La TV vs el streaming: quién gana en el rating y cómo se mide

2026/09/21

(BUENOS AIRES).- La televisión abierta le ganó el duelo de rating al streaming en septiembre: la gala final de Gran Hermano Generación Dorada marcó el jueves 17 un pico máximo de 13,3 puntos y lideró la jornada, con la consagración de Sol Abraham como ganadora del reality de Telefe. Ese puntaje equivale a más de 1,3 millones de personas mirando al mismo tiempo solo dentro del AMBA, entre Capital y Gran Buenos Aires.

El impacto digital de la final también fue enorme: Streams Telefe registró picos de más de 320.000 dispositivos simultáneos en vivo durante la transmisión, empujada por el contenido satélite del reality, como reacciones de ex participantes y debates alternativos. En contrapartida, los picos semanales más altos de los canales nativos, con Nico Occhiato en Luzu y Migue Granados en Olga, se estabilizan habitualmente entre los 45.000 y 75.000 dispositivos simultáneos.

Un minuto de tele contra treinta segundos de YouTube

La medición oficial del rating de la televisión está a cargo de Kantar IBOPE Media mediante el sistema de People Meters, que instala un dispositivo electrónico en el televisor de miles de hogares seleccionados estadísticamente para representar a la población. Rige la regla del minuto: para computar como espectador, hay que permanecer viendo el canal al menos un minuto entero de manera continua. En Buenos Aires, un punto de rating equivale aproximadamente a casi 100.000 personas, y las planillas oficiales hoy también muestran el dato en miles para facilitar la comparación con internet.

El streaming se mide de forma directa, pública y en tiempo real a través de las APIs de YouTube y Twitch y consultoras de analítica como En Directo Stream o Data Trip. Las métricas centrales son los dispositivos simultáneos, que aparecen en vivo en pantalla, y las vistas totales de los videos grabados. La diferencia de criterio es sustancial: YouTube computa una visualización cuando el usuario interactúa o permanece apenas entre 6 y 30 segundos en el video.

En números brutos, la tele conserva la ventaja. Un éxito habitual de la mañana de streaming, como Nadie Dice Nada o Soñé Que Volaba, promedia entre 50.000 y 80.000 dispositivos simultáneos, mientras un programa líder de la televisión abierta matutina puede promediar de 4 a 6 puntos, lo que equivale a entre 380.000 y 580.000 personas viendo al mismo tiempo en el AMBA. Aun así, la brecha se achica mes a mes en el público joven, que concentra el consumo digital.

En el terreno On-Demand, la pelea mensual de YouTube mostró un cambio de mano: en el cierre de julio, Olga alcanzó 74,12 millones de visualizaciones y desplazó del primer puesto a Luzu TV, que registró 73,90 millones en el mismo cierre. Mientras el canal de la Negra Vernaci creció un 7,3%, el de Occhiato cayó un 21,9%, en parte por el final de eventos de mitad de año como el Mundial 2026. Uno de los motores del crecimiento es Amanece que no es poco, el ciclo que conduce la Vernaci con Paulo Kablan y Marcos Aramburu, que creció un 78% desde su estreno y superó los 27 millones de visualizaciones en el último mes. En esa categoría, ESPN Fans sigue liderando con más de 150 millones de reproducciones mensuales, y las plataformas de señales tradicionales como El Trece o América quedan fuera del Top 10 de streaming puro.

Para las marcas, la elección no pasa solo por el volumen de rating: el streaming ofrece segmentación eficiente, con un nicho de Millennials y Generación Z con hábitos de compra inmediatos, y permite calcular el costo por mil impresiones en tiempo real. Los anunciantes prefieren además el PNT o mención orgánica, con los conductores interactuando en vivo con el producto. La excepción donde los nativos se acercan a la tele abierta son los super eventos digitales, como los Premios Olga o el Cris Morena Day, que tocan picos de 300.000 a 380.000 dispositivos simultáneos.