Tras casi cuatro años cerrado, el Teatro Nacional D. Maria II, en la plaza del Rossio de Lisboa, vuelve por fin a abrir sus puertas después de la mayor intervención de las últimas décadas, y con las entradas casi agotadas.
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'Macbeth', de William Shakespeare, que se representaba en el Maria II cuando el incendio que destruyó el edificio en 1964, es la obra que inaugura esta reapertura. Es una elección deliberada del director artístico y de escena Pedro Penim y funciona como una provocación frente a las numerosas producciones que se han visto perseguidas por accidentes.
El espectáculo que firma utiliza fuego real en el escenario en un acto simbólico, que recuerda la tragedia que redujo el teatro a cenizas. "Fue una especie de trauma en la historia del teatro, fue un momento muy marcado y nunca más se volvió a hacer esta obra, que se considera una obra maldita, llena de supersticiones", dice Penim durante una entrevista con 'Euronews'.
La tragedia shakespeariana acumula desde hace siglos historias de desastres entre bastidores: actores heridos, utilería confundida con armas reales, caídas aparatosas y muertes sobre el escenario. "Cada vez que se monta esta obra ocurre alguna desgracia. Así que decidí desafiar no solo al destino, sino también establecer aquí un paralelismo con la propia historia del teatro, dado que estamos en la reapertura y celebramos además los 180 años del teatro", añade el director de escena.
Pero levantar un espectáculo de esta envergadura no ha estado exento de contratiempos. La intención inicial era utilizar la traducción del poeta brasileño Manuel Bandeira, la misma que empleó la compañía Rey Colaço Robles Monteiro en la fatídica puesta en escena de 1964. Sin embargo, los representantes de los derechos del poeta nunca atendieron las solicitudes. Pedro Penim se vio acorralado y tuvo que traducir él mismo el texto de Shakespeare.
La traducción firmada por Penim se va a editar ahora en libro. "La idea era encontrar un portugués que mantuviera el decasílabo, pero al mismo tiempo buscar palabras que no fueran inaccesibles para un público luso contemporáneo y conseguir así algo que no perdiera la poesía". La puesta en escena busca además dejar la obra abierta a las interpretaciones del público. "Es una obra que permite miles de lecturas".
No obstante, hay un paralelismo inevitable que conecta esta tragedia con el siglo XXI. “Hay una dimensión que tiene que ver con la idea de la fascinación por el mal, con cómo el mal se exhibe, se pavonea en nuestra sociedad, está presente en nuestra vida cuando encendemos la televisión, cuando miramos el móvil, en las conversaciones de la gente. De repente, el mal ha dejado de tener pudor en mostrarse", explica Penim.
"El lenguaje de seducción que Macbeth utiliza es el de una poesía que encanta, pero que al mismo tiempo arrastra un peso muy significativo en ese sentido de la ejecución y de la imaginación del crimen”, reflexiona el director de escena. Esta producción rinde también homenaje al propio teatro, el escenario diseñado por Joana Sousa reproduce la fachada del emblemático edificio del Rossio y uno de los personajes es la propia reina D. Maria II.
Las obras de rehabilitación del edificio han permitido asimismo mejorar las condiciones técnicas y artísticas de la sala principal, dando nueva vida a 'Macbeth'. El escenario es ahora giratorio y elevable. También se han introducido mejoras de iluminación, sonido y mecánica escénica.
"Es una obra que se ha montado muchas veces, con muchas miradas, con muchos repartos, directores de escena muy distintos y propuestas escenográficas muy diferentes. En este caso, hemos querido traer esta propuesta al corazón del Teatro Nacional D. Maria II y convertir el propio teatro en escenario, después de tantos años en los que esta obra, de hecho, no se hizo o no se presentó en este escenario", aclara Pedro Penim.
Para dar cuerpo a esta maldición de dos horas y media, Pedro Penim ha confiado en un elenco con el que ya había trabajado antes, en el que destaca la pareja protagonista. En el papel de Macbeth aparece José Raposo, "uno de los actores más queridos del país", como subraya el director de escena, que interpreta a uno de los grandes villanos de la dramaturgia.
"Es un espectáculo que tiene el peso que tiene, también por el simbolismo de todo este puente que ha tendido Pedro Penim a partir de que en 1964 el teatro se incendiara. Y ahora, después de estas obras, tiene esa carga que nos responsabiliza de una forma más intensa", subraya el actor.
En el papel de Lady Macbeth es la actriz Bárbara Branco quien conduce la trama. “Técnicamente es un espectáculo superambicioso. Pedro [Penim] está aprovechando todas las características que tiene el teatro y las plataformas, el fuego, el agua, etcétera. Lo estamos aprovechando todo y creo que esa dificultad técnica hace que la responsabilidad vaya todavía más allá de la obra, más allá de estos personajes, más allá de la reapertura del teatro".
El elenco reúne además a Ana Coimbra, Ana Tang, Bernardo de Lacerda Van Der Ding, João Grosso, José Neves, June João, Sandro Feliciano, Stela y Vítor Silva Costa. 'Macbeth' se estrena este viernes día 18 y permanecerá en cartel hasta el 31 de octubre. La expectativa por el regreso a la sala Garret del D. Maria II ya se nota en la taquilla, con una temporada más larga de lo habitual, las entradas se han agotado rápidamente y solo quedan localidades de visibilidad reducida.