Acaba de aterrizar en Netflix El problema final, una miniserie protagonizada por José Coronado que adapta la novela de Arturo Pérez-Reverte y convierte a un actor retirado, célebre por haber interpretado a Sherlock Holmes, en investigador de un asesinato cometido en un hotel aislado.
La ficción recupera las convenciones de los relatos de Arthur Conan Doyle y Agatha Christie con una ambientación inspirada en el cine de los años cincuenta.
PUBLICIDAD
La miniserie consta de cuatro episodios de entre 40 y 50 minutos y sitúa a Basil, un intérprete en declive, ante un crimen imposible en una isla próxima a Mallorca. La víctima aparece muerta en un cobertizo cerrado por dentro, mientras los huéspedes del hotel quedan incomunicados por el temporal.
La novela homónima, publicada en 2023, plantea un misterio de círculo cerrado: un grupo de personas aisladas, secretos entre los sospechosos y un cadáver cuya muerte parece inicialmente un suicidio. La adaptación traslada ese mecanismo narrativo a la pantalla bajo la dirección de Félix Viscarret, responsable de series como Patria y Galgos, además de la película Una vida no tan simple.
PUBLICIDAD

La acción transcurre durante la primavera de 1959, cuando Basil y otras 12 personas quedan atrapados en un pequeño hotel de un islote. La ausencia de policía obliga al antiguo actor a asumir unas pesquisas para las que solo cuenta, en principio, con dos décadas de experiencia interpretando al detective creado por Conan Doyle.
Coronado encarna a Basil, un actor que ha dejado atrás los mejores años de su carrera y que se encuentra con su amigo Fonseca, un productor cinematográfico interpretado por Gonzalo de Castro, y la joven pareja de este, encarnada por Cristina Kovani. Los tres viajan a una fiesta en Mallorca vinculada a la negociación de una nueva película, pero el temporal les fuerza a pasar la noche en la isla.
PUBLICIDAD
Cuando aparece el cuerpo de una turista inglesa, las primeras pruebas descartan la hipótesis del suicidio y convierten a todos los presentes en posibles autores. El personaje de Coronado debe pasar de reproducir los gestos de Sherlock Holmes ante una cámara a utilizar su propia capacidad deductiva para identificar al asesino.
El actor, durante la promoción, ha resumido la posición de Basil con una definición tajante: “Es el detective a la fuerza, ha interpretado a Sherlock Holmes durante 20 años, así que la gente empieza a pedirle que investigue. Al principio él les dice que solo es un actor, pero luego empieza a crecerse y a creérselo”.
PUBLICIDAD

Coronado también ha puesto voz a audiolibros de Arthur Conan Doyle, una circunstancia que conecta su papel con la tradición literaria que inspira la obra. Pérez-Reverte concibió su novela como un homenaje tanto al creador de Holmes como a Basil Rathbone, el actor que popularizó al detective en el cine.
Entre los huéspedes figura Francisco Foxá, un joven escritor de novelas policiacas al que interpreta Martiño Rivas. El personaje admira a Basil y se convierte en su colaborador durante la investigación, en una relación que Rivas ha definido como “su contrapunto, como su Sancho para su Quijote”.
María Valverde interpreta a Adela Figueroa, una joven rica y enigmática, mientras Maribel Verdú da vida a Mrs. Raquel Ausländer, la propietaria del hotel. El reparto se completa con José Condessa como el hombre de confianza de la gobernanta, Pepón Nieto como un médico servicial, Kovani como una promesa de la gran pantalla y De Castro como un productor con ambición y dinero.
PUBLICIDAD
La versión de Netflix mantiene el crimen en un espacio cerrado y las referencias a Hollywood, aunque desplaza parte del interés de la novela hacia la resolución del enigma.

Mientras que el libro utilizaba la trama detectivesca como vehículo reflexionar sobre el género de detectives, la serie se concentra más en averiguar quién ha cometido los asesinatos. Las modificaciones han contado con la aprobación del escritor.
La producción conserva la esencia del homenaje literario y cinematográfico, con un tono próximo al de Puñales por la espalda, de forma que el misterio avanza mediante pistas que orientan al espectador en una dirección sin aclarar del todo la verdad, ni siquiera para Basil.
PUBLICIDAD