Serbia se encuentra ad portas de que se produzca un remezón político. En las elecciones parlamentarias del próximo domingo se enfrentarán al Partido Progresista Serbio (SNS) del expresidente serbio, Aleksandar Vučić, que ha dominado la política desde 2014, con su mayor rival hasta la fecha: la Lista Estudiantil (SL), un grupo político de protesta, sin líder que podría transformar el panorama político del país.
Surgida del movimiento de protesta estudiantil que comenzó a finales de 2024, la Lista Estudiantil ha logrado movilizar a un número sin precedentes de simpatizantes y activistas. Tienen 250 candidatos para los comicios, que incluyen profesores universitarios, actores, agricultores e incluso un rapero popular. Aunque no queda claro si serán los suficientes para derrotar a Vučić en las urnas.
La única encuesta publicada este mes, por el Nuevo Pensamiento Político Serbio (NSPM) el 20 de octubre, mostró que la lista de candidatos estudiantiles superaba al Partido Progresista Serbio (SNS) de Vučić, con un 44,5% de los votos frente al 42,7%, aunque las probabilidades de las apuestas favorecen al exmandatario.

“Las protestas cambiaron la sociedad. Demostraron a la gente que no están solos”, dijo a Reuters, Florian Bieber, profesor de historia y política del sudeste de Europa en la Universidad de Graz.
El diario The Guardian indicó que es muy posible que sea una contienda reñida, ya que ninguna de las partes está dispuesta a aceptar una derrota como resultado legítimo, lo que aumenta el riesgo de disturbios y enfrentamientos postelectorales.
Para ganar, la lista de 250 candidatos estudiantiles tendría que romper con los esquemas de la política serbia, así como con el control que Vučić ejerce sobre el país. Renunció a la presidencia el mes pasado, cinco meses antes de que finalizara su segundo y último mandato constitucional, pero únicamente con el objetivo de prolongar su permanencia en el poder como primer ministro al frente de su partido, el Partido Progresista Serbio.
¿Cómo nació la Lista Estudiantil? Todo comenzó a finales de 2024 cuando estallaron protestas estudiantiles en Serbia tras el derrumbe de la marquesina de la estación de tren de Novi Sad, lo que causó la muerte de 16 personas. Se exigía justicia para las víctimas, que se rindieran cuentas por los ataques contra los manifestantes, y el fin de la corrupción que, según muchos, había propiciado la deficiente construcción de la estación.

Los estudiantes bloquearon las clases en las principales universidades de Serbia. Paralelamente, organizaron algunas de las mayores protestas pacíficas de la historia del país. Mientras Serbia guardaba luto, residentes solidarios les llevaron comida casera, colchones y almohadas. Muchos se acercaron para hablar sobre las demandas de los estudiantes.
Aleksa Simic, estudiante de ciencias políticas en la Universidad de Belgrado, fue una de las participantes. “Por primera vez, sentí que pertenecía a una comunidad. Me di cuenta de que mi voz importaba”, dijo a Reuters, Simic.
Así, el movimiento estudiantil surgido de las protestas se organizó en las llamadas plenas o plenumi en cada facultad. Todos los estudiantes de una facultad tienen derecho a asistir a una plenaria, y las decisiones se toman por mayoría de votos. El número de estudiantes activos que participan en las plenas ha fluctuado con el tiempo.
El Movimiento Estudiantil decidió entrar en la arena política en mayo de 2025, cuando exigió elecciones parlamentarias anticipadas para que un nuevo gobierno pudiera implementar las demandas estudiantiles. Desde el principio, el movimiento ha mantenido que no cooperaría con los partidos de oposición existentes ni formaría coaliciones preelectorales con ellos, indicó el portal European Western Balcans.

