
La actividad económica viene mostrando, casi desde el inicio del actual Gobierno, tres sectores que crecen, energía, minería y agro, al mismo tiempo que hay otros tres en retroceso, industria, comercio y construcción. En este último caso, la caída es esperable a partir de la paralización casi absoluta de la obra pública, en especial en 2024 y 2025.
Con perspectivas por el repunte del crédito, costos más accesibles, menos inflación y planes para que se utilicen los dólares del colchón, las expectativas dan leves señales de mejoría. Así lo reflejó el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de mayo, en el que la construcción mostró un alza interanual del 1,9%, tras varios meses en los que predominaron las caídas.
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El número positivo contrasta con las fuertes caídas de la industria (5,6%) y el comercio (4,3%) en el mismo mes, pero están lejos de ubicar a la construcción en el bando de los ganadores de la era Milei. De hecho, la actividad todavía no pudo volver al nivel que tenía en el final del gobierno anterior.
Con perspectivas por el repunte del crédito, costos más accesibles, menos inflación y planes para que se utilicen los dólares del colchón, las expectativas dan leves señales de mejoría
De hecho, sigue siendo uno de los ejemplos de la recuperación en forma de K (no por el kirchnerismo, claro), la tan mentada economía en dos velocidades. “Hay sectores que vuelan y sectores a los que todavía les cuesta traccionar, ya dos años después del piso de actividad de 2024″, explicó un informe de la consultora 1816.
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Agrega el reporte: “Mientras que la actividad agropecuaria y el sector energético crecieron 15% y 27% desde noviembre 23, respectivamente, la industria, la construcción y el comercio todavía están con niveles de actividad inferiores a los del último mes de la era Alberto Fernández”.

El reporte explica que como “los sectores perdedores”, entre ellos la construcción, son los principales generadores de empleo directo, “el mercado laboral continúa débil (el empleo asalariado privado registrado cayó en abril por decimoprimer mes seguido) y los salarios privados registrados volvieron a descender en mayo. A dos años y medio del comienzo de la administración Milei, los salarios reales del sector privado registrado siguen 3,6% por debajo de los niveles de noviembre 2023, de acuerdo con el INDEC.
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La construcción mostró en mayo un rebote en la demanda de insumos del 6,3% que revirtió la baja de abril, pero los datos de junio volvieron a marcar una caída y consolidaron un movimiento irregular que Empiria Consultores describió como un “serrucho”. Los indicadores adelantados del mes siguiente ya anticiparon otro retroceso: los despachos de cemento bajaron 0,7% y el Índice Construya cayó 2 por ciento.
El dato alentador que la obra pública, de manera paulatina, empezó a dar señales de vida. Según el relevamiento, “la demanda de insumos para obra pública fue lo que más creció en mayo, 23% sin estacionalidad, que se explica por el aumento de la demanda de asfalto, que aún es 30% menor que en noviembre de 2023. La demanda de insumos para obras estructurales creció 6,2%, por cemento (16%) y hormigón (7 por ciento)”.
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El costo de la construcción atravesó en junio una situación particular: subió en pesos y cayó en dólares. Según Reporte Inmobiliario, el costo de construir un edificio de propiedad horizontal volvió a incrementarse durante junio y subió un 2,04% en moneda local. Sin embargo, el aumento del tipo de cambio durante el mismo período compensó esa suba
“Para desarrolladores e inversores este comportamiento constituye un dato relevante. Si bien la construcción continúa encareciéndose en pesos, una parte del aumento quedó absorbida por la evolución cambiaria, generando un alivio parcial”, agregó.
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Si bien la construcción continúa encareciéndose en pesos, una parte del aumento quedó absorbida por la evolución cambiaria (Reporte Inmobiliario)
Empiria destacó que hubo un dato favorable sobre otra variable clave para el sector: el crédito hipotecario. Junio tuvo desembolsos por USD 150 millones, equivalentes a unos 1.873 préstamos, en su mayoría otorgados por el Banco Nación y ajustados por UVA.
La cifra superó los registros de abril y mayo, pero no todavía no alcanzó el último pico de USD 372 millones de octubre pasado.
El escenario del crédito hipotecario sigue “en un momento complejo”, explicaron en la consultora que dirije Hernán Lacunza.
Su informe destaca que los últimos meses mostraron subas en la tasa, que ya promedia 7% en UVA, y un acortamiento del plazo a 23 años. Y que el primer semestre del año tuvo 11.500 créditos otorgados frente a los 20.000 del mismo período de 2025. “Tasas más altas, plazos más cortos y cuotas más altas son una combinación compleja para profundizar el mercado de crédito”, señaló el informe.
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Tasas más altas, plazos más cortos y cuotas más altas son una combinación compleja para profundizar el mercado de crédito (Empiria)
Tras un fuerte desplome de los datos de créditos hipotecarios en abril, en los últimos días de junio se desembolsó crédito a un ritmo promedio semanal de USD 43 millones, en lo que se consolidó una mejora que ya lleva, aproximadamente, cinco semanas.
“La aparición del BBVA como claro segundo del mercado explica parcialmente esta situación, con un cuarto del mercado ya consolidado y en crecimiento. El Banco Nación sigue explicando todo el resto casi en soledad”, destacó el informe de Empiria.
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