
Brian Austin Green admitió que su matrimonio con Megan Fox lo llevó a replantear desde cero su forma de construir relaciones amorosas, un proceso que describió en el episodio del pódcast I Do, Part 2. El actor de Beverly Hills, 90210 reconoció que, durante casi 15 años junto a Fox —casi 10 de ellos casados—, el motor de esa relación fue la atracción física, un patrón que calificó de tóxico y que decidió abandonar tras el divorcio.
“Primero me atraía físicamente alguien y después intentaba construir una relación alrededor de eso”, dijo Green en el programa. Según relató, el fin de ese matrimonio lo tomó por sorpresa. Con tres hijos y sin pareja, buscó distintos tipos de terapia para identificar qué aportaba él a un vínculo y en qué fallaba.
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“Quería entender qué traía yo a una relación que era tóxica y no ayudaba en absoluto”, señaló Green, de 52 años, en declaraciones recogidas por US Magazine.

La conclusión a la que llegó fue que la amistad debe preceder al romance. En su análisis, una relación que parte de una conexión genuina genera menos incertidumbre sobre el interés real de la otra persona, porque la comunicación entre ambos ya es transparente desde el principio.
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“Cuando partes de una conexión genuina, no estás tan preocupado por si la otra persona realmente te quiere, porque ya están hablando de forma muy abierta”, explicó.
Green presentó su relación con la bailarina y coreógrafa Sharna Burgess como la prueba de ese cambio. Contó que, antes de que el vínculo se volviera romántico, pasaban horas hablando durante el desayuno.
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Pusieron sobre la mesa sus mejores y peores cualidades, y esa apertura les dio la certeza de que valía la pena seguir adelante. “Fue bastante evidente: ‘Oye, deberíamos quedarnos juntos. Esto parece funcionar’”, dijo Green, según US Magazine.
El actor también habló de la transparencia total como rasgo central de una relación sana. Afirmó que Burgess puede revisar su teléfono, su correo y todo lo que tiene. “No escondo nada y me encanta que ella pueda hacer eso y saber que no va a encontrar nada que la moleste”, sostuvo.
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Para Green, esa apertura no es solo un gesto de confianza, sino el resultado de haber decidido no tomar ninguna decisión que pueda afectar a su pareja o comprometer el vínculo.

Green y Burgess comenzaron a salir a finales de 2020 y formalizaron su relación en Instagram en enero de 2021, tras conocerse a través de un representante de negocios en común. Más tarde compitieron juntos en la temporada 30 de Dancing with the Stars.
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En junio de 2022 nació su hijo Zane, y en septiembre de 2023 anunciaron su compromiso. El actor también es padre de cuatro hijos en total: además de Zane, tiene a Noah, Bodhi y Journey, los tres que comparte con Fox, con quien mantiene una relación de copaternidad activa.
Fox y Green se conocieron en 2004 durante la filmación de Hope & Faith y se casaron en 2010. Fox presentó la demanda de divorcio en noviembre de 2020. Desde entonces, la actriz atravesó una relación pública y turbulenta con el músico Machine Gun Kelly (MGK), cuyo nombre real es Colson Baker.
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La pareja anunció su compromiso en 2022, pero se separó a finales de 2024, semanas después de confirmar que esperaban un hijo. Fox dio a luz a su hija Saga Blade en marzo de 2025. Según fuentes citadas por People, la relación romántica entre Fox y MGK quedó descartada a principios de 2026, aunque ambos mantienen contacto por la crianza de la niña.
En el mismo episodio del pódcast, Green también habló de la copaternidad con Fox. Reconoció que al principio le costó asumir que sus hijos pasarían tiempo en otra casa. “Lloré la idea de perderse la mitad de la vida de mis hijos. Fue algo muy importante para mí”, dijo. Con el tiempo, sin embargo, encontró en esos días sin ellos la posibilidad de recargar energías y estar más presente cuando regresaban.
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