Llega el eclipse histórico que revolucionará Bizkaia | El Correo

2026/08/12

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Luis López

12/08/2026

Actualizado a las 08:00h.

Hoy va a ser una jornada extraordinaria se mire por donde se mire. Por el lado astronómico vamos a tener un eclipse de sol total, cosa que no ocurre en la Península Ibérica desde 1912; por el lado sociológico se prevén movimientos masivos de personas a los emplazamientos que se presentan como más idóneos para asistir al fenómeno; y por el lado de la gestión pública se ha activado el Plan de Protección Civil de Euskadi, el LABI que cobró relevancia durante la pandemia, sin que haya emergencia alguna pero previendo que va a haberla. Como un eclipse es posiblemente el espectáculo más democrático y masivo que puede concebirse, las autoridades piden que la gente evite desplazamientos y lo presencie desde algún punto próximo a su casa. Pero, en realidad, es un misterio hasta qué punto van a colapsarse los accesos a Artxanda, a La Galea, al Serantes y a todas esas ubicaciones a priori más apetecibles y proclives a la masividad. También cómo va a reaccionar la gente que esté conduciendo, o trabajando en lo que sea, cuando llegue la sombra y sea mucha la curiosidad por no perderse un momento histórico.

Duración del eclipse por municipios

Segundos en los que el sol está completamente cubierto

Por comenzar por lo básico: el eclipse solar total empezará algo después de las siete y media de la tarde, cuando la Luna comience a morder el disco solar, que terminará cubriendo totalmente poco antes de las 20.30. Ahora sabemos, por la profusión informativa de estos días y por las curiosidades astrofísicas, que en ese momento se podrán ver anillos, perlas y una corona, que son como destellos de distintas formas en función de la posición de la Luna delante del Sol. Hay que tener en cuenta que éste, el Sol, es 400 veces más grande que aquella, la Luna, pero también está 400 veces más lejos, de modo que a nuestros ojos parecerán de igual diámetro.

Como el evento ocurrirá cerca del anochecer el Sol no estará en lo alto, sino llegando al horizonte, de manera que hay que elegir con cuidado el sitio desde el que presenciar el eclipse. De ahí la previsión de posibles colapsos en zonas de costa, cumbres modestas y emplazamientos llanos y diáfanos. A la curiosidad de los vizcaínos hay que unir las miles de personas que han llegado de otros puntos de España y del Mundo. Porque la Península será el mejor lugar del planeta para contemplar el fenómeno. La franja de totalidad, es decir, cuando la Luna cubre totalmente el sol, será presenciada en trece comunidad autónomas: además de Euskadi, son Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León, La Rioja, Navarra, Aragón, Madrid, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunitat Valenciana y Baleares. Científicos y medios de comunicación internacionales están por aquí.

Tres zonas

Como al final de lo que se trata es de que la Luna tapa el Sol, lo que viene a ser que proyecta su sombra sobre la Tierra, el eclipse se va a ver diferente desde según qué sitio. Por eso Bizkaia se divide en tres zonas: la primera, en el noreste del territorio, a partir de Sopela, se verá un eclipse parcial aunque con un oscurecimiento de casi el 100%. La segunda abarca a la mayoría del territorio e incluye a Bilbao y su área metropolitana; aquí habrá eclipse total durante un tiempo variable pero siempre menos de un minuto (30 segundos en la capital, igual que en Barakaldo, 8 en Durango, 53 en Zalla...). La tercera zona es la situada más al oeste y disfrutará de más de un minuto de oscuridad; únicamente abarca tres municipios que son Lanestosa, Orduña y Carranza.

El interés que ha generado este acontecimiento está íntimamente relacionado con un momento histórico en el que buena parte de la población teme perderse cosas o no estar en el sitio en el que hay que estar. Es lo que se conoce como 'fomo', por sus siglas en inglés, 'fear of missing out'. Por eso hay temor a que se masifiquen las zonas donde se han convocado quedadas masivas como el parque de Zamalanda en Barakaldo; o miradores naturales en la costa; o los clásicos montes o promontorios abiertos al horizonte. También hay fiestas en hoteles, tardeos, paseos en barco con champán. Hay un poco de todo.

Con las gafas

Como para que salga nublado... Pero no. En materia meteorológica hay buen pronóstico y según Euskalmet hay muy pocas posibilidades de que lleguen nubes bajas. Eso sí, el calor va a apretar durante toda la jornada y hay aviso amarillo por temperaturas extremas, cosa que va a condicionar las quedadas masivas que en algunos casos comenzarán incluso por la mañana. Esas fiestas con el pretexto del fenómeno astronómico también han puesto en guardia al Gobierno vasco por si los excesos complicasen aún más una jornada que puede ponerse difícil en cualquier momento.

Por eso se va a activar el LABI a partir de las tres de la tarde. Para que las distintas administraciones puedan estar al tanto de lo que ocurre y reaccionar de manera ágil. El Gobierno vasco apunta que esta es «una jornada excepcional en la que se espera una elevada movilidad y la presencia de numerosas personas en zonas abiertas, miradores y otros puntos con buena visibilidad hacia el oeste». La circulación de camiones está prohibida en toda la red viaria vasca desde las cinco de la tarde hasta medianoche.

Con todo, si hay un riesgo en el que se ha insistido durante estos días, incluso semanas, es en el que implica mirar directamente al Sol. Es el mismo riesgo que tiene hacerlo en cualquier momento, pero con el agravante de que cuando está parcialmente cubierto por la Luna la luz ambiental disminuye, las pupilas se dilatan, y eso permite entrar más radiación con el peligro que supone de daños irreversibles. Por eso es crucial utilizar las gafas específicamente diseñadas para presenciar este evento. Los expertos llaman a quitárnoslas únicamente durante los segundos que dura el eclipse total.

También llaman los biólogos a que nos fijemos un poco en todo el entorno y no solo en el puntito menguante que se ve con las gafas. En cómo los pájaros callan en sus trinos, confundidos por el crepúsculo repentino, y cómo las abejas que no han logrado regresar a la colmena se quedan inmóviles donde sea. Durante un tiempo la luz débil tendrá un tono extraño y misterioso que lo cubrirá todo, y para eso no hará falta mirar al cielo.