Los ases en la manga que quiere sacar Sánchez para remontar como Lula: redes sociales, gasto público y ‘cuerpo a cuerpo’

2026/10/27

Luiz Inácio Lula da Silva ha hecho lo imposible en la historia democrática de Brasil: sacarse más de diez millones de votos de la chistera y derrotar en la segunda vuelta de las presidenciales a su rival, Flávio Bolsonaro, con el apoyo de un 51,79% del electorado frente al 48,21% del contrario.

A sus 81 años, Lula encadenará así su cuarto mandato con una cómoda ventaja de cuatro millones de votos sobre su adversario. Una victoria que insufla ánimos a la izquierda de Latinoamérica tras una serie de derrotas en las urnas frente a los candidatos de la derecha populista patrocinada por el presidente estadounidense, Donald Trump.

"Lo que ha pasado en Brasil, pasará en España", celebraba el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en redes. "La remontada del progresismo global acaba de comenzar". Y lo cierto es que se puede encontrar más de un paralelismo entre la campaña del Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil y la que ansía el PSOE en casa.

Debates a degüello

Los debates entre los dos candidatos a la presidencia han sido la principal diferencia entre la primera vuelta electoral y la segunda. Ambos encuentros fueron broncos y a cara de perro, con duros reproches por los múltiples casos de corrupción que sacuden a ambos contendientes. Sin embargo, buscar el cuerpo a cuerpo resultó un acierto para Lula.

Luiz Inácio Lula da Silva saluda a Claudia Sheinbaum en el G-20 de Río.

El octogenario pudo demostrar que no le faltaba colmillo, haciendo frente en aguante y reflejos -ambos debates fueron muy físicos, de pie y cara a cara- a un rival más joven que él. El momento más celebrado del primer choque, muy centrado en la seguridad ciudadana, vino cuando Bolsonaro le reprochó que el 73% de los presos votase por él.

"Lo que quiero es que me vote el 100%, hasta tu padre", contestó el presidente en referencia a su antiguo rival, Jair Bolsonaro, condenado por golpismo. "Él te conoce, él te conoce y él sabe que soy mejor que tú", insistió, apuntándole con el dedo. Y completó mirando teatralmente a cámara: "Bolsonaro, vótame a mí".

- Lula, puede explicar por qué el 73% de los presos votó por usted? +Yo quiero que el 100% vote por mí, HASTA TU PADRE JAJAJAJJAJAJAJAJ GENIOOOOO 🐐 https://t.co/qP8iekqYqB

— TUGO News (@TugoNews) October 19, 2026

Sánchez tiene un historial de resultar correoso para sus rivales en los debates incluso en sus horas más bajas y de encontrar oportunidades para restañar su imagen en los enfrentamientos dialécticos. Sin embargo, tendría más que ganar visitando territorio enemigo en lugar de seguir visitando, como hasta ahora, a entrevistadores cómodos.

Normas 'exprés' y más gasto

Una de los principales motivos del desencanto de los seguidores de Lula con su presidente es que el 'boom' económico brasileño y el paro en mínimos no se ha traducido en una mejora del bienestar para los ciudadanos. Al contrario, el coste de la vida y el endeudamiento de los hogares baten récords en la locomotora de Latinoamérica.

Lula ha tratado de recuperar terreno a marchas forzadas con medidas como la prohibición de las impopulares apuestas deportivas y la aprobación por parte del Parlamento de la reducción de la jornada laboral a costa de presionar para acelerar los pasos. La demanda era tan apremiante, no obstante, que hasta el propio Flávio Bolsonaro tuvo que cambiar su voto y apoyarla.

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Sus mítines, además, han ido acompañados de promesas y dádivas en materia de gasto social. Lula presentó el programa de subsidios para 19,3 millones de familias brasileñas de renta baja, 'Bolsa Família', como su herramienta para reducir la pobreza, y anunció en campaña una subida del 15,04%.

Las dificultades para adquirir vivienda y acceder a los alquileres asequibles, encarnados en la fallida negociación del 'Decreto Maricarmen', han sido la motivación de Sánchez para adelantar las elecciones generales al 29 de Noviembre. En materia de gasto, Se ha comprometido a aumentar el salario de los funcionarios un 4,5%, el mayor incremento en 35 años.

