Vincenzo De Iulio: La derecha se fortalece en Occidente | Columnistas | Opinión

2026/07/19

19 de julio, 2026 - 06h30

Las elecciones al Parlamento Europeo no solo confirmaron el ascenso de la derecha y de la derecha radical en el continente europeo; también evidenciaron un cambio de rumbo político en Occidente. Lo que durante muchos años parecía una tendencia marginal en la actualidad se ha convertido en una alternativa electoral con capacidad real de gobernar e influir en la agenda pública. Italia, Francia, Países Bajos, España y varios países de Europa del Este reflejan esta transformación. Lejos de tratarse de un fenómeno aislado, responde a preocupaciones compartidas por amplios sectores de la población.

El investigador francés Gilles Ivaldi, del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) y del Centre for Political Research at Sciences Po (Cevipof), sostiene que el éxito de estos partidos se explica por una combinación de factores: el rechazo a la inmigración irregular y al islam político; la defensa de la identidad nacional y de la soberanía frente a instituciones supranacionales como la Unión Europea (UE); y una agenda centrada en la seguridad, el orden público y el endurecimiento de las políticas migratorias. A ello se suma un dato relevante: estas ideas encuentran cada vez mayor eco entre los jóvenes.

Por su parte, América Latina tampoco es ajena a esta tendencia. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca (EE. UU.) y el debilitamiento internacional del régimen de Nicolás Maduro han reforzado a los movimientos conservadores en la región. Países como Chile, Perú, Colombia, Ecuador, Argentina, Bolivia, El Salvador, entre otros, muestran un escenario político donde la derecha gana terreno con un discurso similar al europeo: combatir la inseguridad, controlar la inmigración ilegal, enfrentar al crimen organizado y cuestionar las políticas impulsadas por Gobiernos de izquierda.

En este proceso, el internet y, en especial, las redes sociales han desempeñado un papel decisivo al conectar con los nuevos votantes a través mensajes directos sobre el nacionalismo, la seguridad y el cambio.

Mientras tanto, algunos de los principales gobiernos de izquierda o centroizquierda de Occidente, como los de Brasil, España y el Reino Unido, y, en menor medida, el liderazgo actual en Francia enfrentan un creciente desgaste político. Durante varios años estos Gobiernos representaron la promesa de renovación, inclusión y apertura. Sin embargo, para una parte importante del electorado no han logrado responder con eficacia a varios problemas que los aquejan como, por ejemplo, la inseguridad, el aumento del costo de vida, la inmigración irregular o la pérdida de confianza en las instituciones gubernamentales.

La política occidental está entrando en una nueva etapa. El crecimiento de la derecha no puede explicarse únicamente por la habilidad de sus líderes, sino también por el desencanto de millones de ciudadanos con quienes gobernaron durante las últimas décadas. El voto se ha convertido en una expresión de ese cansancio. Y, aunque el futuro sigue abierto, una realidad parece innegable: el mapa político de Occidente está cambiando. (O)