“La confianza sigue siendo el activo más valioso que tiene un medio de comunicación”, aseguró el presidente de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentina al inaugurar la 64ª Asamblea General.
10 de septiembre 2026, 21:25hs

Martín Etchevers, presidente de Adepa. (Foto: NA/Damián Dopacio).
Martín Etchevers, presidente de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), alertó sobre la irrupción de la IA y su incidencia en el trabajo periodístico. “Los desafíos de la prensa siempre vienen de múltiples ángulos. El poder político es uno de ellos, pero hoy la tecnología es otro muy fuerte”, alertó en la inauguración de la 64ª Asamblea General.
En su discurso, Etchevers trazó un paralelismo entre el modelo de las redes sociales y la irrupción de la IA: “Con las plataformas ya veníamos viendo cómo se transformaron en intermediarias a partir de un uso que parasitó el trabajo de los medios: se valieron de la producción periodística que era gratuita para atraer audiencias, conocerlas y obtener beneficios publicitarios, sin valorar jamás lo que los medios aportaban a ese esquema”, señaló.
Leé también: Adepa destacó el fallo que revocó el “bozal legal” contra periodistas que habían puesto Chiqui Tapia y Pablo Toviggino
Pero esta herramienta, según el titular de Adepa, agravó la situación actual de las plataformas informativas. “Ahora llegamos a un punto con los motores de inteligencia artificial donde los gigantes tecnológicos ya ni siquiera llevan tráfico a los sitios. Utilizan la propiedad intelectual para dar respuestas directas en sus propios ecosistemas. Menos del 1% de las menciones de la IA llevan a un clic hacia un medio de comunicación”, alertó.
Además, alertó que las big tech recurren al periodismo como estándar de calidad, pero al mismo tiempo debilitan su sustentabilidad. “Ellos mismos reconocen que los medios son las fuentes más fidedignas a la hora de dar respuestas. Desarrollaron un producto que es un negocio fenomenal y no comparten ese resultado económico. El esfuerzo de creación y la inversión económica la hacen los medios”, sostuvo.
Sumado a esto, remarcó que la inteligencia artificial afecta la calidad de la información. “En un motor de IA también se filtran fuentes que no son fidedignas, operaciones o propaganda, lo que lleva a respuestas sin la rigurosidad necesaria, sumado al problema de las alucinaciones. Es una nueva forma de desinformación, más peligrosa que la de los algoritmos que priorizaban el escándalo, porque ahora la sociedad asume que la inteligencia artificial es más profunda y neutral”, advirtió.

Etchevers alertó que menos "del 1% de las menciones de la IA llevan a un clic hacia un medio de comunicación”. (Foto ilustrativa: Adobe Stock).
Para Etchevers, el problema trasciende lo corporativo: “Vemos que los grandes actores tecnológicos son cada vez más actores con poder político. Esto lo viene señalando desde el papa Francisco en sus encíclicas hasta organismos internacionales como la Unesco. Si se deteriora el modelo de información investigada, verificada y que audita al poder económico y político, lo que queda en riesgo es la propia democracia”.
El presidente de Adepa también diferenció entre los “beneficios cotidianos y operativos de la tecnología” y el núcleo del oficio periodístico. “En las redacciones, la IA nos permite desgrabar una entrevista con rapidez, editar video de forma más sencilla o generar resúmenes para ofrecer mejores servicios al lector”, reconoció.
Leé también: ADEPA expresó su preocupación por una medida judicial que afecta la labor periodística en medio del caso AFA
Sin embargo, insistió en que la IA “jamás podrá hacer el trabajo que requiere presencia humana: investigar de manera autónoma, salir a la calle, buscar fuentes, contrastar datos, indagar qué le pasa a la sociedad o descubrir qué está ocultando el poder. Tampoco puede reemplazar el análisis político, la singularidad de la mirada ni la firma de quien escribe. Si la tecnología luego distribuye esa información, tiene que haber un reconocimiento explícito y económico para quienes invirtieron tiempo, dinero y capacitación en sacarla a la luz”, afirmó.
Negociaciones internacionales, litigios y el caso australiano
Etchevers advirtió que América latina no puede quedar afuera de los acuerdos que las tecnológicas ya negocian en Europa y Estados Unidos. “En congresos internacionales como el de WAN-IFRA vimos con preocupación cómo nuestra región viene siendo discriminada en las mesas de negociación. En Europa o Estados Unidos las tecnológicas ensayan aproximaciones parciales o pactan con un medio testigo de escala global. Nuestra demanda desde Adepa es que los acuerdos sean universales y diversos, porque ningún medio internacional va a contar la realidad de una ciudad o una provincia como lo hace un medio local”, remarcó.

El presidente de Adepa remarcó que la IA "jamás podrá hacer el trabajo que requiere presencia humana". (Foto ilustrativa: Adobe Stock).
Frente a la falta de respuestas equitativas, el camino legal gana peso: “Miles de bots rastrean y ‘raspan’ nuestros sitios permanentemente para alimentar sus motores con actualidad. Eso obligó a litigios de enorme peso, como la demanda de The New York Times contra OpenAI. También observamos modelos como el de Australia, pionero en fijar un código de negociación obligatorio e implementar tasas si las plataformas no acuerdan de manera justa con la prensa”.
Leé también: La respuesta de Anthropic después de que un exempleado dijera que la IA “podría matarnos a todos”: “Aún no tenemos un plan”
En ese sentido, destacó la reciente incorporación de Adepa a SPUR, una coalición internacional de medios que busca auditar y medir el volumen de contenido periodístico utilizado por las inteligencias artificiales para fundamentar futuros reclamos y marcos regulatorios locales.
El deterioro del debate público y el riesgo de censura
En cuanto a nuestro país, Etchevers vinculó el desafío tecnológico con el deterioro del debate público y las tensiones con el poder político. “Desmentir, aclarar o cuestionar una información es legítimo en cualquier democracia. Lo que no es admisible es que el disenso se canalice a través del insulto o la descalificación personal desde las esferas oficiales, porque eso enrarece y degrada el debate”, sostuvo.
Por último, alertó sobre los intentos de censura a través de la Justicia. “Vemos con mucha preocupación las demandas judiciales que pretenden ponerle un cepo al periodismo e intimidar la cobertura de temas de interés público, como ocurrió recientemente con la denuncia de la AFA. La respuesta frente al escrutinio periodístico jamás puede ser la criminalización ni el amedrentamiento”, concluyó.