Énfasis en las redes sociales

Un día después de quedar segundo en la primera vuelta de las elecciones, Lula activó el canal de WhatsApp 'Ejército de Lula', que superó rápidamente los 10 millones de seguidores. Al frente se encontraba el diputado André Janones, gurú digital del PT y arquitecto de la remontada de las últimas semanas.

El bando de Bolsonaro había tomado la delantera en las redes sociales, un éxito no exento de polémicas. La más llamativa, la de una influencer creada por IA que se ha estado superponiendo sobre auténticos seguidores del candidato de extrema derecha en los vídeos de campaña para disimular que su base es principalmente masculina.

🔴 CAMPAÑA DE FLÁVIO BOLSONARO ESTÁ UTILIZANDO INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA CAMBIAR LA APARIENCIA DE SUS SEGUIDORES Manipulación digital de sus actos, donde adherentes habrían sido transformados en mujeres. Sería una alteración deliberada de la imagen pública de sus seguidores. Los monarcas de las redes sociales y de la IA están atentando contra la democracia.

— Ciudadano Roberto Kiltro (@RobertoMerken) October 19, 2026

Las instrucciones de Janones, que ya perfiló en su libro de 2023 Janonismo Cultural, fueron 'bajar al barro'. Frente a la estrategia de tratar de mantener la "autoridad moral" de la izquierda con respuestas elevadas a las provocaciones, ordenó inundar las redes de memes y vídeos verticales con un lenguaje sencillo, insultante incluso, y difundiendo noticias sesgadas como munición de campaña.

El propio campo de batalla digital fue usado por los seguidores de Lula como argumento para acusar a Bolsonaro de estar siendo promocionado por los magnates de Silicon Valley, después de que Meta reconociese que había penalizado publicaciones del candidato de izquierda, presuntamente por error.

En España, Sánchez también ha experimentado el poder de las redes para darle el vuelco a las encuestas. En 2023, el meme del 'perro santxe' convirtió un insulto en un icono que contribuyó a evitar una derrota contundente del PSOE en las elecciones generales. Pero el Partido Popular también tomó nota, y en esta ocasión ha tomado la delantera.

El voto del miedo

Al igual que Sánchez usa el concepto de 'Muro' para apelar al voto útil contra la ultraderecha, Lula y sus aliados se han volcado en las últimas semanas en buscar el voto 'antibolsonarista', advirtiendo sobre los retrocesos en los derechos sociales, la protección ambiental y las instituciones democráticas si el heredero de Jair Bolsonaro llegaba al poder.

Las tensiones institucionales que desembocaron en los ataques del 8 de enero de 2023 contra las sedes de los tres poderes en Brasilia todavía están frescas en la memoria de los brasileños. Entre los votantes de derechas, muchos deploraban la elección de un candidato con el mismo apellido que el impopular expresidente.

Flávio Bolsonaro durante su breve comparecencia tras conocer su derrota ante Lula.

De este modo, el 'antibolsonarismo' ha permitido a Lula hacerse con los votos de sectores de izquierda desencantada, pero también del electorado de centro y de derecha moderada que han considerado que votar al PT era un mal menor en contraste con la prolongación de la dinastía Bolsonaro en la presidencia.

Indecisos y abstencionistas

Si Lula pretendía darle la vuelta a los resultados, debía movilizar al 21% de electores que se quedó en casa -contraviniendo la ley, ya que en Brasil el voto es obligatorio- y captar el voto de los indecisos cuando tres de los cinco candidatos derrotados en el primer turno habían dado su apoyo a su rival.

La red de simpatizantes del PT ha conseguido votos para su líder en todas las regiones. La mitad de la ganancia entre las clases populares se dio en las localidades de pequeño tamaño del noreste, donde todavía es popular, pero también en el sur, más tendente hacia Bolsonaro, publica The New York Times.

También ganó el 'estado bisagra' de Minas Gerais, donde consiguió revertir el resultado desfavorable de la primera vuelta. Si originalmente perdió por un 48% para su rival frente a un 43%, en la segunda vuelta se impuso por un estrecho 50,4% para el mandatario frente a un 49,6 % para el opositor.

Este, sin embargo, es el reto más ímprobo para Sánchez en España. Según la encuesta de Sociométrica para EL ESPAÑOL, el PP se mantendría incluso en el escenario más desfavorable en 123 escaños, por encima del PSOE que en su mejor pronóstico sólo obtendría 116 diputados.