Vasilije Micic se posiciona como el jugador mejor pagado de la Euroliga para la temporada 2026-27 con un salario neto anual estimado en 5,6 millones de euros. Una investigación reciente de BasketNews lo sitúa en la cima de la competición europea, superando en ingresos netos a un jugador de la NBA en la mediana de sueldos de la liga, tras la conversión a cifras comparables post-impuestos.
El contrato de Micic con el Hapoel Tel Aviv, firmado en 2025, estipula un salario base de 5,6 millones, un monto que podría incrementarse mediante bonificaciones por rendimiento y acciones del club, añadiendo valor a su paquete contractual. El base serbio cumple su segunda temporada de un acuerdo de tres años que se extiende hasta 2028. Su elección por el Hapoel se produjo tras el interés de diversos clubs de la Euroliga, optando por uno de los acuerdos más lucrativos en la historia del baloncesto europeo.
El crecimiento salarial en la Euroliga, cuya fase regular de la nueva temporada se pone en marcha este jueves, es notable. Hace dos años, solo tres jugadores superaban los tres millones netos anuales. Actualmente, casi diez han rebasado esa marca, y varios más se aproximan. El salario anual más alto de la Euroliga ha aumentado en casi dos millones de euros en dos años.
La mediana de salario estimado de la NBA para 2026-27 es de unos seis millones de dólares (5,2 millones de euros), mientras que el promedio supera los 12 millones de dólares (10,4 millones euros). A diferencia de la Euroliga, los contratos NBA se reportan en cifras brutas antes de impuestos. Un jugador de la NBA puede llevarse a casa aproximadamente la mitad de su salario declarado tras impuestos y deducciones. Los ingresos netos de los diez mejores de la Euroliga son comparables a los de un jugador con salario en esa mediana en la NBA, y Micic junto a otras estrellas europeas se acercan al ingreso neto del salario promedio NBA.
El Zalgiris aboga por controlar los transfers
Gediminas Navickas, director deportivo del Zalgiris Kaunas, expresó preocupación por la dificultad de controlar las normas de transferencia en la Euroliga. Citó la saga Thomas Walkup-Dubai y el interés del Panathinaikos por Nigel Williams-Goss como ejemplos y enfatizó la necesidad de proteger a jugadores con contrato.
Respecto a Williams-Goss, Navickas confirmó el “interés definitivo” de Panathinaikos. Zalgiris no contempló su venta, pues “es una parte importante del equipo. Construimos todo el equipo a su alrededor”. El club retuvo al jugador, ajustando su contrato.
Navickas urgió a establecer reglas más claras en el sistema de transferencias de la Euroliga al declarar: “Definitivamente nos gustaría ver más orden. Estamos planteando este problema y continuaremos haciéndolo, y no solo nosotros, sino también otros clubs de la Euroliga, porque vemos que el proceso se está volviendo un poco incontrolable”.
El caso Walkup, con contrato en Olympiacos hasta 2027 sin cláusula, alarmó. Dubai lo contactó, y Olympiacos rechazó 600.000 dólares. Walkup notificó la rescisión unilateral, que Olympiacos invalidó, abriendo un proceso disciplinario. Olympiacos se quejó ante la Euroliga por el acercamiento de Dubai, vedado sin permiso. El 7 de septiembre, Olympiacos y Dubai acordaron el traspaso
Este vertiginoso aumento en la masa salarial coincide de lleno con la entrada en vigor escalonada de la nueva normativa de juego limpio financiero de la Euroliga, concebida para implantar un límite de gasto a los clubs. Inspirado en modelos de control presupuestario, el marco establece Topes Salariales (LCR) vinculados a los ingresos medios colectivos de los equipos participantes, buscando frenar la inflación desbocada de las nóminas. No obstante, la medida ha abierto un debate entre las directivas: mientras los clubs de presupuesto medio ven en este tope una vía imprescindible para evitar la quiebra del ecosistema, los grandes europeos argumentan que las restricciones amenazan su capacidad para retener el talento frente al empuje financiero de la NBA y de nuevos actores emergentes.
Los mejor pagados
1. VASILJE MICIC: 5.600.000 euros. Lidera la lista en su segunda temporada con Hapoel Tel Aviv.
2. NIGEL HAYES-DAVIS: 5.000.000 euros. Se unió al Panathinaikos a mediados de 2025-26, contrato hasta 2028.
3. KENDRICK NUNN: 4.500.000 euros. Firmó un por tres años con Panathinaikos en 2025.
4. GUERSCHON YABUSELE: 4.000.000 euros. El alero francés firmó un contrato de tres años con Panathinaikos hasta 2029.
5. SASHA VEZENKOV: 3.700.000 euros. Regresó al Olympiacos desde la NBA en 2024, en su tercer año de un contrato de cinco años.
6. ELIJAH BRYANT: Entre 3.000.000 y 4.300.000 euros. Su extensión con Hapoel Tel Aviv hasta 2029 lo sitúa entre los más lucrativos.
7. SYLVAIN FRANCISCO: 3.000.000 euros. Sus bonificaciones en Panathinaikos podrían elevar sus ganancias.
8. MFIONDU KABENGELE: 3.000.000 euros con Dubai Basketball.
9. EDY TAVARES: 3.000.000 euros con R. Madrid.
10. MIKE JAMES: 2.900.000 euros con Efes.
Más allá del debate regulatorio, la verdadera grieta del modelo radica en la falta de rentabilidad estructural de la competición. Pese a que los sueldos de las estrellas han alcanzado cotas históricas, la Euroliga sigue sufriendo un severo déficit comercial en comparación con las grandes ligas globales, con ingresos por derechos audiovisuales y patrocinio que no crecen al mismo ritmo que los costes. La mayoría de los proyectos europeos continúan operando en números rojos, dependiendo del mecenazgo de propietarios o de las subvenciones del fútbol profesional en el caso de los clubs poliderportivos.