El relevamiento detectó más de 240.000 mensajes abusivos y señaló que las principales acusaciones contra la Albiceleste apuntaban a supuestos favores arbitrales.
09 de octubre 2026, 20:10hs

El revelador informe de la FIFA: la Selección argentina fue la más odiada del Mundial 2026. (Foto: Reuters)
La FIFA dio a conocer los resultados finales del monitoreo llevado a cabo por su Servicio de Protección en Redes Sociales (SMPS) durante el Mundial 2026. El informe técnico, elaborado en conjunto con la firma especializada Signify Group, analiza el impacto del acoso y los discursos de odio dirigidos a futbolistas, cuerpos técnicos y árbitros a lo largo de la competencia.
De acuerdo con las métricas oficiales, el sistema de inteligencia artificial Threat Matrix y un equipo de analistas examinaron más de 17,1 millones de publicaciones y comentarios en X, Instagram, Facebook y TikTok entre el 9 de junio y el 20 de julio de 2026. Del total analizado, se verificaron 240.676 mensajes como estrictamente abusivos, los cuales provinieron de aproximadamente 165.000 cuentas y tuvieron como objetivo directo a 812 personas.
Entre las 48 selecciones participantes, la Selección argentina se posicionó como el equipo nacional que mayor volumen de interacciones hostiles y agresiones concentró en las plataformas digitales.
Los motivos detrás de las agresiones a la Selección argentina
El desglose del informe establece una distinción clara en la tipología de las agresiones según el país afectado. Mientras que combinados como Francia e Inglaterra recibieron predominantemente insultos de carácter racista y xenófobo centrados en el origen de sus futbolistas, los ataques contra el seleccionado argentino estuvieron mayoritariamente encuadrados en la categoría de “alegaciones de corrupción”.

La Selección argentina fue el equipo más odidado en las redes sociales durante el Mundial. (Foto: EFE)
El reporte detalla que miles de publicaciones acusaron sistemáticamente a la Argentina de recibir un trato favorable por parte de las autoridades de la FIFA, los árbitros de campo y los asistentes del VAR. Esta narrativa constituyó el principal eje de hostilidad hacia el plantel nacional, complementada en menor medida por expresiones de agresión general y xenofobia.
En el balance general por selecciones, Francia ocupó el segundo lugar en volumen total de ataques a sus integrantes (más de 18.000 casos individuales registrados), seguida por Inglaterra y Portugal.
Gravedad de los ataques a los árbitros y derivación judicial
El informe advierte que, si bien los futbolistas absorbieron el 84% de la totalidad de las aglomeraciones por cuestiones de volumen y visibilidad, los árbitros sufrieron el impacto de mayor gravedad en términos de seguridad.

El informe de la FIFA puso el foco en las acusaciones contra la Selección argentina alrededor del arbitraje. (Foto: Reuters)
A pesar de representar únicamente el 10% de la población monitoreada, los jueces concentraron el 71% de los casos clasificados como Nivel 4, la categoría asignada a amenazas severas a la integridad física, amedrentamiento directo e intentos de filtración de datos personales (doxxing). El organismo detalló que se registraron más de 100 incidentes de filtración de datos que desencadenaron más de 13.000 llamadas y mensajes abusivos dirigidos a los colegiados y sus familias.
En cuanto a las acciones en el ámbito legal, el equipo de Inteligencia de Fuentes Abiertas (OSINT) del programa remitió 786 cuentas a distintas fuerzas del orden internacionales tras detectar conductas potencialmente constitutivas de delito. Tras completar 87 investigaciones en profundidad, se logró la identificación positiva de 30 personas que afrontarán procesos sancionatorios y judiciales.
En el plano preventivo, la moderación automática desplegada sobre las cuentas oficiales de la FIFA y de las federaciones permitió revisar 60,7 millones de comentarios, de los cuales 9,2 millones (un 15%) fueron ocultados en tiempo real antes de quedar visibles al público. Según las estimaciones del ente regulador, esta medida evitó aproximadamente 920 millones de exposiciones a contenido tóxico, abusivo o fraudulento.