Lula da Silva gobernará con la mayor oposición parlamentaria de sus cuatro mandatos

2026/10/27

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Luiz Inácio Lula da Silva afrontará su cuarto mandato con el Partido Liberal (PL), la formación del ex presidente Jair Bolsonaro, como primera minoría de la Cámara de Diputados y del Senado. Ninguno de sus gobiernos anteriores tuvo enfrente una bancada opositora tan numerosa. En 2027, una vez asuman los nuevos diputados federales y senadores, el presidente brasileño tendrá que negociar cada proyecto y ceder espacios de poder para sacarlo adelante.

En un balotaje histórico, Lula fue reelegido el domingo, en la segunda vuelta, con más del 51,7% de los votos válidos frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo de Jair. Revirtió así la primera vuelta del 4 de octubre, que su rival ganó por 47,03% a 45,16%. Es su cuarta victoria en las urnas, tras las de 2002, 2006 y 2022, y su segundo mandato consecutivo.

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La legislatura que empieza el 1 de febrero de 2027 tendrá 121 diputados del PL de 513, y 28 senadores de 81. Son más de veinte diputados y 13 senadores más que ahora. En el Senado el partido ganó 19 de los 54 asientos en disputa, el mayor número que un solo partido ha obtenido en una elección senatorial desde la Constitución de 1988, según datos de la propia cámara.

Frente a esos 121 diputados, la mayor bancada opositora del primer Lula, la del Partido del Frente Liberal, tenía 84 diputados en 2003. La del Partido de la Social Democracia Brasileña sumaba 66 en 2007, y la del propio PL rondaba el centenar en 2023.

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Ni el PL ni la izquierda reúnen mayoría por sí solos, así que el desempate corresponde al Centrão. Este bloque de partidos de centro y centroderecha incluye al Partido Social Democrático (PSD), Unión Brasil y Republicanos, y suma unos 250 diputados y más de 30 senadores. Suele sostener a los gobiernos a cambio de cargos y recursos públicos.

FOTO DE ARCHIVO: Vista general de una sesión para votar un proyecto de ley, que propone reducir las penas para las condenas por disturbios del 8 de enero de 2023, incluyendo la del ex presidente Jair Bolsonaro, en el Senado Federal en Brasilia, Brasil, 17 de diciembre de 2025. REUTERS/Adriano Machado/Archivo
FOTO DE ARCHIVO: Vista general de una sesión para votar un proyecto de ley, que propone reducir las penas para las condenas por disturbios del 8 de enero de 2023, incluyendo la del ex presidente Jair Bolsonaro, en el Senado Federal en Brasilia, Brasil, 17 de diciembre de 2025. REUTERS/Adriano Machado/Archivo

Carlos Pereira, politólogo de la Fundación Getúlio Vargas (FGV), institución académica y de investigación brasileña, advirtió a EFE que “el costo de la gobernabilidad será mayor que en cualquiera de sus anteriores mandatos”. Según él, armar una coalición mayoritaria dependerá del poder y los recursos que el Gobierno esté dispuesto a repartir.

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Lula abordó la cuestión en su discurso del domingo. “No fui yo quien escogió el Congreso; fue el pueblo”, dijo, y añadió que con esos legisladores intentará aprobar sus iniciativas. Gilberto Kassab, presidente del PSD, ofreció este lunes “una relación republicana” con el Gobierno.

Con el respaldo del Centrão, el PL sumaría unos 370 diputados y superaría el umbral para aprobar enmiendas constitucionales, que exige 308 votos en la Cámara y 49 en el Senado. La derecha podría reformar la Constitución sin contar con los votos del oficialismo.

El Congreso ya le había marcado límites en su tercer mandato. En junio de 2025, la Cámara anuló por 383 votos contra 98 un decreto que subía el Impuesto sobre Operaciones Financieras, y el Senado lo confirmó en votación simbólica. Fue la primera vez desde 1992, bajo Fernando Collor, que el Legislativo revocaba una norma del Ejecutivo. Funcionarios del Gobierno aseguraban haberla pactado con los presidentes de ambas cámaras Motta y Davi Alcolumbre.

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Legisladores celebran tras votar a favor de una enmienda constitucional para reducir la semana laboral en Brasil de seis a cinco días, durante una sesión del Senado Federal brasileño, en Brasilia, Brasil. 14 de octubre de 2026. REUTERS/Adriano Machado
Legisladores celebran tras votar a favor de una enmienda constitucional para reducir la semana laboral en Brasil de seis a cinco días, durante una sesión del Senado Federal brasileño, en Brasilia, Brasil. 14 de octubre de 2026. REUTERS/Adriano Machado

En febrero de 2027 se elegirán las presidencias de las dos cámaras. Lula apuesta por que sigan Motta, de Republicanos, en Diputados, y Alcolumbre, de Unión Brasil, en el Senado, para mantener abierto el diálogo con la cúpula parlamentaria. Ambos se acercaron al Gobierno antes de las elecciones y llegan a la votación con ese desgaste, frente a bancadas más a la derecha.

Motta acumula apoyos entre partidos de centro y de izquierda para su reelección. Alcolumbre lo tiene más difícil, porque el PL presentará un candidato propio y una victoria suya podría poner en riesgo los proyectos del Gobierno en esa cámara.

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El Gobierno tendrá además que conciliar las demandas de sus posibles aliados con el equilibrio fiscal. Gran parte del Centrão, que representa intereses empresariales y del mercado, defiende un ajuste grave que puede recortar los programas sociales y poner en duda las promesas de campaña de Lula.

Lula asumirá el 5 de enero de 2027, semanas antes de que el Senado elija a su presidente. El PL tiene 28 de los 81 senadores y la mayoría absoluta es de 41. Le faltan 13 votos, y el Centrão dispone de más de 30.