Los comienzos son difíciles y lo ha sido el de las Toronto Tempo, antepenúltimas lejos de playoffs en su primera temporada de la WNBA con un récord de 11-33, penalizadas en gran parte por una incesante e impenitente plaga de lesiones.
“No hemos tenido el roster entero sano ni un día. Es increíble”, lamentaba sin dar crédito todavía la belga Julie Allemand en las ruedas de prensa de final de temporada.
Pero las Tempo se han dado alegrías como los 53 puntos de récord de Marina Mabrey ante Los Angeles Sparks y agradables sorpresas como la aguerrida María Conde, en quien han visto representados la devoción por la defensa y el inquebrantable espíritu que quieren que abandere la franquicia, en las buenas y en las malas la alero española pese a su condición de rookie.

Le ha tocado muchas veces bailar con la más fea encargándose de la estrella rival -hasta Caitlin Clark-, y tapar muchos agujeros por toda la pista con tanta lesión.
“Ha sido una grata sorpresa”, destaca la General Manager de las Tempo, Monica Wright Rogers.
“Sentimos que realmente representa la cultura que estamos intentando construir aquí. Pudimos ir a verla a Europa, la hemos visto durante años pero siempre está el interrogante de cómo responden en esta liga. Ella ha respondido de manera maravillosa. Realmente apreciamos la persona y la líder que es”, explica también a MD la ejecutiva, quien emite su veredicto final.
“Por supuesto que queremos que vuelva el año que viene si ella decide volver”, sentencia Monica Wright Rogers con un mensaje que resuena en el despacho y también en el banquillo.
“Espero que vuelva el año que viene”, reivindica la entrenadora de las Tempo, Sandy Brondello.
Toronto es un clamor pidiendo que Conde se quede pero la internacional española de 29 años no da todavia un sí definitivo. Primero, quiere escucharse a sí misma.
“Quiero ver cómo está el cuerpo y cómo está la cabeza”, señala la madrileña.
“Ahora lo primero en lo que me centro es la temporada que viene”, apunta la alero, quien se prepara para una nueva campaña en Europa con el Famila Schio italiano.
“Va a ser la tercera temporada seguida que hago porque vengo de la temporada de invierno a la de verano y esta de nuevo. Entonces, quiero ver cómo está el cuerpo y la cabeza. Desde luego, esta es una experiencia que me llevo conmigo y que me gustaría repetir. Es hacia donde está yendo el baloncesto, creo que las cosas están mejorando mucho. Está habiendo cada vez mejores recursos, más dinero, más equipos y esta liga va a seguir creciendo. Entonces, tengo la mente puesta aquí”, explica a MD Conde.

“Pero, lo primero, quiero pasar la temporada de invierno y ver un poco cómo reacciona el cuerpo a tantos meses de baloncesto”, añade la alero. Sus números en su primer año en la WNBA han sido de 8,5 puntos, 4,5 rebotes y 2,5 asistencias en 26 minutos con un 36% en tiros de campo y un 34% en triples con un volumen de 4,5 intentos. En su mejor partido, María Conde dejó un doble-doble de 20 puntos y 10 rebotes con un 4/9 desde el perímetro.
Pese a su lógica precaución tras su rotura de tendón de Aquiles en enero de 2025, Conde ha visto cómo su cuerpo ha respondido a las mil maravillas tras ese difícil trance, ganando la liga italiana, debutando con nota en la WNBA y colgándose el bronce en el Mundial con España.
“De lo que estoy más feliz es que pude adaptarme muy rápido a lo que el equipo necesitaba”, resalta la internacional española.
“Era un nuevo equipo para todas, pero estaba entrando en algo que yo no sabía. Lamentablemente, hemos tenido muchas lesiones durante la temporada, así que he tenido que estar en diferentes posiciones, diferentes roles, tratando de defender a diferentes jugadoras que tampoco conocía”, destacó María Conde, quien quiere abrazar esa misión de defender a las mejores de la liga.
“Quiero ser lo más completa posible y eso empieza con la defensa. Quiero ser una buena defensora, defender a las mejores jugadoras porque eso es lo que me desafía todos los días. Estoy contenta de poder hacerlo, siento que he aprendido muchas cosas. Es la primera vez que estoy aquí, así que muchas de las jugadoras sabía sus nombres y dónde jugaban pero nunca había jugado contra ellas”, subrayó María Conde.
Dos españolas en playoffs
Carrera y Flórez, a por el anillo
La temporada WNBA ya se ha acabado para Conde, Awa Fam (Seattle Storm) y Marta Suárez (Phoenix Mercury) pero continúa para Raquel Carrera y Alicia Flórez, que participarán en los playoffs.
Las New York Liberty de Carrera juegan este mismo domingo el primer partido de primera ronda ante las campeonas de temporada regular Minnesota Lynx (20:00, hora española), y las Washington Mystics de Flórez debutan en su serie contra las Atlanta Dream horas más tarde (01:00). Las Indiana Fever de Caitlin Clark debutan a las 22:00 frente a las campeonas Las Vegas Aces de la MVP A'ja Wilson.
La última española que ganó el anillo fue Astou Ndour con las Chicago Sky en 2021. Las otras dos jugadoras del país que ganaron la WNBA son Amaya Valdemoro con las Houston Comets (1998, 1999 y 2000) y Anna Cruz con las Lynx en 2015.
La alero es la última española hasta la fecha en Toronto después de que otro rookie de 29 años como Jorge Garbajosa abriera en los Raptors en la temporada 2006-2007 para que luego le siguieran José Manuel Calderón, Marc Gasol y Serge Ibaka en aquellos Raptors del anillo de 2019 y Juancho Hernangómez.
La madrileña ha jugado 35 partidos de 44 posibles en su campaña de novata, con sólo una lesión de gemelo perturbando ese espíritu inquebrantable de la alero que ha encandilado a Sandy Brondello.
“Ella da el 110% cada vez que pisa la pista”, destaca la entrenadora de las Tempo, quien sabía que cada vez que le faltaban piezas en el tablero sabía que tenía una peona en la que apoyarse.
“Fue fantástico verla evolucionar. Creo que se demostró a sí misma y a todo el mundo que estaba viendo que merece estar aquí. Su tiro fue un gran bonus para nosotras. Creo que a medida que la temporada avanzó, especialmente cuando tuvimos más lesiones, puse el balón más en sus manos. Es una buena jugadora de pick and roll y es algo en lo que podemos seguir creciendo el año que viene”, destacó Brondello.
“Se le encargó mucho defender a las mejores jugadoras, aprendió cómo defenderlas. Es una gran jugadora two-way y espero que vuelva”, dijo también Sandy Brondello, a quien le tocó ‘sufrir’ a María Conde como rival en el Mundial. La reputada entrenadora era seleccionadora de una Australia que sucumbió al poder colectivo de España en cuartos de final (66-89).
Brondello le pide también a Conde que se quede en Toronto para otra temporada en la WNBA, pero la alero se lo tiene que acabar de pensar mejor en función de lo que sea más conveniente para su mente y su cuerpo. Pero si la WNBA le ha estado esperando hasta su debut con ya 29 años, María Conde se ha ganado más que nunca que la mejor liga del mundo le vuelva a esperar.