
Más de 100 solicitudes de indulto se amontonan en el escritorio del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, quien este domingo señaló que corresponden mayoritariamente a “hechos ocurridos en 1973“ -luego del golpe de Estado de Augusto Pinochet-, y recordó que el presidente José Antonio Kast ha dicho en varias oportunidades que analizará cada caso de a uno, descartando una amnistía general para ex uniformados.
“Son bastantes, son más de 100 hoy día. Carpetas se han ido ordenando y hay un número importante en mi escritorio también para analizar”, aseguró en entrevista con el programa político Mesa Central.
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Rabat explicó que también hay algunas peticiones relacionadas con el estallido social de 2019 -“muy pocas”-, y que no se ha autoimpuesto plazo alguno para derivarlas al mandatario, puesto que “hay que hacer un estudio muy cuidadoso siempre, y ese estudio tiene que llevar a una convicción y adquirir esa convicción es siempre un proceso lento”.
“El Presidente todavía no ha visto esos temas, se encuentran en mi cartera (…) Lo que hemos conversado con el Presidente es que vamos a respetar el caso a caso, y sobre la base que nos arrojen las carpetas administrativas se emitirá un pronunciamiento de acuerdo a la convicción que alcancemos“, cerró el secretario de Estado.
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Esta jornada, en conversación con el programa radial La Mañana de Agricultura, el presidente Kast refrendó las declaraciones de Rabat y recalcó que las solicitudes de indulto será analizadas de a una y de acuerdo a su mérito
“Lo que corresponde es analizar los antecedentes”, sostuvo el mandatario, quien de paso recordó que un indulto no cambia en nada una resolución judicial, “sino que utiliza una facultad que tiene el Presidente de la República hasta el día de hoy, que no ha sido derogada”.
Tocante a si habrá alguna condición especial que permita autorizar un indulto, como el estado de salud mental o físico del reo, afirmó que se trata precisamente de uno de sus puntos clave.
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“Esto lo han señalado distintos juristas, de distintas tendencias, que no corresponde que una persona muera en la cárcel”, afirmó.
Consultado sobre el caso particular del brigadier del Ejército, Miguel Kassnoff, quien acumula más de 80 condenas judiciales y supera los 1.000 años de presidio en total por diversos crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar, Kast recalcó que “esto se resuelve caso a caso, viendo las situaciones de las personas”.
Sus declaraciones vienen luego de la presión ejercida por libertarios y republicanos para que cumpla con una de sus promesas de campaña a la brevedad, y dejaran entrever la posibilidad de impulsar un indulto general desde el Congreso, asunto que fue descartado de plano por Kast, “más allá del legítimo derecho de cualquier partido político o parlamentario de solicitar una ley de indulto general”, remató el mandatario.
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