¿Quién más recuerda las comparecencias sobre la COVID en televisión que ofrecían los gobiernos de toda Europa en el momento álgido de la crisis? En Reino Unido, el primer ministro y los principales científicos se situaban tras los atriles y informaban con seriedad al país sobre el número de fallecidos, la velocidad a la que se propagaba la COVID y cómo debíamos comportarnos para protegernos.
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Entre mis amigos y mi familia, nuestras vidas giraban en torno a lo que nos contaban en aquellas comparecencias. Los chats de grupo se llenaban de debates sobre lo que habían dicho los expertos y si iba a cambiar nuestras estrategias para socializar o quedarnos en casa.
Fue durante una de aquellas emisiones cuando el divulgador científico Simon Oldridge tuvo una idea: ¿y si hubiera comparecencias en la televisión nacional sobre la crisis climática? Expertos "poniendo de nuevo los datos sobre la mesa" sobre cómo avanza el cambio climático, cómo está afectando a todo, desde el suministro de alimentos hasta la sanidad, y cómo debe reaccionar la población. Así nació el Briefing Nacional de Emergencia (NEB).
Tras convencer a su hermano para que se sumara, los Oldridge decidieron poner en marcha la campaña con una comparecencia propia, trazaron un plan para sentar a destacados científicos de Reino Unido frente a políticos y a influyentes dirigentes empresariales e industriales. Los expertos expondrían los datos sobre el cambio climático y su impacto actual y futuro en los sistemas que nos sostienen, el tiempo, el suministro de alimentos, la salud y la seguridad nacional. A continuación, el público tendría la oportunidad de hacerles preguntas.
Las comparecencias sobre la COVID hicieron que el país se tomara en serio la situación y, en general, obedeciera las indicaciones. ¿Y si una comparecencia sobre los impactos del cambio climático pudiera impulsar la misma acción urgente a escala nacional? Nick Oldridge, divulgador del clima, recuerda en una videollamada: "Aquel momento en el que todos nos sentamos frente al televisor para escuchar a un experto fue realmente especial, ¿verdad? Porque te das cuenta de que la mayoría de nuestros conciudadanos respetan el Estado de derecho, valoran sus comunidades y quieren actuar en beneficio de los demás".
Para lograr el mismo tono que las comparecencias sobre la COVID, decidieron que la nueva comparecencia tenía "que parecer, sentirse y sonar como si fuéramos el Gobierno", explica Nick. La idea partió de sus colaboradores, antiguos directores creativos de la conocida y feroz industria publicitaria.
"Aparecimos con trajes impecables, que nunca llevamos, y todo estaba pensado para atraer a la gente de la industria, personas inmersas en el mundo de los negocios de siempre que piensan 'somos indestructibles, nada puede hacernos daño de verdad'". Funcionar como las propias personas a las que querían llegar dio resultado. "Era solo por invitación y se volvió algo desbordante. Recibíamos correos del tipo 'Hola, soy el científico jefe del Gobierno, ¿puedo asistir?' Era como tener un club nocturno muy famoso".
Al final reunieron a casi 1.300 personas sentadas en Westminster Central Hall, un histórico recinto frente al Palacio de Westminster, la sede del poder en Reino Unido. Los expertos disponían de diez minutos cada uno para dirigirse al público desde el atril, mostrando diapositivas y repasando los datos uno por uno. Era fundamental que todos en la sala escucharan directamente a estos expertos "sin el filtro de los medios", señala Nick.
A pesar del alto perfil y las agendas apretadas de los asistentes, en la sala reinó el silencio mientras los expertos hacían sus presentaciones. "Ocurrió algo en aquella sala. Incluso personas curtidas de ONG [organizaciones no gubernamentales] salieron diciendo 'me ha conmovido profundamente'. Muchas personas lloraron. Se percibía intensamente que ese dolor se transformaba en impulso y en alivio, como si por fin se hubiera compartido un secreto. Como si por fin estuvieran viendo algo que todos presenciaban juntos. Había una enorme y palpable sensación de alivio en la sala".
¿Qué es el Briefing de Emergencia Ciudadana?
Las presentaciones de los científicos se grabaron y se mostraron a una muestra representativa de la población y a algunas celebridades, como Jennifer Saunders. También se filmaron sus reacciones, otra idea de los antiguos publicitarios para hacer el vídeo más atractivo. El resultado fue una película de 50 minutos titulada Briefing de Emergencia Ciudadana. Ahora, el equipo del NEB quiere que la vean todas las personas mayores de 16 años de todos los ámbitos de la sociedad.
Yo he visto la película, pero no voy a desvelar detalles. Sí diré que los científicos exponen los datos de forma muy fácil de entender. Hablan con claridad y sencillez y no edulcoran nada. Lo que más me gustó es que todos terminan sus presentaciones con un mensaje de poder, explicando qué se puede hacer, desde ahora mismo, para evitar el futuro desastroso hacia el que nos dirigimos si seguimos como hasta ahora.
