Nace el BAM-IS Poseidón, el nuevo buque de la Armada Española para rescate submarino con drones capaces de operar a 3.000 metros

2026/09/16

Modelo digital de un buque gris con obra viva roja, plataforma de helipuerto en proa y banderas de España en el mástil y la popa

El buque BAM-IS Poseidón de la Armada Española está diseñado para realizar misiones de rescate submarino con drones a gran profundidad. (Composición fotográfica / Ministerio de Defensa )

El Ministerio de Defensa ha aprobado la puesta a flote del BAM-IS A-21 Poseidón, un buque que reforzará las capacidades de intervención subacuática, salvamento y rescate de submarinos de la Armada. La nueva unidad, construida por Navantia, prestará apoyo a los submarinos de la clase S-80 y sustituirá al veterano buque de rescate Neptuno. La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, presidió este martes en Madrid la firma que permite avanzar en la construcción de la embarcación.

El Poseidón forma parte de los programas impulsados por Defensa para acompañar la entrada en servicio de los submarinos S-80. Su futura incorporación permitirá ampliar los recursos disponibles para intervenir bajo el agua y para asistir a unidades submarinas en caso de incidente. Valcarce destacó que el proyecto busca reforzar las capacidades operativas de la Armada y la industria nacional. “Con el ‘Poseidón’ perseguimos un doble objetivo: proporcionar a la Armada capacidades avanzadas para el cumplimiento de sus misiones y, al mismo tiempo, fortalecer nuestra Base Industrial y Tecnológica de la Defensa”, afirmó.

PUBLICIDAD

Cinco personas posan tras una mesa con mantel rojo frente a una pantalla con un buque y las banderas de España y la Unión Europea
Representantes del Ministerio de Defensa y de Navantia presentan el acuerdo para la puesta a flote del buque BAM-IS Poseidón en Madrid. (Marco Romero/MDE)

El Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS) será la principal plataforma de la Armada para apoyar operaciones de buceo. Su cometido incluirá misiones de salvamento y rescate de submarinos, además de trabajos de localización, identificación e intervención sobre objetos sumergidos. La nave contará con capacidad para efectuar reparaciones bajo el agua. Este tipo de asistencia permite atender necesidades derivadas de inmersiones y operaciones subacuáticas.

El BAM-IS también dará apoyo al adiestramiento de personal y a la protección del patrimonio arqueológico sumergido. Defensa incluye entre las tareas de la embarcación la posibilidad de colaborar en actuaciones relacionadas con restos y bienes localizados en el fondo marino. Uno de los elementos previstos en el diseño es la operación de vehículos submarinos de control remoto hasta los 3.000 metros de profundidad. Estos equipos podrán actuar en zonas a las que los buceadores no pueden acceder y facilitarán la inspección o intervención en el entorno submarino.

PUBLICIDAD

El Poseidón dispondrá, además, de una cubierta de trabajo de más de 400 metros cuadrados. Defensa ha concebido la unidad para que se convierta en el primer navío de la Armada con certificación MOSHIP. Esta acreditación le permitiría ejercer como buque nodriza en operaciones de salvamento y rescate de submarinos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

El BAM-IS se construye en el astillero de Navantia en Puerto Real, en la Bahía de Cádiz. El programa supone una inversión superior a 221 millones de euros, según los datos aportados por el Ministerio de Defensa. La ejecución del proyecto genera alrededor de 1.100 empleos. En ese cálculo se incluyen puestos directos, trabajo en la industria colaboradora y en empresas suministradoras, además del empleo inducido vinculado a la actividad del astillero.

PUBLICIDAD

La construcción del Poseidón se suma a la carga de trabajo de Navantia en la Bahía de Cádiz y concentra actividad en el tejido empresarial asociado al sector naval y de Defensa. El Ministerio sitúa ese impacto entre los efectos del programa sobre el empleo cualificado y la cadena de proveedores. Valcarce relacionó el BAM-IS con el desarrollo de los submarinos S-80, cuya entrada en servicio ha motivado la necesidad de actualizar los medios de apoyo y rescate de la Armada. “Programas como el BAM-IS y los submarinos S-80 son ejemplo de proyectos tecnológicos avanzados e integradores desarrollados en España, con impacto directo en conocimiento, innovación, empleo cualificado y generación de riqueza”, señaló.