Lula habló con Trump durante 80 minutos y rechazó los argumentos de EE.UU. para imponer aranceles a Brasil

2026/08/21

Los presidentes mantuvieron una extensa conversación telefónica en medio de las diferencias comerciales entre ambos países. El gobierno brasileño aseguró que el diálogo fue “amistoso y cordial” y que acordaron avanzar con nuevas negociaciones.

21 de agosto 2026, 15:25hs

Donald Trump y Lula da Silva mantienen un enfrentamiento diplomático (Foto: EFE)

Lula habló durante 80 minutos con Trump y rechazó los argumentos de EE.UU. para imponer aranceles a Brasil. (Foto: EFE)

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo este viernes una conversación telefónica de una hora y 20 minutos con su par de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de las tensiones generadas por las nuevas barreras comerciales aplicadas a productos brasileños.

Según informó el Palacio de Planalto, el intercambio fue “amistoso y cordial”, aunque Lula aprovechó la comunicación para cuestionar los fundamentos utilizados por Washington para justificar la imposición de aranceles. El mandatario brasileño consideró que las acusaciones formuladas contra su país son “infundadas” y rechazó los distintos puntos planteados por la administración estadounidense.

Las medidas comerciales fueron adoptadas a partir de investigaciones de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos. Entre los argumentos mencionados por Washington aparecen cuestiones relacionadas con la deforestación, la lucha contra la corrupción, el funcionamiento de PIX —el sistema brasileño de pagos instantáneos—, el mercado del etanol y las denuncias sobre el ingreso de productos presuntamente vinculados con trabajo forzoso.

De acuerdo con la versión difundida por el gobierno brasileño, Lula refutó cada uno de esos cuestionamientos durante la conversación. Pese a las diferencias, ambos mandatarios coincidieron en la importancia de preservar el vínculo comercial entre Brasil y Estados Unidos.

Trump, además, habría propuesto que los equipos técnicos de los dos gobiernos retomen las reuniones lo antes posible para intentar avanzar en las negociaciones y abordar los puntos que mantienen enfrentadas a ambas administraciones.

Trump y Lula da Silva se reunieron en Kuala Lumpur, Malasia, el 26 de octubre de 2025. (Foto: Evelyn Hockstein/REUTERS/Archivo)

Trump y Lula da Silva se reunieron en Kuala Lumpur, Malasia, el 26 de octubre de 2025. (Foto: Evelyn Hockstein/REUTERS/Archivo)

La comunicación también incluyó otro de los asuntos que forman parte de la agenda bilateral: la lucha contra el crimen organizado. Lula reiteró la disposición de Brasil para profundizar la cooperación con Washington, pero marcó una diferencia respecto de la caracterización de las organizaciones criminales.

El presidente brasileño sostuvo que las bandas que operan en su país afectan especialmente a los sectores más vulnerables, aunque señaló que no deben ser equiparadas con organizaciones terroristas. En ese sentido, aseguró que la legislación brasileña ya dispone de herramientas suficientes para perseguirlas sin recurrir a una clasificación de ese tipo.

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Durante la llamada, Lula también expuso algunas de las medidas implementadas por su gobierno en materia de seguridad. Según informó el medio brasileño G1, explicó la estrategia destinada a golpear las estructuras financieras de las organizaciones criminales, que permitió incautar cerca de 17.000 millones de reales.

El mandatario mencionó además el proyecto para transformar 138 unidades penitenciarias en cárceles de máxima seguridad y destacó la puesta en marcha del Centro Internacional de Cooperación Policial del Amazonas, en Manaos, del que participan fuerzas de seguridad de los países que integran la cuenca amazónica.

Trump, por su parte, manifestó su intención de reforzar la cooperación bilateral en seguridad y anticipó que encargará a funcionarios de alto nivel avanzar con las conversaciones. Así, pese a las diferencias por los aranceles, ambos gobiernos dejaron abierta una instancia de negociación para intentar acercar posiciones tanto en materia comercial como en la lucha contra el crimen organizado.