
El fenómeno televisivo Nadie nos va a extrañar estrena por fin su segunda temporada después de dos años de espera. El drama juvenil conquistó a las audiencias con su propuesta: la vida de cinco amigos en la prepa ambientada en los años noventa.
Los ocho nuevos episodios ya están disponibles y cuentan el último año de prepa de Marifer (Camila Calónico), Tenoch (Virgilio Delgado), Daniela (Macarena Oz) y Alex (Nicolás Haza), mientras viven las consecuencias emocionales de la muerte de Memo (Alex Madrazo).
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Como han pasado dos años desde la primera temporada, aquí te recordamos qué pasó con cada personaje para que estés listo para los nuevos episodios de Nadie nos va a extrañar.

Alex: En la primera temporada, Alex atravesó por un arco de transformación que lo llevó a reconocer su verdadera identidad. Tras la muerte de Memo (misma que toma con enojo y frustración), consolida su relación con Rafa y encuentra en sus amigos el refugio que necesitaba para avanzar. Hace las pases con Marifer y muestra sin miedo la relación con su novio frente a sus amigos. Queda pendiente la posible reacción de su papá a su homosexualidad.
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Marifer: Sin duda el personaje que más conectó con Memo. Tal parece que, esta conexión, es clave para el desarrollo de los acontecimientos de la segunda temporada. Recordemos que Memo se enamoró de ella, aunque nunca le confesó lo que sentía. Veremos cómo Marifer lucha con el duelo tras la muerte de quien se convirtió en su más cercano confidente.
Tenoch: El chico más listo de la escuela y líder del equipo que vendía tareas cambió drásticamente para el final de la temporada pasado. Hay que recordar que tuvo que darle al director la computadora que Memo le dejó antes de morir, para sobornarlo. El amor entre Tenoch y Susana, la hermana de Alex, surgió al final de la primera temporada, así que esta pareja también será de nuestro interés para los nuevos episodios.
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Daniela: La mejor amiga de Marifer tuvo el romance más tormentoso de la primera temporada. Al final, decidió que estar junto a Diego le hacía más mal que bien, y se dio cuenta que necesitaba experimentar el amor con otra persona, pese a lo especial que era para ella el personaje de Edu Maruri.

Una historia ambientada en los años noventa puede no sonar como algo que haga clic en las nuevas generaciones; sin embargo, con Nadie nos va a extrañar sí que ocurrió. La serie fue bien recibida tanto por millenials como por adolescentes.
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La clave para que la serie conectara tan bien con la generación z fue el apartado temático. Nadie nos va a extrañar toca temas, a través de sus personajes, que resuenan bien con los más jovenes: la salud mental, la amistad, el amor romántico, la identidad, la sexualidad y el paso a la madurez.
La segunda temporada de Nadie nos va a extrañar, ahora ambientada en 1994, promete llevar dichos temas al siguiente nivel y conmover otra vez a las audiencias.
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