Lorena Bernal: “El título de Miss España me abrió algunas puertas pero me cerró otras”

2026/07/28

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28 jul 2026 - 07:08

Lorena Bernal tenía solo 17 años cuando se convirtió en Miss España. Más de un cuarto de siglo después, actriz, modelo y coach, asegura haber aprendido a relativizar la belleza y el éxito. Instalada en Londres junto a Mikel Arteta y sus tres hijos, este fin de semana regresó a España para presentar un año más la Global Gift Gala y habla con 20minutos del paso del tiempo, la familia, su carrera y una felicidad que hoy entiende, sobre todo, como estar en paz.

Ha presentado un año más la Global Gift Gala. ¿Qué significa para usted?

Es un proyecto con el que llevo colaborando muchos años y al que tengo un cariño muy especial. He tenido la suerte de verlo crecer y comprobar el impacto real que tiene en muchas familias. He visto de cerca cómo ayudan a niños y familias que, sin iniciativas como esta, tendrían muy difícil acceder a determinados tratamientos o apoyos. Si puedo contribuir a dar visibilidad a esa labor, para mí siempre será un privilegio.

Ha presentado sus galas también en Londres y París. ¿Los idiomas han sido una ventaja?

[Ríe]. Sí, supongo que es una de las ventajas de hablar varios idiomas. Para mí es un privilegio que confíen en mí, ya sea en España, Londres, París o donde haga falta. Siempre les digo: cuando crean que puedo aportar algo, ahí estaré.

Como coach, ¿es especialmente consciente del valor de ayudar a los demás?

Sí. Creo que ayudar transforma tanto a quien recibe como a quien ofrece. No todos podemos hacerlo de la misma manera, pero todos podemos aportar algo. Cuando ponemos nuestras capacidades al servicio de los demás, cambia también nuestra propia vida.

Han pasado más de 25 años desde que ganó Miss España. ¿Qué queda de aquella Lorena de 17 años?

Creo que casi todo, sobre todo la esencia. Dentro de mí sigo siendo esa chica llena de ilusión y curiosidad. La diferencia es que ahora tengo más perspectiva. He aprendido que muchas cosas que entonces parecían importantes no lo eran tanto y que las verdaderamente valiosas —la familia, los vínculos, la paz interior o el tiempo compartido— son las que permanecen.

¿Se reconoce cuando ve fotografías de entonces?

Sí. [Ríe]. Me veo muy joven, casi una niña. Entonces me sentía bastante madura, pero ahora me doy cuenta de que seguía siendo una chica de 17 años. Uno de mis hijos tiene ahora la misma edad que yo cuando gané Miss España y le hace mucha gracia verme en entrevistas y desfiles de aquella época.

Durante años se habló muchísimo de su físico. ¿Ser guapa, con el titulo de Miss España, le abrió puertas o también se las cerró?

Las dos cosas. Venía de ganar un concurso de belleza, así que era lógico que se hablara de mi físico. Me abrió puertas, pero también hizo más difícil que me vieran como actriz. Nunca me he sentido cómoda cuando todo se reduce al aspecto físico. Me hace mucha más ilusión que alguien valore cómo pienso, cómo soy o cómo trato a los demás.

¿Llegó a sentir la presión de tener que estar siempre perfecta?

He visto a muchas mujeres convertirse un poco en esclavas de su imagen y yo nunca he querido vivir así. Quizá precisamente porque he trabajado tantos años con mi físico aprendí muy pronto a no definirme por él.

No echo de menos la cara que tenía hace veinte años. Prefiero la mujer que soy hoy

¿Cómo lleva cumplir años en una industria tan obsesionada con la juventud?

Muy bien. Los años te dan perspectiva, tranquilidad y un mayor conocimiento de ti misma. Sentirse joven, para mí, tiene mucho más que ver con la actitud que con la apariencia. Y me encanta la madurez. No echo de menos la cara que tenía hace veinte años. Prefiero la mujer que soy hoy.

¿No le preocupa envejecer?

No. Me sigo sintiendo muy joven por dentro, pero no hablo de arrugas: hablo de curiosidad, de seguir queriendo aprender, descubrir, emocionarme o probar cosas nuevas. Me cuido, pero no por miedo a envejecer. Lo hago por respeto a mi cuerpo y a la vida.

Usted aparentemente lo tenía todo: belleza, éxito, amor, familia, una buena posición económica… ¿Se puede tener todo eso y ser profundamente infeliz?

Por supuesto. He vivido etapas con muy poco y otras con mucho, y he comprobado que la felicidad no entiende de cuentas bancarias, éxito o apariencia. El dinero, el reconocimiento o la belleza pueden hacer la vida más cómoda, pero no llenan un vacío interior. Para mí la felicidad tiene mucho más que ver con el amor, la gratitud y estar en paz con uno mismo.

¿Quién es Lorena Bernal cuando le quitamos las etiquetas de madre, esposa, Miss España, actriz o coach?

Una persona profundamente curiosa, enamorada de la vida y con muchas ganas de seguir aprendiendo y creciendo. Hay algo que me define mucho: me cuesta mirar hacia otro lado cuando veo a alguien sufriendo. Me nace intentar ayudar o acompañar.

¿Volvería a actuar?

¡Sí, claro! El año pasado estrené Ya no quedan junglas y fue precioso presentarla en el Festival de Cine de San Sebastián. Si no actúo más es por logística, pero amo actuar. Creo que es lo que más me gusta del mundo.

Lo que me hizo aparcar mi carrera durante un tiempo no fue Mikel, sino tener hijos. No concebía seguir trabajando a aquel ritmo y ser madre a la vez

¿Ha sentido alguna vez que aparcó su carrera para acompañar la de Mikel Arteta?

No. Cuando conocí a Mikel bajé un poco el ritmo, pero seguí trabajando muchísimo. Incluso me mudé a Los Ángeles por trabajo. Lo que me hizo aparcar mi carrera durante un tiempo no fue él, sino tener hijos. No concebía seguir trabajando a aquel ritmo y ser madre a la vez.

¿Le molesta que todavía la presenten como "la mujer de Mikel Arteta"?

No me molesta. No es mi ideal, pero lo entiendo y lo acepto. A él también le han presentado alguna vez como "el marido de Lorena Bernal".

Su marido vive profesionalmente pendiente de ganar o perder cada semana. ¿Cómo se evita que eso entre en casa?

Podría ser una montaña rusa, pero he sido muy consciente de separar las cosas. No permito que nuestra vida ni nuestra felicidad dependan de los resultados futbolísticos.

¿Es usted una mujer feliz?

Más que feliz, diría que soy una mujer que está en paz y agradecida. Amo la vida, tanto los éxitos como los fracasos. Hay días más alegres que otros, pero en eso consiste vivir.

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