(BUENOS AIRES).- "Actualmente entrena apartado del plantel junto al resto de los borrados en el predio de Cantilo". Con ese presente para Santiago Lencina, River rechazó las dos ofertas que llegaron desde Brasil por el volante, que espera resolver su salida en este mercado de pases.
Atlético Mineiro fue el primer club brasileño en mostrar interés y luego se sumó Bahía, pero la dirigencia millonaria no aceptó las condiciones. Ambos pretendían un préstamo con opción de compra, una fórmula que choca con la postura del club, que busca desprenderse del jugador de manera definitiva.
Mientras las chances desde Brasil se enfriaron, apareció una alternativa europea. La oferta más firme por Santiago Lencina la tiene el Burgos de España, según contó el periodista Hernán Castillo. Sin embargo, el propio jugador no está convencido de sumarse a un equipo de la Segunda División, un destino distinto al que imaginaba para su carrera.
En el arranque del mercado, River apuntaba a una venta por el cien por ciento de la ficha del mediocampista, aunque la falta de ofertas concretas obligó a revisar la estrategia. Ahora en el Monumental intentarán vender al menos una parte del pase y ya adelantaron que rechazarán cualquier propuesta que llegue bajo la modalidad de cesión.
Santiago Lencina integra la lista de catorce futbolistas que Eduardo Coudet declaró prescindibles para el segundo semestre, todos entrenando al margen en el predio de Cantilo. En ese grupo también figuran nombres como Germán Pezzella, Alexander Woiski, Maximiliano Salas, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo, Kevin Castaño, Ian Subiabre y Matías Galarza Fonda.
Por ninguno de ellos hubo avances formales y el mensaje puertas adentro es concreto: si no consiguen club, seguirán trabajando apartados del equipo principal hasta solucionar su situación contractual. La decisión de Coudet no tiene marcha atrás y los plazos los apura el cierre del libro de pases.
Por ahora, Santiago Lencina sigue sin definición y su futuro inmediato quedó en suspenso. La opción del Burgos está latente, pero el volante prefiere esperar por un destino que se ajuste a sus expectativas deportivas antes de dar el sí definitivo.