Desde los recortes a los programas de las leyes Cholito y Ricarte Soto, pasando por el fin de “Elijo Mi PC” y las platas para la reconstrucción del norte, hasta temas de mayor envergadura fiscal como la nueva solicitud de endeudamiento, fueron algunas materias que tensionaron este martes el inicio de la tramitación de la Ley de Presupuestos 2027.
Dado el escenario de estrechez fiscal, la reducción de gastos se repite en el detalle de varias partidas, aun cuando, en general, casi todos los ministerios tienen al menos un alza leve.
El clima tenso se notó especialmente en la sesión de la Comisión Mixta de Presupuestos, presidida por el senador Javier Macaya (UDI), donde expuso este martes el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Sus palabras y proyecciones, sin embargo, no lograron apaciguar las quejas opositoras, cuyos parlamentarios pidieron hacer un gesto importante al gobierno para evitar el endeudamiento público de US$25 mil millones.
En particular, los parlamentarios del PC y el Frente Amplio, además del diputado independiente Carlos Bianchi (asociado a la bancada PPD), solicitaron al ministro aplazar la vigencia de la rebaja de impuestos corporativos y el mecanismo de reintegración tributaria, que figura en la megarreforma de reconstrucción y reactivación económica, recientemente visada por el Tribunal Constitucional y próxima a ser promulgada.
Si bien la idea no fue replicada por otras bancadas, en la DC y el PS admiten que es una fórmula que se está conversando.
Herramienta de presión
El problema del gobierno es que la solicitud de mayor deuda pública, que figura en el articulado de la Ley de Presupuestos, le otorga a la oposición una herramienta efectiva para presionar a Quiroz. Este endeudamiento requiere de una mayoría absoluta (quórum calificado) de 78 diputados y 26 senadores, según dicta la Constitución cuando el compromiso exceda el mandato presidencial.
Aunque La Moneda cuenta con un piso justo de aliados en el Senado, en la Cámara el escenario es distinto. Aquella tarea se torna incluso más compleja ante las críticas que hizo el fundador del PDG, Franco Parisi, a la contratación de estos “empréstitos”.
El diputado Bianchi planteó que al menos el Ejecutivo debiera repensar la aplicación para el próximo año de las rebajas tributarias. “El ministro Quiroz nunca lo adelantó ni lo advirtió, es más, decía que si algo no iba a hacer era endeudarse. Ahora constatamos que efectivamente tiene que pedirle a este Congreso 25 mil millones de dólares. Bueno, lo que estamos nosotros diciendo es que ahora se requieren los 4.500 millones de dólares que provoca esta reforma tributaria”.
La diputada Constanza Schönhaut (Frente Amplio) hizo el mismo planteamiento directamente al titular de Hacienda en la Comisión Mixta. “Ministro, yo le dije en julio que iba a tener que venir nuevamente a pedir un endeudamiento por la aprobación de su reforma tributaria que beneficia a los más ricos y mire dónde estamos. Aquí nos está pidiendo el endeudamiento más grande de todos los años anteriores... ¿No le parecerá mejor aplazar la entrada en vigencia de la reforma tributaria para evitar este mayor endeudamiento?“.
Su postura fue refrendada por la diputada Irací Hassler (PC). “Con las presiones fiscales que nos cuenta, me sumo a algunas palabras que hablan de que se evalúe postergar la puesta en marcha de la reducción del impuesto corporativo”, dijo.
La senadora Daniella Cicardini (PS), si bien no adhirió explícitamente a la idea, sí señaló que “probablemente se podrían haber hecho esos pagos (de deuda pública) con los recursos que se recibían con lo que entregaban los impuestos corporativos”.
Molestia de Quiroz
En respuesta, Quiroz, visiblemente molesto por los emplazamientos, señaló que la megarreforma no tenía relación con esta deuda pública que viene de años pasados. “Cuando se pide una solicitud de endeudamiento, no es para un endeudamiento neto, sino para todo el endeudamiento bruto... En consecuencia, no tiene absolutamente nada que ver ni la reforma tributaria, ni todo lo que está pasando, sino que al revés. Esperamos más crecimiento, más recaudación y conforme ordenamos las cuentas fiscales, vamos tener mucho menos tasa de endeudamiento de la que hemos observado en los últimos años”.
Pese a ello, tras la sesión, el senador Diego Ibáñez (Frente Amplio) insistió en el punto. “Si el problema es la falta de recursos públicos para solventar los compromisos del Estado, inclusive aplicando los recortes prometidos, entonces postergar la entrada en vigencia de la megarreforma es un camino razonable”.
La jefa de diputados del PC, Daniela Serrano (PC), también puso como condición la postergación del megaproyecto para avanzar en la discusión presupuestaria. “Creo que es este momento que tienen para pedirle disculpas a Chile por aprobar una tan mala reforma como la megarreforma tributaria, para nuestras arcas fiscales, y, por tanto, los llamo a que aplacemos su entrada en vigencia”.