Después de las presentaciones, se entrevistó a los expertos sobre cómo se sienten ante todos los datos que comparten. Hay un momento especialmente conmovedor en el que un científico se emociona y dice que quiere poder decirle a su hijo adolescente que hizo todo lo que estuvo en su mano para evitar las peores consecuencias del cambio climático.
¿Qué ocurre en una proyección del Briefing de Emergencia Ciudadana?
Para sacar la información de la película fuera de la burbuja de profesionales del clima o activistas, está disponible para que cualquier persona en el Reino Unido la proyecte gratuitamente en un espacio de su comunidad local.
Mike dice: "Tenemos que poner en marcha de verdad el efecto multiplicador. Así que la principal petición en cada proyección es intentar reclutar uno, dos o tres grupos de personas entre el público para organizar otra proyección. Puede ser en su lugar de trabajo o en otra parte de la comunidad".
El equipo quiere que cualquiera sienta que es sencillo organizar una proyección. Por eso se ofrece a los organizadores un completo kit, que he podido ver, que les guía en cada paso del proceso, desde las invitaciones y cómo llamar a la prensa local hasta los detalles técnicos para proyectar la película.
También reciben orientación sobre cómo conducir el debate posterior a la película. Es una parte esencial de la experiencia y la razón por la que la película no está disponible para verla en línea. Permite al público procesar en grupo lo que acaba de escuchar. El prestigioso investigador climático Mike Berners-Lee, que también intervino en la comparecencia, y Linda Aspey, de la Climate Psychology Alliance, aconsejaron sobre cómo debe facilitarse ese diálogo para que el público pueda "encontrar su capacidad de actuar".
Invitar al miembro del Parlamento de la zona (MP) a la proyección es importante. No solo para que esté mejor informado sobre los amplios y rápidos impactos de la crisis climática y de la naturaleza, sino también porque el equipo del NEB aspira a que la película se emita en la televisión nacional. Si suficientes diputados firman una petición parlamentaria que respalde la idea, podría hacerse realidad.
Hasta ahora la han firmado 141 de los 650 diputados del Reino Unido, y se han celebrado 1.845 proyecciones y quedan 1.089 más por venir. Un panel interactivo muestra dónde están previstas. Una encuesta académica que rellenan las personas tras las proyecciones arroja resultados preliminares positivos, el 58% afirma sentirse más esperanzado (frente al 15% que se siente menos) después de verla, el 88% se declara más informado y el 87% más motivado para actuar.
La película no se está proyectando solo en centros comunitarios rurales. Lugares de trabajo de numerosos sectores la están mostrando a sus empleados, incluida la 'BBC'. La organización internacional de grupos comunitarios 'Women's Institute' está preparando proyecciones. Un grupo de profesores ha utilizado la película para crear un conjunto de materiales didácticos, con la intención de llevar una versión abreviada a todas las salas de profesores de Reino Unido. Incluso ha despertado interés dentro del Gobierno británico.
Otros países europeos ya están estudiando cómo organizar sus propias comparecencias de emergencia con científicos y datos relevantes para su realidad nacional. En Alemania se conoce como Nationaler Risiko Gipfel (Cumbre Nacional del Riesgo) y los organizadores han conseguido que el reconocido climatólogo Johan Rockström sea uno de los ponentes.
¿Cuál es el objetivo del Briefing de Emergencia Ciudadana?
En cuanto a lo que Nick y el equipo quieren que haga la gente corriente después de ver la película, él sostiene que no les corresponde decidirlo. "No hay una única cosa, depende mucho de en qué punto esté cada persona en su propio proceso. No nos toca a nosotros decir de forma prescriptiva cuáles son las soluciones y, de hecho, una de las razones por las que tenemos detrás a un grupo tan diverso, como WWF, National Trust o la Iglesia, es que no nos dedicamos a enumerar políticas, porque las políticas provocarían inmediatamente desacuerdos y debates entre las ONG, y ese no es el debate que buscamos".
Lo que quieren hacer, en esta era de desinformación impulsada políticamente, es "equilibrar el terreno de juego, devolver los datos a la mesa, hablar de manera muy específica del Reino Unido y de los riesgos, no solo de la ciencia, de los plazos y de todos los impactos en el conjunto de la sociedad".
Dar a la gente herramientas para pasar a la acción es una parte clave de la campaña. En las proyecciones, el público recibe folletos con ideas de organizaciones con las que puede colaborar o a las que puede donar, entre ellas el Climate Majority Project, WWF y Friends of the Earth. "Intentamos que la gente asuma que el cambio nace de todos nosotros y, como el enfoque que estamos adoptando abarca a toda la sociedad, pueden implicarse en cualquiera de sus elementos dentro de sus comunidades".