El teniente coronel Miguel Lobo relató este lunes en la Audiencia Nacional que tomó la decisión de abrir una valla fronteriza en Ceuta, durante la invasión migratoria de la ciudad del pasado julio, al acordarse de la tragedia del Madrid Arena.
Aquel suceso ocurrió en 2012, durante una fiesta de Halloween, en la que cinco jóvenes murieron aplastadas en una avalancha humana.
Lobo, jefe de Operaciones de la Comandancia de la Guardia Civil en Ceuta, explicó que mantuvo abierta la verja para evitar que se produjera una situación similar.
Ahora bien, dejó al margen de esa decisión al delegado del Gobierno.
"La puerta era mi competencia. Si lo he hecho bien o mal, es mi responsabilidad", señaló.
Así lo trasladan a EL ESPAÑOL fuentes conocedoras del contenido del interrogatorio, acordado por Tardón, quien investiga las causas (y las consecuencias) que tuvo la invasión migratoria que sufrió Ceuta hace ya casi tres meses.
Lobo explicó en la Audiencia Nacional cómo se le vino a la cabeza el trágico suceso acaecido en 2012 en aquel pabellón madrileño, un episodio que conmocionó a España.
"Abrí la puerta para evitar muertos", señaló. "Para evitar un tapón y aplastamiento".
Ante la juez, el teniente coronel defendió que trató de evitar que los migrantes que invadían Ceuta se echaran al mar e intentaran entrar en la ciudad autónoma a nado.
Defensa
El teniente coronel ha sido respaldado en los últimos días por las principales asociaciones de la Guardia Civil.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha precisado que en aquel embolsamiento de cientos de personas, había mujeres con niños, con un riesgo real de que se produjeran muertes por aplastamiento.
Para evitar este peligro, el mando de operaciones de la Guardia Civil ordenó finalmente abrir la cancela del recinto, por la que entró a la ciudad una auténtica marea humana de inmigrantes.
"Quienes se encontraban en su interior ya habían superado la línea fronteriza y estaban en territorio nacional. Por tanto, en ese punto no cabía aplicar la figura del rechazo en frontera prevista en la disposición adicional décima de la Ley Orgánica 4/2000", indicó la AUGC en un comunicado.
"En el interior del recinto se acumulaba una masa creciente de personas que empezaba a trepar por la propia cancela y por los muros para salir. La presión humana iba en aumento y el riesgo de aplastamiento era real e inminente", sostiene esta asociación.
Versiones enfrentadas
Esa decisión llevó a Lobo a enfrentarse al jefe de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, Lorenzo Fagés, que aquella mañana se encontraba también en el vallado.
Este lunes, Tardón también interrogó como testigo a este mando policial.
En esencia, ambos difieren en la receta que se debió aplicar para contener la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta.
A juicio de Fagés, la decisión tomada por el mando del Instituto Armado —mantener abierta la puerta— no era la correcta, porque eso propició que se generase un efecto llamada.
Esa polémica actuación, de hecho, ya aparecía recogida en el informe que la Policía Nacional entregó a la juez el pasado mes de septiembre.
El Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), autor del dosier, señaló: "Es a partir de la apertura de esa puerta cuando la entrada resulta más accesible y se extiende el mensaje de que se ha abierto la frontera".
Marruecos
Este lunes, al igual que Lobo, Fagés declaró que agentes marroquíes, tanto uniformados como de paisano, daban paso a la masa hacia Ceuta y la guiaban en dirección a la localidad.
Por eso, la juez Tardón exhibió imágenes del informe del CENIF en el que los especialistas de Extranjería relataban que gendarmes y agentes marroquíes de paisano condujeron a los migrantes hacia la ciudad autónoma.
Fagés explicó que no les reconocía, pero sí describió cómo tanto los uniformados como otros individuos hacían gestos a la masa para facilitar y dirigir su avance. Ese extremo, junto con la ausencia de planificación, fue de los pocos en los que coincidieron los relatos de ambos mandos policiales.
Este hecho, no obstante, resulta fundamental, ya que ambos confirman lo que apuntaba el CENIF en su informe: que gendarmes marroquíes sobre el terreno guiaron a los inmigrantes hacia la frontera para que cruzasen a España.
Tanto el inspector jefe de la Policía como el teniente coronel de la Guardia Civil volvieron a coincidir al revelar que, tanto el día 29 como el día 30, se vieron barcos de la Armada marroquí merodeando cerca de las aguas españolas.