Ya nadie nos mandará “a la camita, a la camita”: Peppino Mazzullo, voz original de Topo Gigio, murió a los 100 años.
El fallecimiento del legendario locutor y actor ocurrió esta mañana en su casa de Santo Stefano di Briga, una aldea en las colinas en Messina (Sicilia, Italia), el mismo lugar donde nació y vivió su retiro.
Los servicios fúnebres se realizarán este jueves 1 de octubre en la iglesia de San Giovanni, en Santo Stefano Briga, informó Giornale di Sicilia. Sus familiares aseguraron a Il Fatto Quotidiano que se fue sin sufrimiento.

Mazzullo fue la voz del famoso ratón durante más de cuatro décadas. Apenas el pasado 6 de junio, celebró su centenario a lo grande en la plaza de Santo Stefano Briga, a donde acudió todo el pueblo a rendirle homenaje con un pastel con forma de 100. Ese día, después de una proyección en la iglesia, Mazzullo hizo por última vez la voz del personaje que marcó su vida.
En México, la voz de Topo Gigio fue interpretada por Gabriel Garzón, quien también falleció en enero de este año, a los 57 años.
¿Quién fue Peppino Mazzullo?
Peppino Mazzullo nació en 1926. Fue un apasionado del teatro que comenzó muy joven en los escenarios y se mudó a Roma a los 20 años para hacerse de un nombre como actor.
Tras profesionalizarse en academias de Roma y Milán, en la década de los 60 se hizo famoso por su interpretación del entrañable personaje infantil Richetto, un niño indisciplinado que salía con el Mago Zurlì en el festival Zecchino d’Oro.
Encontró su camino a la inmortalidad en 1961 con Topo Gigio, títere creado por Maria Perego y a quien inicialmente dio voz Domenico Modugno (solo por dos años).
La historia de Peppino Mazzullo con Topo Gigio
Maria Perego estaba buscando actores para su personaje y cuando Peppino se encontró con el ratón todo fue un flechazo.
Mazzullo se encontró oficialmente con Topo Gigio en el estudio de la RAI, donde estaba Maria y Federico Caldura.
Citado por L’HuffPost, Mazzullo detalló: “Cuando lo vi, me dio un vuelco el corazón. Ya lo conocía, pero no podía decírselo a nadie. Era un muñeco mal hecho, el pegamento no aguantaba y además tenía mala cara, pero a mí me gustaba. Lo tome en la mano y empecé a hacerle hablar. Gino Bramieri, que estaba allí, me insistió en que no olvidara esa voz, porque, según él, me haría famoso. Y así fue”.
Mazzullo juraba que conoció a Topo Gigio mucho antes, en su infancia: “Una mañana, cuando tenía unos dos años, vi al ratoncito a los pies de la cama. Me asusté, intenté llamar a mi madre, pero se me había quitado la voz. Al cabo de un rato, quizá porque se compadeció de mí, el ratón desapareció. Se lo conté todo a mi madre, que me consoló: ‘Es un duendecillo’, te traerá suerte’”.
Con Topo Giggio, en 1962 Peppino fue a Estados Unidos y se volvió famoso internacionalmente como invitado del programa Ed Sullivan Show.
Peppino fue el alma del ratoncillo hasta 2006, recordado en Italia con frases como “Ma cosa mi dici mai?” (“¿Pero qué me dices?“) o “Strapazzami di coccole” (“Abrázame y mímame mucho”).
Mazzullo también se dedicó a la formación teatral tras fundar el Piccolissimo Teatro de Messina en 2004. Y en 2008 fue reconocido con el Leggio d’Oro por su trabajo de voz.
No le gustaba que lo consideraran actor de doblaje: “Yo soy el creador y el intérprete de mi voz. Nunca he doblado a otros. El actor de doblaje da voz a un personaje ausente; yo, en cambio, la inventaba”, dijo a La Repubblica.