Los mercados rebotan y el petróleo se modera, los 5 factores que frenaron la suba del crudo

2026/07/21

Los mercados globales operaban mayormente en alza este martes 21 de julio, impulsados por una recuperación de las acciones tecnológicas y por las expectativas de que los esfuerzos diplomáticos puedan contener la guerra en Oriente Medio.

El precio del petróleo, en tanto, retrocedía desde los máximos de un mes alcanzados durante la jornada anterior, pese a una nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán y a las amenazas de los rebeldes hutíes de Yemen contra las exportaciones energéticas de Arabia Saudita. Según cables de las agencias Reuters y AFP, los inversores se aferraban a la posibilidad de que se reactive un alto el fuego, mientras esperaban los balances de las principales empresas tecnológicas, que pondrán a prueba las elevadas expectativas creadas alrededor del negocio de la inteligencia artificial.

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Los futuros del crudo Brent bajaban entre 0,6% y 0,8%, hasta ubicarse en torno de los u$s88,47 por barril. El lunes habían alcanzado los u$s91,42, su mayor valor en un mes.

El West Texas Intermediate, referencia para el mercado estadounidense, cedía 0,6%, hasta los u$s 82,71 por barril.

El tema del precio internacional del crudo ha despertado el interés de muchos, dado que al comienzo del conflicto algunas previsiones lo situaban hasta en 200 dólares. Sin embargo, el pico fue de 126 dólares el barril, por debajo del récord histórico de u$s 147 registrado en 2008, y promediaron alrededor de u$s101 entre el comienzo del conflicto, el 28 de febrero, y el 11 de junio, cuando el presidente estadounidense Donald Trump canceló los ataques contra Irán. Un análisis de la agencia Reuters, ubica al menos 5 factores que permitieron que el precio no se disparara.

El mercado apuesta por una posible tregua

Un alto funcionario iraní declaró a Reuters que Teherán había recibido de los mediadores una propuesta para establecer un alto el fuego de diez días.

La tregua tendría como objetivo abrir el camino hacia un acuerdo más duradero que permita poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.

“Parece sugerir que esto no es un colapso total. Todavía hay canales para que se realicen conversaciones, lo cual es una gran noticia. Saber exactamente qué tan exitosas serán es otra cuestión”, explicó David Morrison, analista senior de mercados de Trade Nation.

La expectativa de una negociación logró contener el precio del crudo, pese a que los enfrentamientos volvieron a intensificarse durante las últimas horas.

Trump

Estados Unidos lanzó el lunes por la noche una nueva ronda de ataques contra objetivos iraníes. Washington aseguró que las operaciones estaban destinadas a debilitar las capacidades militares utilizadas para atacar la navegación comercial en el Estrecho de Ormuz.

Horas después, el Ejército iraní anunció que había atacado activos estadounidenses en Kuwait y Baréin, incluidos sistemas de defensa aérea, instalaciones de radar y edificios administrativos.

El presidente Donald Trump había advertido que Irán pagaría “muchas veces más” después de la muerte de otros tres soldados estadounidenses.

Los hutíes amenazan las exportaciones de Arabia Saudita

La tensión aumentó además después de que los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, anunciaran que impondrían un bloqueo naval sobre puertos saudíes.

La medida podría afectar la capacidad de Arabia Saudita para evitar el Estrecho de Ormuz y transportar parte de sus exportaciones de petróleo a través de las instalaciones ubicadas sobre el Mar Rojo.

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El anuncio despertó nuevas preocupaciones sobre el suministro energético global, aunque algunos analistas pusieron en duda que los hutíes tengan capacidad para sostener un bloqueo prolongado.

“En la práctica, creemos que, incluso si hubiera interrupciones, es poco probable que se mantengan, dada la falta de capacidad actual de los hutíes y la dificultad para diferenciar qué embarcaciones están vinculadas a Arabia Saudita”, explicó Michael Wan, analista de MUFG, citado por AFP.

El especialista consideró que el escenario central del mercado sigue siendo una eventual resolución del conflicto, aunque advirtió que la situación podría empeorar antes de mostrar una mejora.

Fuerte recuperación de las bolsas asiáticas

Las acciones tecnológicas encabezaron la recuperación de los mercados asiáticos después de varias jornadas de fuertes pérdidas.

El índice Nikkei 225 de Tokio cerró con una suba de 3,26%, hasta los 65.232,19 puntos, mientras que el KOSPI de Corea del Sur avanzó entre 3,6% y 4,5%, según los registros de AFP y Reuters.

La Bolsa de Shanghái ganó 1,79%, hasta los 3.864,37 puntos, mientras que el Hang Seng de Hong Kong terminó prácticamente estable, con una baja de 0,06%.

El rebote siguió el avance registrado el lunes por el Nasdaq estadounidense y permitió recuperar parte de las pérdidas acumuladas por los fabricantes de chips y otras empresas vinculadas con la inteligencia artificial.

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En Europa, el índice STOXX 600 avanzaba 0,2%. Frankfurt ganaba también 0,2%, París subía 0,1% y Londres retrocedía 0,1%.

Los futuros del Nasdaq lideraban las subas en Wall Street, con un avance de 1,4%, y anticipaban una apertura positiva de la Bolsa de Nueva York.

Por qué el petróleo no llegó a los u$s150 pese a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán

Cuando Estados Unidos e Israel entraron en guerra con Irán a finales de febrero, el mercado petrolero se preparó para un escenario extremo. Algunos analistas llegaron a proyectar que el precio del crudo podía alcanzar los u$s150 por barril e incluso superar los Uu$s 200, ante el temor de que quedara bloqueado el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial.