Las normas para la nominación y selección de candidatos para la Lista Estudiantil no han sido confirmadas oficialmente, pero medios independientes han informado sobre sus elementos clave. Se exigía que los candidatos no fueran estudiantes, con el fin de demostrar que no aspiraban a cargos políticos. Tampoco debían ser miembros de los partidos gobernantes ni altos cargos de los partidos de la oposición.
Cada facultad podía nominar a un número determinado de candidatos para la Lista, según su tamaño. Los nominados se sometían a un riguroso proceso de selección a cargo de estudiantes activos. Se realizaron varias rondas de votación, y los candidatos podían ser eliminados si la mayoría votaba en su contra.
Los candidatos
La lista de estudiantes se finalizó a principios de septiembre de 2026, varios días antes de la convocatoria de elecciones, indicó European Western Balcans. La mayoría de los candidatos son profesores universitarios sin experiencia política. Se presume que estudiantes de diversas facultades nominaron a profesores que habían apoyado sus protestas. Los hombres representan el 55% de los 250 candidatos de la lista, mientras que las mujeres constituyen el 45% restante.
Serbia 🇷🇸: from all over the country students are marching on the capital Belgrade, where a massive rally is planned on thursday, in support of the opposition Student List, which seeks to beat the ruling party in Sunday's elections. pic.twitter.com/wFtMFHZaOH
— Thomas van Linge (@ThomasVLinge) October 20, 2026
Algunos de los candidatos de la lista ya eran bien conocidos para la sociedad serbia, entre ellos el reconocido jugador de baloncesto Dejan Bodiroga, el actor Tihomir Stanić, el sociólogo y comentarista político Jovo Bakić y el exgobernador del Banco Nacional de Serbia, Dejan Šoškić.
La mayoría de los demás candidatos, sin embargo, no eran muy conocidos antes de su nominación. El primer candidato de la lista es Ilija Srdanović, cardiólogo y profesor, a quien los medios pro-gubernamentales han presentado como el líder del SL. No obstante, Srdanović no es candidato a primer ministro y no ha desempeñado un papel más destacado en la campaña que otros candidatos.
La ausencia tanto de un candidato oficial a primer ministro como de un líder identificable refleja el objetivo de la Lista Estudiantil de permanecer sin un líder definido, un principio que lo ha guiado desde sus inicios. “El debate público sobre las ventajas y desventajas de este enfoque ha continuado desde el comienzo de la campaña, pero es poco probable que la estructura cambie ahora”, indicó European Western Balcans.
Entre los candidatos cuyas posiciones ideológicas ya eran conocidas por el público, hay figuras tanto de izquierda como de derecha, lo que refleja la heterogeneidad ideológica del Movimiento Estudiantil.
El manifiesto
Si bien muchos candidatos han aludido públicamente a la existencia de un manifiesto detallado con diversas propuestas políticas, la Lista Estudiantil no ha publicado tal documento. En su lugar, ha difundido un “Plan Estudiantil” de 11 puntos que resume sus prioridades en caso de llegar al poder.

El portal European Western Balcans, indicó que el Plan Estudiantil abarca áreas como la justicia y la lucha contra la corrupción, la libertad de prensa, la educación, la agricultura, la salud y el costo de la vida. Contiene pocas propuestas políticas específicas y puede describirse como el mínimo común denominador de las posturas políticas que la mayoría de los opositores al gobierno actual podrían respaldar.
El plan evita deliberadamente los temas que históricamente han dividido a los votantes de la oposición, incluidas las posturas respecto a la Unión Europea. Ha declarado que no reconocería a Kosovo, mientras que algunos candidatos han acusado al gobierno de abandonar a los serbios que viven en el norte de Kosovo.
La Lista Estudiantil ha señalado explícitamente que no impondrá sanciones a Rusia. Se ha mantenido ambigua respecto a sus prioridades en el proceso de adhesión de Serbia a la UE, y sus candidatos han insistido en la necesidad de centrarse primero en las reformas internas, algunas de las cuales coinciden con las expectativas de la UE respecto a Serbia, especialmente en materia de Estado de derecho.
La Lista no ha revelado quiénes integrarían el gobierno si ganaran las elecciones, ni cómo se organizaría su grupo parlamentario bajo cualquier resultado electoral.
Vučić es una figura internacional relevante que maneja un delicado equilibrio, buscando estrechar lazos con China, un importante inversor, y con Rusia, aliado tradicional de Serbia y principal proveedor de gas natural, al tiempo que deja abierta la puerta a la adhesión a la Unión Europea, incluso con el proceso de adhesión estancado.
De 56 años, renunció a la presidencia en septiembre para presentarse de nuevo como candidato a primer ministro en las elecciones anticipadas. Si bien ha supervisado un período de fuerte crecimiento económico y una disminución del desempleo, sus críticos lo culpan del retroceso democrático, de la represión de la disidencia y de los medios de comunicación, y de obstaculizar la adhesión de Serbia a la UE al no emprender las reformas necesarias.
La policía ha golpeado a manifestantes y amenazado a quienes expresan su oposición en línea, según informaron a Reuters grupos de derechos humanos, activistas y estudiantes.