Y con Kevin creo que somos geniales por separado, pero juntos tenemos un toque especial, y espero que podamos volver a hacerlo”, dice mientras Bacon asiente con la cabeza.
“Quiero señalar que nuestro sindicato, el Directors Guild of America, -matiza el actor- tiene una norma que establece que solo puede haber un director por película; por eso aparezco yo en los créditos. Sin embargo, el proceso de creación fue una colaboración entre ambos de principio a fin. Colaboramos en cada una de las decisiones y, por extensión, los cuatro. Travis, obviamente, componía la música. Ya sabes, el cine es, ante todo, una colaboración. Por eso no lo veo como si estuviera dando órdenes a mi familia; de todos modos, no me saldría con la mía - afirma con una amplia sonrisa-. No. Todos ellos tienen personalidades muy fuertes, tanto en lo personal como en lo creativo. Así que es un trabajo en equipo”.
Dejamos de leer las críticas de nuestras propias películas hace muchísimos años. Las malas noticias te encuentran
Kevin Bacon
Igual que su personaje, el protagonista de títulos como Footloose o Mystic river no lee las críticas. “En realidad, dejamos de leer las críticas de nuestras propias películas hace muchísimos años. Las malas noticias te encuentran”. Y Sedgwick agrega: “Y las buenas noticias también te encuentran”. De momento, no tienen pensado volver a trabajar todos juntos. “No es que al terminar la película nos preguntáramos: '¿Qué es lo siguiente que vamos a hacer todos juntos?'. Es decir, no es que fuera una experiencia increíble o mágica. Pero también es cierto que todos tenemos carreras muy independientes”, comenta Bacon, muy activo como actor, que el año que viene estrena la comedia literaria Beach read con Andie MacDowell.
Sosie ha trabajado en Smile y Turno de noche, y Sedgwick, ganadora del Globo de Oro y el Emmy por su papel en la serie The closer, también está “actuando bastante y produciendo y dirigiendo un poco”, como uno de los capítulos de la nueva serie de Carrie. Preguntados sobre lo que más les aterroriza en la actualidad los tres responden: “Donald Trump” y Bacon agrega acto seguido “y la IA”. Travis también apunta a los “multimillonarios, que quieren apoderarse del mundo y destruirlo”.
Sobre el enorme imperio mediático surgido de la fusión entre Paramount y Warner, Bacon opina: “Bueno, es un hecho consumado. Lo que siento respecto al cine es que, desde que empecé a hacer películas, se ha vaticinado constantemente la muerte de las salas de cine. Personalmente, como consumidor y creador de cine, me encanta la experiencia de ir a la sala. Todos vamos al cine constantemente, y creo que eso es algo a lo que debemos aferrarnos. No solo para apoyar al cine, sino también para fomentar el sentido de comunidad y compartir experiencias entre seres humanos, en lugar de estar siempre mirando nuestros teléfonos”. Al respecto, su mujer se refiere a que es “un monopolio. Es decir, no creo que realmente podamos negarlo. Y eso me parece lamentable. Espero que todos cumplan con lo que prometen. Espero que David Ellison haga tantas películas como dice que hará, y de la diversidad que ha anunciado”.

Licenciada en Periodismo por la UAB. Redactora en la sección de Cultura especializada en cine