03/10/2026
Actualizado a las 20:36h.
Miles de personas - más de 10.000 según la organización- se han manifestado la mañana de este sábado en Santurtzi para reclamar el esclarecimiento de la muerte de Ander Sáenz, el joven de 30 años que falleció el pasado junio, dos días después de ser reducido por agentes de la Policía Local y recibir descargas de una táser. La plataforma Justizia Anderrentzat ha convocado una marcha que ha recorrido el municipio y ha finalizado en el parque central de la localidad, donde los convocantes han tomado la palabra desde la pérgola ante los padres de Ander, acompañados por los progenitores de Iñigo Cabacas, y por un representante del Club Deportivo Santurtzi, que también ha pedido que se depuren responsabilidades. «Creció entre la gran familia que integra el club. Nos lo arrebataron y trataron de criminalizarle. Desde el club pedimos justicia. Fernando eta Ana, herria zurekin», ha lanzado.
Tras la marcha, y en un acto que finalizó con una ofrenda floral, los amigos de Ander han querido reivindicar la figura del fallecido frente a la imagen que, según han denunciado, se ha proyectado de él. «Ander no era ningún delincuente. No llevaba pistola, ni cuchillo, ni le dio una paliza a un anciano», han recalcado. Le han descrito como una persona «divertida y solidaria», capaz de «ponerse en la piel de los demás». Amaiur Rentería, portavoz del colectivo Justicia Anderrentzat, ha reclamado antes de la marcha que «se depuren todas las responsabilidades judiciales y políticas» y que existan garantías de que «esto no vuelva a ocurrir aquí ni en ningún otro lugar». La plataforma pide el cese de los agentes involucrados y que sean juzgados por la muerte del joven. También que se reconozca a Ander como víctima de abusos policiales y que se ponga el fin al uso de pistolas táser. Y han llamado a preservar su memoria para que lo ocurrido no caiga en el olvido.
La manifestación ha arrancado entre aplausos, con consignas contra la impunidad policial y solicitando justicia. Uno de los momentos de mayor tensión se ha vivido a la llegada de la marcha a la comisaría de la Policía Municipal. Los participantes han silbado al pasar por la puerta de las dependencias policiales. Allí se ha colocado un cartel de grandes dimensiones con el rostro de Ander y se han encendido dos bengalas de humo, una a la altura del primer piso y otra en la entrada. Entre aplausos se han sucedido gritos «Policía asesina», «Justizia Anderrentzat», «Herriak ez du barkatuko» o «munipa hiltzaile, udala laguntzaile».
Al final del recorrido se portaban además carteles que reclamaban la prohibición de las pistolas táser. Irati Aguirre, una de las abogadas que lleva el caso de Ander, ha señalado que el procedimiento judicial ya ha comenzado y que, aunque «el camino es largo», confía en que se esclarezcan las posibles responsabilidades. Según ha explicado ante los medios, la colaboración ciudadana ha permitido que salga a la luz un vídeo que permitió cuestionar la primera versión policial de lo ocurrido.
Precisamente, la protesta se ha celebrado después de que se hiciera pública esta grabación, realizada por un vecino durante la intervención policial del pasado 22 de junio. Las imágenes muestran a varios agentes inmovilizando a Ander en el suelo y evidencian el uso de una pistola táser. Llegan a intervenir hasta siete agentes, aunque la plataforma centra sus críticas en la actuación de seis de ellos. La difusión de esas imágenes ha obligado al Ayuntamiento de Santurtzi a revisar la información de la que disponía hasta ese momento. La alcaldesa, Itziar Carrocera, reconoció que ningún miembro del equipo de gobierno había visto previamente el vídeo y calificó algunos de los hechos que aparecen en él de «difícilmente justificables».
Uno de los elementos que la plataforma considera especialmente relevante es el tiempo transcurrido hasta el traslado hospitalario. Según la cronología difundida en septiembre, Ander permaneció alrededor de dos horas en el lugar antes de llegar al hospital, después de haber sido reducido durante una tarde en la que se superaron los 40 grados. La familia y la plataforma han denunciado además que inicialmente no se comunicó a los servicios sanitarios que se había utilizado una pistola táser.
Pintadas y huevos contra la comisaría por la noche
La manifestación se enmarca en un momento de creciente tensión en torno al caso. En julio, cientos de personas participaron ya en una marcha en la localidad para reclamar verdad, justicia y responsabilidades, aunque la celebrada esta mañana ha sido la más multitudinaria convocada hasta la fecha. El PNV denunció hace unos días los insultos, coacciones y amenazas que está padeciendo la alcaldesa.
En las redes sociales llegó a aparecer una foto suya enmarcada dentro de una diana. Y esta noche, Santurtzi ha registrado varios incidentes. Un grupo de doce personas encapuchadas estuvo implicado en diferentes altercados. Una de ellas fue identificada, sin que se produjeran detenciones. Se contabilizaron alrededor de una veintena de pintadas en distintos puntos del municipio, algunas con mensajes contra la Policía y tres de ellas dirigidas específicamente contra un agente, aunque muchas ya han sido eliminadas. También se arrojaron huevos con pintura contra un coche patrulla y la comisaría y fueron incendiados dos contenedores.
ErNe denuncia «pintadas, insultos, acusaciones y señalamientos» tanto en la vía pública como en las redes sociales o la difusión de datos personales de la plantilla o de su entorno los últimos meses y tras conocer la instrucción de realizar «vigilancias policiales en el entorno del domicilio» de la regidora, ha pedido al Ayuntamiento «medidas especiales de vigilancia o protección para los agentes afectados».
- Santurtzi