Los inicios de Leo Flores: chilenas a los 5 años y un apodo desconocido

2026/08/14

(BUENOS AIRES).- “Mi hijo le tiraba laterales y él hacía chilenas con cinco años. Y no a cualquier lado, todas al arco”. La anécdota la contó Christian Benítez, el entrenador que dirigió a Leonel Flores en la sociedad de fomento El Zorzal, de Pacheco. Hoy, con 19 años, el extremo es una de las figuras de Boca y le paga con goles la confianza del cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena.

Flores nació en el barrio La Cava, en Béccar, y dio sus primeros pasos futbolísticos en El Zorzal, en la zona de Pacheco. A los 5 años ya llamaba la atención: los rivales pedían el DNI para verificar que realmente estuviera en la categoría correcta. Benítez recordó que su hijo le tiraba laterales y el chico respondía con chilenas, todas dirigidas al arco.

El apodo con el que todos lo conocían no era Leonel. “Para mí es Benja, no es Leo. Pero bueno, sé que le voy a tener que decir Leo. Siempre lo llamé Benja, los padres también. Se llama Leonel Benjamín. Y era Benja para todos”, contó Benítez. El chico ya era tan encarador como ahora y la gambeta siempre fue su gran característica.

En 2013, Leonel Flores llegó a Boca y quedó fichado tras una prueba en Casa Amarilla. Sus dos ídolos de la infancia son Lionel Messi y Juan Román Riquelme, como para muchos de los jóvenes argentinos que los vieron. Después del triunfo ante Recoleta, el extremo dijo que admiraba a Exequiel Zeballos y aseguró que el compañero “en los entrenamientos es una cosa de locos”.

La aparición en Primera de Leonel Flores ilusionó a los hinchas: desequilibra en ambas bandas, especialmente por la derecha. En el triunfo ante Recoleta, en cancha de Huracán, convirtió un gol y fue el mejor del partido.

Qué dijo Flores luego de ser figura en Boca vs. Recoleta

El extremo repasó su camino después del triunfo ante Recoleta. “Miro para atrás, cuando llegué era chico. Ya el día que debuté iba en el micro y se me iban cayendo las lágrimas porque no lo podía creer”, dijo.

Flores destacó la paciencia para atravesar este momento: “Siempre fue cuestión de tiempo . Yo sabía que venía haciendo las cosas bien. Estaba convencido de que estaba haciendo las cosas bien. Y se me dio”. El juvenil lleva más de una década en el club y hoy se consolidó como una de las piezas ofensivas que responde a la confianza del cuerpo técnico.