La criminalidad en Catalunya baja un 7,4% en 2026 tras un verano en el que Barcelona registra un 16% de delitos menos

2026/09/18

Los delitos penales han caído un 7,4% en Catalunya entre enero y junio de 2026, respecto al mismo período del año anterior, según datos publicados este jueves por el Ministerio de Interior en el balance de criminalidad de toda España. El informe elaborado con datos de todos los cuerpos policiales refleja que el peso de este descenso recae en la caída de los hurtos (-14,6%), pero también los robos en domicilios (-9%) y con violencia (-3,8%). El descenso podría haber sido aún mayor si no se contaran las ciberestafas que, como lleva ocurriendo durante los últimos años, siguen aumentando en cada balance. En concreto, los ciberdelitos han subido un 9,4%.

La tónica a la baja de la criminalidad y sobre todo en los diferentes tipos de hurtos se observa en las principales poblaciones de la comunidad. Las caídas de los robos son especialmente acentuadas en Cornellà de Llobregat (-39,0%), Terrassa (-26,3%), Santa Coloma de Gramanet (-22,7%), Mataró (-21,2%) y Hospitalet de Llobregat (-16,6%). En Badalona, por el contrario, aumentan un 6,2%. Asimismo, los robos con violencia e intimidación muestran una evolución muy favorable en ciudades como Mataró (-21,1%), Cornellà de Llobregat (-17,8%), Badalona (-11,2%) y Hospitalet de Llobregat (-9,5%).

Sin embargo, la nota negativa del informe se refleja en el repunte de los delitos contra la libertad sexual, que crecen en estos primeros seis meses del año en varios municipios. Aunque en el global de Catalunya la cifra cae un 3,8%, sí se ha detectado un incremento en municipios como Mataró, con un 34,3% más de delitos sexuales (47 casos), seguida de Terrassa, donde suben un 21,6% (62 casos) y Badalona, con un incremento del 14,3% (64 casos). En el resto de España, el balance de criminalidad se ha traducido en un incremento de violaciones, robo de vehículos, secuestros y tráfico de drogas.

La caída delictiva también se replica en Barcelona

La tendencia a la baja generalizada en los delitos de Catalunya también se refleja en Barcelona. La capital catalana ha registrado una caída del 16% de los delitos en los meses de verano, época en la que los ladrones aprovechan el mayor volumen de turistas. Especialmente en las calles más concurridas de la ciudad, como las Ramblas o el Passeig de Gràcia. Los datos publicados este mismo jueves por el Ayuntamiento de Barcelona y los Mossos d'Esquadra muestran este descenso, sobre todo en los hurtos, que han bajado un 23,95%.

Otro de los caballos de batalla del gobierno municipal es la lucha contra la multirreincidencia. Durante esta época estival, los delitos vinculados a este fenómeno han bajado un 18,9% y la delincuencia en el transporte público lo ha hecho un 40,7%. Además, los incidentes con arma blanca han descendido un 20% y, entre enero y agosto, se intervinieron 1.722 armas blancas, un 6% menos. Los datos positivos durante los meses estivales también se pueden ampliar al primer semestre del año, que, según el balance del Ministerio de Interior, ha habido un descenso del 10,1%.

Hacer frente a las bandas juveniles y al crimen organizado

Los datos mayoritariamente positivos que ha hecho público Interior no evitan que desde la cúpula de los Mossos d'Esquadra se deje de hacer frente a la criminalidad en Catalunya. La seguridad es una de las prioridades del Govern de Salvador Illa y revertir la curva de criminalidad se ha convertido en una de las políticas principales durante su mandato. El cambio al frente de los Mossos d'Esquadra que presentó la semana pasada la consellera d'Interior i Seguretat Pública, Núria Parlon, tras la dimisión de Josep Lluís Trapero y la jubilación de Miquel Esquius, no implicaba tampoco un cambio en la dirección del departamento.

