En 1808, Estados Unidos cerró legalmente la puerta a la llegada de personas esclavizadas desde África, pero tal prohibición no acabó con el negocio. En Alabama, el rápido crecimiento del cultivo y la exportación de algodón durante 1860 había disparado la necesidad de mano de obra, y algunos empresarios estaban dispuestos a desafiar la ley para conseguir nuevos esclavos.
Entre ellos estaba Timothy Meaher, un rico propietario de plantaciones al que se le ocurrió financiar una idea arriesgada. El hombre apostó que sería capaz de enviar un barco hasta África, cargarlo con personas esclavizadas y hacerlas llegar clandestinamente a Estados Unidos. Todo eso sin que las autoridades lo pillaran.
Para llevar a cabo el plan recurrió a Clotilda, un barco construido en la bahía de Mobile bajo el mando del capitán William Foster. En 1860, el barco cruzó el Atlántico rumbo al entonces Reino de Dahomey, en la costa occidental de África, en la actual Benín. Allí, Foster compró a 110 africanos que habían sido capturados en conflictos locales y emprendió con ellos el viaje de regreso.
Una persona murió durante la travesía, pero las otras 109 llegaron sanas y salvas a Alabama. Una vez en tierra firme, algunas fueron repartidas entre Foster y los Meaher, y las otras fueron vendidas. Posteriormente, Foster ordenó que el Clotilda fuera llevado río arriba, incendiado y hundido para ocultar las pruebas de aquella actividad ilegal e inhumana.
Tras el viaje en barco
Durante décadas, el paradero exacto de la embarcación se convirtió en un misterio, mientras los supervivientes, ya liberados tras el final de la Guerra Civil en 1865, intentaron reconstruir sus vidas. Algunos quisieron regresar a África, pero carecían de recursos económicos. Ni siquiera esto les frenó para intentar tener una vida mejor.
Las fuentes señalan que algunos de ellos reunieron durante años el dinero que obtenían vendiendo verduras y trabajando en campos y molinos hasta poder comprar tierras a la familia Meaher. Con el tiempo, establecieron una comunidad al norte de Mobile que acabaría siendo conocida como Africatown, donde conservaron parte de sus tradiciones y costumbres.
La historia del barco, sin embargo, no terminó bajo el agua. Más de siglo y medio después, investigadores localizaron sus restos en el río Mobile. En 2019, la Alabama Historical Commission confirmó que el pecio correspondía al Clotilda, el último barco de esclavos conocido que trajo personas desde África hasta Estados Unidos.