Sin embargo, esas previsiones no se cumplieron. Los futuros del Brent alcanzaron un máximo cercano a los u4s126 por barril, por debajo del récord histórico de u$s147 registrado en 2008, y promediaron alrededor de u$s 101 entre el comienzo del conflicto, el 28 de febrero, y el 11 de junio, cuando el presidente estadounidense Donald Trump canceló los ataques contra Irán.

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A comienzos de julio, el precio llegó incluso a retroceder brevemente hasta la zona de los u$s70, niveles similares a los observados antes del inicio de la guerra. De acuerdo con un análisis de la agencia Reuters, hubo cinco factores principales que evitaron que el petróleo se disparara pese a la magnitud del conflicto y a las interrupciones en el Golfo Pérsico.

1) La menor demanda de China

La primera sorpresa llegó desde China, el mayor importador mundial de petróleo. Durante junio, el gigante asiático redujo sus compras de crudo hasta el nivel más bajo en casi una década.

La caída estuvo vinculada a una menor actividad de las refinerías, una reducción de las exportaciones de combustibles y una demanda interna más débil. También influyó el avance de la movilidad eléctrica, con una mayor utilización de taxis eléctricos y un menor consumo de combustibles tradicionales. El sector petroquímico chino, uno de los principales motores de la demanda internacional de crudo, también redujo sus volúmenes. Esa desaceleración ayudó a compensar parte de la presión alcista generada por la guerra.

2) Estados Unidos produjo más y liberó reservas

El segundo factor fue el aumento de la oferta estadounidense. Estados Unidos, el mayor productor mundial de petróleo, alcanzó en abril un récord de extracción de 13,93 millones de barriles diarios.

A ese incremento se sumó la liberación de petróleo de la Reserva Estratégica del país. La medida formó parte de una intervención coordinada por la Agencia Internacional de la Energía, que puso en el mercado unos 400 millones de barriles durante marzo.

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La liberación permitió compensar parcialmente la pérdida de suministros provenientes de Medio Oriente y redujo el temor a un desabastecimiento inmediato. Como contrapartida, la Reserva Estratégica estadounidense cayó a su nivel más bajo desde 1983, lo que limita el margen de maniobra ante eventuales nuevas interrupciones.

3) Las señales contradictorias de Trump

Las declaraciones del presidente Donald Trump también influyeron sobre los precios. A lo largo del conflicto, el mandatario alternó amenazas militares con anuncios sobre posibles acuerdos de paz y la reapertura del tránsito por el Estrecho de Ormuz. Esos mensajes provocaron fuertes movimientos en los futuros del Brent y del WTI, y desalentaron a los inversores que buscaban apostar por una suba prolongada del petróleo.

Según Reuters, muchos operadores evitaron tomar posiciones alcistas de gran tamaño por el riesgo de que una declaración presidencial provocara una caída repentina del mercado.

“La liquidez cayó porque nadie quiere quedar atrapado ante un cambio abrupto de escenario”, explicó Ilia Bouchouev, del Instituto de Estudios Energéticos de Oxford.

Los fondos de inversión incrementaron sus apuestas alcistas durante la semana terminada el 14 de julio, aunque el volumen todavía se mantenía más de 50% por debajo del máximo registrado a finales de marzo.

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Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, sostuvo que el mercado comenzó a mostrar una cierta “fatiga de titulares”, por lo que cada nuevo anuncio militar o diplomático tuvo un impacto menor sobre los precios.

4) La recuperación parcial del tránsito por Ormuz

Otro elemento clave fue la recuperación transitoria de los envíos por el Estrecho de Ormuz durante junio. Aunque el tránsito volvió a disminuir en julio con la reanudación de los combates, la reapertura temporal alivió las preocupaciones sobre la disponibilidad de petróleo.

Arabia Saudita también incrementó sus exportaciones desde el puerto de Yanbu, sobre el Mar Rojo, lo que permitió redireccionar parte de los embarques que habitualmente cruzan por Ormuz.

Esa capacidad logística ayudó a evitar que la interrupción del estrecho se tradujera en una escasez inmediata de crudo en los principales mercados.

5) Abundancia de petróleo físico

El quinto factor fue la disponibilidad de cargamentos físicos de entrega rápida. Los operadores consultados por Reuters señalaron que todavía existe una oferta abundante de petróleo en Europa y otras regiones. Los diferenciales de algunos tipos de crudo del Mar del Norte, que suelen utilizarse para establecer el precio internacional del Brent, pasaron de registrar primas récord en abril a cotizar con descuento. Ese movimiento mostró que, pese a la tensión geopolítica, los compradores no estaban dispuestos a pagar precios extraordinarios para conseguir cargamentos inmediatos.

“Por ahora hay mucho crudo disponible”, afirmó el veterano operador Adi Imsirovic, aunque advirtió que esa situación podría no sostenerse.

El precio del petróleo, por lo tanto, no alcanzó los máximos que se pronosticaban al comienzo del conflicto porque la menor demanda china, la producción récord de Estados Unidos, la utilización de reservas estratégicas y la reorganización de los flujos comerciales compensaron gran parte de las interrupciones.

Sin embargo, el mercado sigue expuesto a nuevos saltos. Una interrupción más prolongada en el Estrecho de Ormuz, una caída de las exportaciones de los países del Golfo o el agotamiento de los inventarios disponibles podrían volver a colocar al Brent bajo presión.

Fuentes: Reuters y AFP.

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