La charla entre Milei e Infantino, la bronca con Villarruel y la propuesta para la Selección

2026/07/18

El miércoles por la noche, tras el triunfo histórico de la Selección Argentina, el presidente Javier Milei dialogó con el titular de la FIFA, Gianni Infantino. Tienen un buen vínculo hace varios años (en enero pasado se encontraron en el Foro Económico Mundial en Davos) y, tras la llegada de Argentina a la final, provecharon para hablar.

Según pudo saber PERFIL, dialogaron amenamente, hubo elogios para la remontada del equipo y buena sintonía. Allí también el jefe de Estado le confirmó a Infantino que no viajará para ver la final del Mundial en New York y que verá el partido en la Quinta Presidencial de Olivos, como viene haciéndolo desde que comenzó el Mundial. De Infantino a Donald Trump lo esperaban en el estadio el domingo, pero Milei declinó la idea.

En esas horas se mezcló el temor a que, luego de que la Selección mostrara en la cancha una bandera sobre las Malvinas, haya algún tipo de sanción contra los jugadores que afecte al equipo. El presidente se quedó con la impresión de que, en todo caso, habría una sanción económica a la AFA a posteriori pero nada que pueda mermar el rendimiento deportivo.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

Con todo, llegó a oídos del presidente y sus colaboradores el malestar de la delegación inglesa por un polémico tuit de la vicepresidenta Victoria Villaruel donde trató a los británicos de “piratas usurpadores”, y planteó que el partido no era “uno más” sino la chance de “pararle el carro a los invasores”. Hija de un héroe de Malvinas, la vicepresidente posteó ese tuit casi a la medianoche del martes. Ese tema escaló y desató, una vez más, la bronca del jefe de Estado, quien se contiene de expresar públicamente lo que realmente piensa sobre su compañera de fórmula.

A esto se le sumó una pelea muy dura entre Villaruel y la jefa del bloque de senadores libertarios, Patricia Bullrich, donde se cruzaban chicanas, amenazas y posicionamientos políticos muy distintos.

Paralelamente, el presidente Milei mantiene su Whatsapp abierto con la Selección Argentina. Sin intermediarios. Desde allí emanó la propuesta para, literalmente, vaciar la Casa Rosada. “Solo van a estar los Granaderos”, le prometió a las figuras del equipo. Del otro lado le pidieron hasta hoy para evaluar si iban a concurrir, salga como salga la final, a Balcarce 50.

En este contexto particular, una opinión clave que podría ser decisiva para aceptar, o no, tiene nombre y apellido: Claudio Fabián Tapia. El “Chiqui”, en estas horas, iba a dialogar con la Selección sobre esa chance. Se definirá hoy.

Con todo, atento a una negativa, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, ensayó esta semana otra variante: instalar un escenario de grandes dimensiones en el Obelisco. Esa idea se complementa con otra: que el equipo llegue vía Aeroparque y no por Ezeiza, para evitar lo que ocurrió en 2022, y que, por el corredor norte, los jugadores lleguen al centro porteño para hablar desde el escenario.

Aún sigue siendo una idea, si es que la Selección rechaza ir al primer piso de la Casa Rosada. En este sentido, el escenario podría estar ubicado en el sur de la 9 de Julio mirando hacia el norte por donde ingresaría el micro de los jugadores.

Por lo pronto, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva ayer al mediodía encabezó una reunión de coordinación en la sede del Ministerio. Estuvieron las Fuerzas Federales, Casa Militar (que se ocupa de la seguridad del presidente y la Casa Rosada) y la cartera de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires.

Según fuentes oficiales “el objetivo fue comenzar a diseñar el operativo de seguridad para el regreso del seleccionado argentino la próxima semana, tras finalizar su participación en el mundial de fútbol disputado en Estados Unidos”.

A pesar de ello Monteoliva viene de una reprimenda fuerte: cuando divulgó que estaba prohibido llevar una bandera argentina y quedó en off side por la Selección hubo malestar en Casa Rosada. Según explicaron fuentes libertarias, originalmente Monteoliva debía explicar la política contra los barra bravas que podía haber en Estados Unidos.