A treinta años de la muerte del escritor y activista LGBT Carlos Jáuregui, fundador y presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) y fundador de la asociación Gays por los Derechos Civiles en 1991, se relanzó Orgullo. Una biografía política de Carlos Jáuregui (Marea, $33.900), de la investigadora y activista Mabel Bellucci. En 1992, Jáuregui lideró la primera Marcha del Orgullo Gay Lésbico en la ciudad de Buenos Aires; también fue uno de los impulsores de la unión civil en parejas del mismo sexo y de la inclusión de la orientación sexual en la cláusula antidiscriminatoria de la Constitución porteña.
Murió a los 38 años, el 20 de agosto de 1996, por complicaciones relacionadas con el VIH/sida. La primera edición de Orgullo se lanzó en 2010.
Autor del ensayo La homosexualidad en la Argentina (precursor de Historia de la homosexualidad en la Argentina, de Osvaldo Bazán), Jáuregui salió en portadas de revistas y en programas de televisión de audiencia masiva (como los de Mirtha Legrand y Mariano Grondona) en una potente estrategia mediática para visibilizar el tratamiento desigual y violento que se les daba a gays, lesbianas y travestis en el país, en especial por parte de las fuerzas de seguridad.
En Orgullo, la autora, que fue amiga de Jáuregui, abarca tanto la vida personal como la militancia por la conquista de los derechos de las minorías sexuales durante los años 80 y 90, a partir de diálogos, alianzas, modos de resistencia y luchas contra la exclusión sexual, social y política. La nueva edición incluye textos inéditos de Jáuregui, como fragmentos de su diario personal, poemas y una crónica neoyorquina, aportados por Marcelo Ferreyra.
“En esta edición persiste el texto original, aunque con una amplia actualización de temáticas que no fueron analizadas con anterioridad -dice Bellucci a LA NACION-. Se abordan los años de juventud de Carlos como profesor universitario, tanto en La Plata como en Buenos Aires, sus investigaciones en centros académicos privados y la diversidad de conferencias. Además, su acercamiento con los organismos de derechos humanos hacia fines de la dictadura cívico-militar y luego a las primeras agrupaciones de lesbianas. Otro tema es la reveladora repercusión que tuvieron sus experiencias en París y en Nueva York, hacia los años ochenta, para su formación militante a futuro que lo llevará a crear las Marchas del Orgullo y la comunidad LGTTBI, entre otras propuestas”.
“Le dedico un lugar al protagonismo que encarnó la militancia de su hermano, Roberto Jáuregui, al convertirse en el primer homosexual en visibilizar su estado serológico en la Argentina -puntualiza la autora-. Y la importancia de la tapa de la revista Siete Días: ‘El riesgo de ser homosexual en la Argentina’ que involucra una acción política al introducir algo nuevo en nuestra sociedad: el darse a conocer, como la primera acción pública de la CHA”.
“Años atrás, la represión policial era nuestra principal preocupación -dijo Jáuregui en 1994-. A partir de la epidemia del sida, nuestro mayor problema es la herencia”.
Para Bellucci, la centralidad de Jáuregui se debe a sus novedosas tomas de posición. “Integrar a las minorías gays, lesbianas, travestis, transexuales al seno social y jurídico y la opción por acercar sus reclamos a los partidos políticos y movimientos sociales en la búsqueda de modificar las leyes antidiscriminatorias, abolir la violencia institucional y lograr la adquisición de plenos derechos -enumera-. Este atajo se concibe primero cuando era presidente de la CHA, entre 1984 y 1987, y con posterioridad, entre 1991 y 1996, como integrante de Gays por los Derechos Civiles”.
La reedición de Orgullo se da en un contexto hostil. “El actual presidente de la Argentina considera que el peor enemigo del liberalismo y la libertad individual es el socialismo que, al haber perdido su batalla tras la caída del Muro de Berlín, se esconde detrás de movimientos emancipadores como el feminismo, el ambientalismo y las luchas de la diversidad sexual -concluye Bellucci-. Desde su llegada al gobierno, la comunidad LGBT+ sufrió un retroceso sin precedentes en materia de derechos y un aumento exponencial de la violencia física y verbal. Los ataques discursivos del Ejecutivo legitiman estigmatizaciones y agravios como fue en el Foro Mundial de Davos, en enero de 2024. Este libro, que nació años atrás de este proceso antidemocrático, se resignifica a la luz de dichos acontecimientos como bandera de lucha y respuesta política contra la discriminación y la violencia institucional”.
Ayer, en el Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas (CeDInCI), la autora presentó Orgullo a sala llena, con la presencia del arquitecto Marcelo Ferreyra, el profesor Rafael Blanco y, desde Berlín, la activista y directora del Archivo de la Memoria Trans, María Belén Correa. Se proyectó una filmación de la primera Marcha del Orgullo en la ciudad de Buenos Aires.
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