26 de septiembre, 2026 - 06h00
¿Por qué se celebra hoy el Día de la Bandera? Porque hace 166 años el presidente Gabriel García Moreno tomó la decisión de que el tricolor que se usaba en la Gran Colombia vuelva a ser el principal símbolo de una república convulsa que trataba de consolidarse como Ecuador. Decisión ratificada en 1900 por el presidente Eloy Alfaro, y que en 1955 el Congreso de la época le agregó un día nacional, hoy, 26 de septiembre.
¿Y por qué se habla principalmente de ella cuando se acerca esta fecha y los casi bachilleres juran la bandera? Sin duda que por el desapego galopante de las nuevas generaciones a los símbolos colectivos y de honor. Aquel honor con el que el ser humano nace, como página en blanco, y que se va manchando y hasta aniquilando según los valores que llegase a asimilar.
Aunque al no ser feriado este día pasa para muchos inadvertido, todos los que compartimos una sociedad debemos entender que la bandera es mucho más que un trozo de tela con colores. Dicen los psicólogos que representa un potente estímulo visual y un catalizador de la identidad colectiva. Un “espejo psicológico” donde un grupo de personas proyecta sus valores, miedos, orgullo y sentido de pertenencia. Al verla, el cerebro satisface la necesidad profunda de conexión y seguridad, haciéndonos sentir parte de algo mucho más grande que nosotros mismos.
Es además un compendio del pasado y el presente. En lugar de procesar racionalmente toda la historia, las leyes y la cultura de un país cada vez que pensamos en él, la bandera condensa todo eso en un solo impacto visual. Estímulo que puede evocar instantáneamente emociones intensas.
¿Trapo de colores? Muy lejos de ello: el amarillo representa el oro, la abundancia, la fertilidad de las tierras agrícolas y las inmensas riquezas naturales del país; el azul, el océano Pacífico, que baña las costas ecuatorianas, y el cielo limpio que cubre el territorio nacional; mientras que el rojo, la sangre derramada por los héroes y próceres en las batallas por la independencia.
¿Más razones? Hay otras versiones del porqué de los colores que el precursor de la independencia sudamericana, Francisco de Miranda, escogió para enarbolarla por primera vez, en 1806. Dicen historiadores que él tomó los dos colores símbolos de España, rojo y amarillo, haciendo una analogía directa con el imperio del que se estaban independizando, pero desde una perspectiva geográfica: el amarillo por las riquezas del Nuevo Mundo; el rojo por el Imperio español (color de los Reyes Católicos); el azul como el océano Atlántico, que los dividía irreconciliablemente. Válido.
Como válidas las razones históricas por las que, tras haber derrocado a Miranda y tomar el mando de la campaña libertaria, Simón Bolívar mantuvo el emblema tricolor: legitimidad y continuidad. Demostrar que la lucha continuaba bajo su mando y unificar a los soldados bajo una sola bandera era vital. Los ejércitos realistas (españoles) usaban banderas con fuerte carga religiosa o monárquica. Bolívar contrapuso el tricolor amarillo, azul y rojo como el símbolo de la libertad, la patria y la ruptura definitiva con España. Lo logró. ¡Viva el Día de la Bandera! (O)