Por este motivo, la nueva comisaria en cap, Sílvia Catà, anunció este jueves desde el Parlament la creación de un plan para combatir las bandas juveniles, después de que hayan "proliferado" durante los últimos años. El fenómeno se concentra principalmente en Barcelona, pero también se está extendiendo en el resto de la comunidad, y su actividad se centra en los robos con arma blanca y el tráfico de drogas. Precisamente, durante los últimos meses ha trascendido a la opinión pública este repunte, después de la muerte a tiros de un menor de 15 años en el parque de la Pegaso de Barcelona.

Tal y como explicó Catà, el objetivo del nuevo plan será evitar la proliferación de estos grupos y que más jóvenes se incorporen a ellos. La nueva comisaria en cap avanzó que se va a trabajar transversalmente con otros cuerpos policiales y afirmó que la voluntad es que los jóvenes que viven en Catalunya lo hagan "pacíficamente y con convivencia pacífica con el resto de la sociedad". Pese a que este plan no está activo, los Mossos d'Esquadra ya vienen trabajando contra estas bandas; por ejemplo, se desarticuló 'Los 300', una banda juvenil "muy violenta" que actuaba principalmente en la capital catalana y el área metropolitana.

Por otro lado, Catà detalló que una de las prioridades que ha asumido personalmente y que se liderará desde la Jefatura será crear grupos policiales encargados de trabajar específicamente el crimen organizado en cada una de las regiones de los Mossos. "Hay que descentralizar a las regiones policiales", defendió, ya que considera que se debe luchar contra este fenómeno desde una perspectiva de proximidad y cooperando con judicatura, fiscalía y otros cuerpos policiales.

"Hay que tener unidades especializadas que trabajen el crimen organizado", insistió Catà, quien situó la reforma del modelo de investigación entre los principales objetivos de los próximos dos años. La comisaría vinculó esta apuesta con la necesidad de dar respuesta a episodios graves que, aunque sean puntuales, generan alarma social e incrementan la percepción de inseguridad entre la ciudadanía.

Por su parte, la consellera Parlon y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, presentaron la renovación del convenio de colaboración entre los Mossos y la GUB. El documento no se actualizaba desde 2005 y el nuevo texto tiene como objetivo adaptarse a los cambios que se han producido en las últimas dos décadas, hacer frente a los retos actuales en materia de seguridad y adaptarse a las necesidades de la ciudadanía.

Parlon explicó que el nuevo convenio "duplicará" la capacidad para recoger denuncias en Barcelona y facilitará el trámite para los barceloneses. Hasta ahora, solo podían denunciar delitos leves en las comisarías de la GUB si desconocían al autor de los hechos y, a partir de 2027, podrán hacerlo también si conocen al autor. Collboni detalló que esta medida se desplegará en 10 comisarías de la ciudad, empezando por las cinco primeras a partir del próximo año.

Endurecer las penas por tenencia ilícita de armas

Tanto las bandas juveniles como las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas u otros delitos de diferentes índoles tienen en su posesión armas de todo tipo, principalmente blancas, pero también de fuego, como han explicado desde los diferentes cuerpos policiales al hacer pública la desarticulación de grupos así. Para que la posesión de estas armas no quede impune, el Gobierno y la Generalitat trabajan para reformar el Código Penal para duplicar las penas por tenencia ilícita de armas y crear un nuevo delito de exhibición de armas en el espacio público.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, explicó desde Extremadura que "hace meses" que el Govern trabaja esta cuestión con el Ejecutivo de Pedro Sánchez. "Se inscribe perfectamente en nuestra política de ser muy exigentes en el respeto a la convivencia y mantener el orden público y confiar en la policía de Catalunya", subrayó. El presidente catalán no quiso dar más detalles y señaló que cuando haya "resultados y fechas concretas" lo darán a conocer.

En junio, a raíz de la detección de varios asesinatos por arma de fuego en Catalunya, desde los Mossos d'Esquadra pidieron elevar de dos a cinco años las penas de prisión por tenencia ilícita de armas de fuego como método disuasorio. Las penas actuales se sitúan entre 1 y 2 años por armas cortas y entre 6 meses y un año por armas largas. Ahora, como explicó Illa, ambos gobiernos ya trabajan en una propuesta, que se tramitaría como una proposición de ley presentada por el PSOE o mediante ley orgánica en trámite, en la que se dupliquen estas penas.