La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha afirmado en la comisión del Senado que investiga el caso Koldo que el presidente del Gobierno y secretario general del partido, Pedro Sánchez, "ya ha asumido las responsabilidades políticas" por los casos de corrupción que afectan a la formación y ha asegurado "poner la mano en el fuego" por él. También, ha dado largas a la posibilidad de que el PSOE se querelle contra Leire Díez, conocida como la 'fontanera' del partido y ha explicado que el trato de apoyo que la formación está dispensando a José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por graves delitos por el juez Calama, se debe "al reconocimiento del enorme legado" de su etapa al frente del Gobierno.
Narbona ha confirmado, además, que conoce a Leire de los cursos de verano que el partido celebraba en Santander. La relación ha sido larga porque se prolongó cuando Díez ocupó cargos destacados tanto en Correos como en Enusa. La presidenta del PSOE ha insistido en no querer juzgarla y respetar su presunción de inocencia. Respecto a su colocación en altos puestos de la administración, ha recalcado que la responsabilidad de ello y las explicaciones oportunas las debe dar quien la situó en ellos. Después ha recalcado que ella "no" ha sido "su madrina para nada".
Igualmente ha explicado que derivó a Díez hacia Santos Cerdán cuando la 'fontanera' le comunicó que tenía información de interés para el partido. Ella, según ha relatado, preguntó posteriormente a Cerdán y este le aseguró que no le había trasladado nada importante. La compareciente ha insistido en que su labor como presidenta no comporta funciones organizativas ni decisorias y ha señalado que no concedió ninguna importancia al whatsapp que le envió Díaz, tras ser imputada, afirmando: "Yo también puedo hablar".
La presidenta del PSOE ha añadido, además, que mantiene la "presunción de inocencia" en relación con Cerdán, pero no ha querido ir más allá. "Estoy preocupada por el contenido de los informes de la UCO pero, hasta que la investigación no termine, mantendré la presunción de inocencia", ha dicho. En su opinión, "siempre puede haber alguien que vulnere los principios del partido, pero eso son comportamientos individuales" y ha insistido en que las "responsabilidades políticas" ya las ha asumido el secretario general y presidente del Gobierno.
En relación con Zapatero y las joyas que la UDEF encontró en la caja fuerte de su despacho, ha asegurado que es el ex presidente quien debe dar las explicaciones oportunas. En su opinión, "no hay un tiempo tasado" para ello. A continuación, ha hecho hincapié en que "cada caso es diferente". "Zapatero ha dejado un enorme legado en su etapa de Gobierno y por eso merece un enorme respeto. Hay que tener en cuenta de quién estamos hablando", ha apostillado.
Con estas palabras ha explicado por qué el PSOE trata de manera distinta al ex presidente del Gobierno y al ex secretario de Organización y ministro, José Luis Ábalos, a quien se apartó del grupo parlamentario y se abrió expediente de expulsión del partido antes incluso de que fuera imputado. "Nuestra tolerancia hacia la corrupción es cero, pero en este caso se trata de reconocer lo que Zapatero hizo en sus etapas de Gobierno", ha recalcado. También ha asegurado que el PSOE "no tiene caja B" y que "no hay ninguna financiación irregular del partido". Respecto a la presunta de si en el PSOE se pagan los gastos por transferencia o en metálico, Narbona ha asegurado que ella "en algunas ocasiones" ha recibido pagos en efectivo por cuantías "muy pequeñas". La compareciente ha dado estas explicaciones a preguntas de los senadores de UPN, María Mar Caballero y de Vox, Ignacio Gordillo.
Después, Alfonso Gil, senador del PSOE, ha asegurado que el suyo es un partido "intachable" que "siempre depura responsabilidades políticas y recibe con las manos abiertas a los miembros de las Fuerzas y Cuerpo de la Seguridad", pero ha añadido que los informes de los mismos "no son una realidad inmutable". También ha tachado la comisión de investigación como "la séptima pista de circo del PP".
Tras él, el representante del PP, Francisco Bernabé, ha recordado a la compareciente las exigencias que planteaba respecto a Mariano Rajoy y le ha instado a explicar por qué no adopta la misma actitud ahora cuando los casos de corrupción afectan al PSOE y a Pedro Sánchez. Narbona ha insistido en que se trata de situaciones diferentes porque el PP de Rajoy, ha recordado, fue condenado [partícipe a título lucrativo en el caso Gürtel] y el PSOE de Sánchez, no.
Ante este senador, Narbona ha asegurado no haber visto "nunca" pagos "en sobres" en el partido y ha aclarado que los gastos que se pagaban en efectivo eran "calderilla". También ha recalcado que si en algún momento existieron pagos abultados en metálico, se trató de una decisión personal del secretario de Organización. "Yo no tengo ninguna información sobre pagos concretos", ha afirmado y ha insistido en que las finanzas del PSOE "no tienen nada que ver con mordidas".
Bernabé también ha hecho hincapié en el caso de las joyas de Zapatero, un asunto sobre el que Cristina Narbona ha asegurado no saber nada y respecto al que ha pedido "paciencia" porque en su opinión las explicaciones del ex presidente llegarán.
La presidenta del PSOE ha afirmado no creer que Pedro Sánchez vaya a ser imputado, ni el PSOE como persona jurídica ni ella misma como presidenta del partido. También ha explicado que Ramón Bermejo, portavoz de Víctor de Aldama, se ofreció en varias ocasiones para trabajar con el PSOE, pero ha negado que en esas ocasiones advirtiera de que tenía información interesante para el partido ni que se le ofrecieran compensaciones a cambio de que Aldama no hablara: "Eso es completamente falso", ha dicho.
Narbona, ya al término del interrogatorio, también ha dicho que "pondría la mano en el fuego" por Sánchez y ha asegurado estar convencida de que el presidente del Gobierno no tenía ningún conocimiento de las maniobras de Leire Díez. "Él lo dice y yo le creo", ha recalcado.