Los chefs uruguayos coinciden: “Las alitas de pollo más crocantes no se hacen solo con harina, también añadí suero de mantequilla”

2026/08/13

Este truco permite conseguir un resultado crocante por fuera, pero tierno y jugoso por dentro. Además, la técnica puede replicarse con facilidad en casa con ingredientes sencillos.

13 de agosto 2026, 15:25hs

Los chefs uruguayos coinciden: “Las alitas de pollo más crocantes no se hacen solo con harina, también añadí suero de mantequilla” (Imagen generada con IA)

Los chefs uruguayos coinciden: “Las alitas de pollo más crocantes no se hacen solo con harina, también añadí suero de mantequilla” (Imagen generada con IA)

Las alitas de pollo crocantes son una de las preparaciones más deseadas para cortar la dieta de la rutina. Aunque la harina ayuda a formar esa característica cobertura exterior, existe otro ingrediente que puede marcar la diferencia: el suero de mantequilla o buttermilk.

Este producto se utiliza especialmente para marinar el pollo antes de rebozarlo. Su acidez ayuda a conseguir una carne tierna y, combinado luego con una cobertura de harina y una cocción a alta temperatura, permite obtener un exterior dorado y crocante sin resignar jugosidad.

En Argentina, el buttermilk no es un producto habitual en los supermercados, pero se puede preparar un sustituto casero fácilmente. Por cada 240 ml de leche se agrega una cucharada de jugo de limón o vinagre blanco, luego se mezcla y se deja reposar entre 5 y 10 minutos, hasta que espese y se corte ligeramente.

No es exactamente el suero de mantequilla tradicional, pero funciona como reemplazo en este tipo de recetas.

¿Qué necesitás?

Otra alternativa posible para hacer el suero de mantequilla es usar yogur natural diluido con un poco de leche o agua hasta conseguir una consistencia similar.

El paso a paso

  1. Colocar las alitas de pollo en un recipiente y cubrirlas completamente con el suero de mantequilla.
  2. Mezclar para que todas queden bien impregnadas y llevar a la heladera para que reposen y absorban los sabores.
  3. Colocar la harina en otro recipiente y agregar el pimentón, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, sal y pimienta. Mezclar bien para distribuir los condimentos.
  4. Retirar las alitas de la marinada y dejar escurrir ligeramente el exceso de líquido antes de pasarlas por la mezcla de harina.
  5. Rebozar cada alita presionando suavemente con las manos para conseguir que la harina se adhiera bien a toda la superficie.
  6. Calentar abundante aceite y cocinar las alitas en tandas, evitando colocar demasiadas juntas para no reducir bruscamente la temperatura.
  7. Freír hasta que estén bien doradas y crocantes por fuera y completamente cocidas por dentro.
  8. Retirar las alitas y colocarlas sobre una rejilla o papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Dejarlas reposar unos minutos antes de servir.
Imagen ilustrativa de cómo debería verse tu preparación en cada paso. (Imagen generada con IA)

Imagen ilustrativa de cómo debería verse tu preparación en cada paso. (Imagen generada con IA)

El secreto está en no utilizar únicamente la harina. El paso previo por el suero de mantequilla permite preparar el pollo antes del rebozado y conseguir un contraste entre una cobertura ultra crocante y un interior jugoso.

Además, no es obligatorio conseguir un producto importado para poner en práctica la técnica. Con leche y limón o vinagre se puede preparar en pocos minutos un sustituto casero y utilizarlo para hacer las alitas en casa.