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Alrededor de 600 jóvenes encapuchados causaron altercados, incendios de contenedores y saqueos en el centro de Barcelona durante una protesta convocada en redes.
Los disturbios se saldaron con unos 100 detenidos por los Mossos d'Esquadra, de los cuales el 25% son menores de edad.
Manifestantes de origen migrante arremetieron contra el sistema educativo, los profesores y el Gobierno ante las cámaras de televisión antes de ser dispersados.
La movilización responde a una ola de protestas estudiantiles inspiradas en movimientos de Francia e Italia contra la inflación y el descontento social.
"Los profesores vienen agobiados a clase y lo pagan con nosotros". No es la única voz de las violentas protestas de este sábado en Barcelona, pero las palabras salen de una de las voces que se ha erigido en "portavoz" de la algarada.
El testimonio, con notable acento magrebí, lo compartía un grupo de jóvenes que se dirigió al programa Malas Lenguas de TVE. Tras un breve discurso, se vieron interrumpidos por una nueva carga policial.
En ese punto del centro de Barcelona, cerca de 600 jóvenes convocados a través de las redes sociales en el centro de Barcelona este sábado por la tarde se entregaron a los saqueos en comercios, quema de contenedores, daños al mobiliario urbano y enfrentamientos con los Mossos d'Esquadra.
Los incidentes se han saldado con un centenar de personas detenidas, de los que el 25% son menores de edad.
La protesta, que ha circulado por redes animada por el lema Institut Indignats -traducción del movimiento Lyceés Indignés, que está detrás de las movilizaciones estudiantiles de las últimas semanas en Francia-, ha reunido en la plaza de Cataluña a multitud de jóvenes, la mayoría de ellos encapuchados y ataviados de color negro.
Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, promete perseguir a todos los vándalos. "No permitiremos que lo que ha pasado quede impune. Esto tendrá consecuencias para los mayores de edad y los responsables de los menores. No permitiremos que se vandalice a la ciudad”, ha afirmado.
Tras las informaciones sobre el perfil de algunos de los grupos de jóvenes presentes durante los altercados, fue el momento en que varios chicos de origen migrante hablaron ante los micrófonos de Malas lenguas.
Las imágenes permiten escuchar directamente sus testimonios y conocer su perspectiva sobre lo ocurrido en el centro de Barcelona.
"Yo soy portavoz", aseguraba uno antes de tomar la palabra: "Protestamos por el estado de las aulas, los profesores de mierda y este Gobierno de mierda".
Otro apostillaba: "Si no tienes un título de mierda, no trabajas".
Ante esa situación, la reportera preguntó qué estudiaban. La respuesta fue solo una carcajada.
Inmediatamente a continuación, dos furgonetas policiales embestían las barricadas que habían montado en mitad de la calle para reabrir el paso.
Estupefactos, los turistas, vecinos y transeúntes miraban la escena rodeados de varios focos de incendios.
La llegada de los agentes espantó a los espontáneos portavoces de la protesta, un foco más tras los encendidos en Francia e Italia.
Las movilizaciones en esos países, impulsadas por estudiantes y sindicatos, han reunido a cientos de miles de personas y han derivado en graves altercados y saqueos comerciales.
Ante la escalada del descontento social, el Gobierno francés ha desplegado a más de 70.000 agentes por todo el país.
El Ejecutivo busca contener los disturbios urbanos tras los enfrentamientos registrados en París y la quema de mobiliario en diversas ciudades.
El malestar por la inflación se ha extendido también a Italia, con protestas en Roma, Milán, Turín y Bolonia. En varias urbes transalpinas se han registrado saqueos y cargas policiales contra manifestantes que protestan por la pérdida de poder adquisitivo.