Marco Romeo, cirujano plástico, sobre la operación de nariz de Lucas: “No hablamos de “retocar”, sino de reedificar”

2026/09/02

SALUD

El especialista aborda las dudas de la intervención a la que se ha sometido el cantante

Marco Romeo, cirujano plástico especializado en cirugía facial y rinoplastia.

Marco Romeo, cirujano plástico especializado en cirugía facial y rinoplastia.

Actualizado Miércoles, 2 septiembre 2026 - 07:51

Las primeras imágenes de Lucas, de Andy y Lucas, después de volver a operarse la nariz, esta vez en Turquía han tenido un fuerte impacto. No se ha tratado simplemente de un retoque: según la información publicada, ha sido una cirugía de reconstrucción después de las complicaciones de su intervención anterior, con reconstrucción del cartílago nasal.

Marco Romeo, cirujano plástico especializado en cirugía facial y rinoplastia, que dirige EtnaInstitute by Romeo en Madrid, clínica centrada en el concepto Body, Mind & Longevity, y es autor del pódcast Un café con un cirujano plástico, responde a las principales dudas que han surgido a raíz de este caso. "La mejor rinoplastia secundaria es la que nunca hace falta: por eso insisto tanto en la importancia de elegir bien la primera vez", remarca el cirujano.

¿Por qué la nariz tiene tanto peso en la armonía de un rostro? ¿Puede cambiar realmente nuestra percepción de toda la cara?La nariz ocupa el centro geométrico de la cara y es la única estructura facial verdaderamente tridimensional: la vemos de frente, de perfil y en todos los ángulos intermedios. Por eso funciona como eje de referencia del resto de rasgos. Cuando la nariz está en armonía, la mirada se dirige a los ojos; cuando no lo está, la nariz "captura" la atención y desequilibra la lectura de todo el rostro. Un cambio importante -para bien o para mal- no modifica solo la nariz: cambia la percepción de la proyección del mentón, del tamaño de los ojos o de la anchura de la cara. Y hay un componente identitario profundo: la nariz forma parte de cómo nos reconocemos en el espejo. Una nariz muy alterada puede hacer que el paciente sienta que su cara "ya no es la suya", con un impacto psicológico que no debe subestimarse.Cuando hablamos de reconstruir una nariz que ya ha sido operada, ¿qué significa exactamente? ¿En qué se diferencia de una primera rinoplastia?En una primera rinoplastia el cirujano trabaja sobre una anatomía íntegra: remodela hueso y cartílago que están donde deben estar. Reconstruir una nariz es otra disciplina: significa devolver estructura, soporte y cobertura a una nariz que los ha perdido, ya sea por cirugías previas, traumatismos, infecciones o necrosis. No hablamos de "retocar", sino de reedificar. Hay que aportar material (habitualmente cartílago del propio paciente) para reconstruir los pilares que sostienen la nariz, restaurar la vía aérea y conseguir, además, que el resultado sea estético. Es la diferencia entre reformar una casa y reconstruirla después de un derrumbe parcial.Si el tabique o el soporte de la nariz están comprometidos, ¿cómo se reconstruyen?El tabique funciona como la viga maestra de la nariz: su porción anterior, la llamada estructura en "L", sostiene el dorso y la punta. Cuando esa L está debilitada o destruida, la nariz colapsa (la típica deformidad en "silla de montar") y la respiración se compromete. La reconstrucción consiste en reconstruir esa viga con injertos de cartílago tallados y fijados con precisión milimétrica: injertos de extensión septal, vigas de refuerzo (spreader grafts), puntales columelares...En casos severos hablamos de reconstrucción subtotal del septum, una de las técnicas más exigentes de la cirugía nasal, en la que prácticamente se rehace el armazón interno completo.¿De dónde se obtiene el cartílago cuando el que queda en la propia nariz no es suficiente?Tenemos tres fuentes principales, siempre del propio paciente. La primera es el cartílago del pabellón auricular (la concha de la oreja), que se extrae por una incisión oculta y no deja deformidad visible. Es útil para injertos de curvatura. La segunda, y la más importante en reconstrucciones mayores, es el cartílago costal: una pequeña porción de costilla obtenida por una incisión de dos o tres centímetros, que aporta material abundante, recto y resistente para reconstruir la estructura completa. En casos seleccionados puede recurrirse a cartílago de banco (homólogo, irradiado) o a la fascia temporal para camuflaje y cobertura. Cuando además falta piel, entran en juego colgajos locales como el colgajo frontal, ya en el terreno de la reconstrucción nasal mayor.¿Cuántas veces puede operarse una nariz sin comprometer todavía más su estructura?No existe un número mágico, pero sí una ley biológica: cada cirugía consume capital. Consume cartílago, consume elasticidad de la piel, consume vascularización, y ese capital no se regenera. He operado narices en su cuarta o quinta intervención con buen resultado, y he desaconsejado operar una tercera vez porque el riesgo superaba el beneficio posible. Lo determinante no es cuántas cirugías ha habido, sino cuánto tejido queda y en qué estado.Entonces, ¿cuánto tiempo debería pasar antes de plantearse volver a operar?Entre cirugías deben pasar al menos doce meses, porque operar sobre tejido inflamado es operar a ciegas. Además, la revisión de una nariz difícil debe planearse como la definitiva, en las mejores manos posibles, porque las oportunidades no son infinitas.