La red de IA que vigila a EE UU desde los postes: qué son las cámaras Flock y por qué más de 55 ciudades las están apagando | El Diario Vasco

2026/08/15

J. F.

15/08/2026 a las 07:25h.

Más de 120.000 dispositivos de color negro instalados de forma discreta en postes de tráfico y autopistas de Estados Unidos han levantado una inédita oleada de indignación ciudadana. No son cámaras de seguridad convencionales que graban vídeo para revisión posterior: constituyen una red interconectada impulsada por inteligencia artificial capaz de convertir el paso de cualquier vehículo en datos consultables por las autoridades en cuestión de segundos.

La tecnología, desarrollada por la empresa Flock Safety (valorada en 8.300 millones de dólares), ejecuta un sistema propio de reconocimiento automático de matrículas. Sin embargo, el programa va más allá de la placa: registra la marca, modelo, color, abolladuras, pegatinas y accesorios del coche. Toda la información genera un registro digital con fecha, hora y geolocalización exacta que se vuelca en una base de datos nacional donde la policía puede filtrar búsquedas tan específicas como «sedán negro» o «conductor con barba pelirroja». La plataforma genera 20.000 millones de registros mensuales.

De la investigación criminal al espionaje personal

Aunque la compañía defiende que la red no realiza reconocimiento facial ni impone multas de tráfico habituales, colectivos de libertades civiles advierten de vulneraciones a la Cuarta Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege a las personas contra registros o incautaciones arbitrarias por parte de las autoridades. Las críticas han pasado de la teoría a los tribunales:

- Casos de acoso policial: Una investigación de 'The Washington Post' reveló que al menos 50 agentes fueron imputados o acusados de usar lectores de matrículas para fines no autorizados, con el sistema Flock involucrado en 46 casos. En 26 de ellos, los oficiales rastrearon a esposas o exparejas sin consentimiento.

- Cesión no autorizada de datos: Ciudades como Mountain View desactivaron sus redes tras descubrir que Flock compartía información con cientos de agencias federales sin autorización municipal.

- Alertas erróneas de alto riesgo: El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) canceló su contrato tras comprobar que el 32,3% de las alertas eran inexactas, clasificando falsamente como robados a 161 vehículos en dos meses. Estos fallos finalizaron con intervenciones armadas contra conductores inocentes.

Críticas de analistas políticos

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El alcance nacional de la red (presente en más de 4.800 agencias de policía de 49 estados) ha cruzado fronteras de la intimidad inauditas. La gran conmoción social saltó cuando autoridades de Texas rastrearon más de 83.000 cámaras en todo el país para localizar a una mujer que presuntamente se había autoprovocado un aborto, extendiendo el seguimiento a estados como Illinois y Washington, donde la práctica cuenta con protección legal.

El periodista y comentarista político Don Lemon denunció públicamente la deriva del sistema: «Tanto si apoyas el derecho al aborto como si no, esto plantea una pregunta mucho mayor. Cuando la policía tiene acceso a herramientas de vigilancia como esta, ¿dónde deberían estar los límites? La tecnología construida para investigar delitos graves se está utilizando ahora en casos que implican decisiones médicas profundamente personales».

A este escenario se suma el temor de la comunidad inmigrante. Auditorías revelaron miles de búsquedas realizadas por policías locales con términos como «ICE», «inmigración ilegal» o «ICE WARRANT», lo que llevó a ciudades como Olympia (Washington) a tapar físicamente sus cámaras.

La presión no solo se ejerce en las instituciones: más de 55 localidades han cancelado sus contratos, mientras el movimiento ciudadano DeFlock acumula más de 350.000 descargas de sus mapas comunitarios para localizar dispositivos. En estados como Texas, Florida o Nueva York, grupos de ciudadanos han llegado al sabotaje directo con amoladoras y drones con pintura en aerosol.

Ante el riesgo de colapso de su modelo de negocio, Flock Safety ha anunciado cambios drásticos a partir de este mes:

- Reducción de retención de datos: El almacenamiento por defecto de las matrículas se reduce de 30 a 7 días.

- Filtro de infracciones: Las agencias locales podrán bloquear búsquedas relacionadas exclusivamente con temas de inmigración a otros organismos.

- Bloqueo proactivo por abuso: Se implementa de forma obligatoria la herramienta 'Audit Assistance', que detectará patrones anómalos y congelará automáticamente las cuentas de los agentes sospechosos de uso indebido.

- Freno a la vigilancia por voz: La empresa canceló definitivamente la función Distress Detection (diseñada para instalar micrófonos en las calles y detectar gritos) tras las advertencias de ilegalidad lideradas por la Electronic Frontier Foundation (EFF).

Con este paquete de medidas, la compañía intenta contener una crisis de reputación que ha transformado una herramienta de seguridad ciudadana en uno de los mayores debates sobre privacidad del siglo XXI con la inteligencia artificial, en ocasiones, descontrolada.