Otras voces: el Fondo Nacional de las Artes dio a conocer a los ganadores del concurso literario - LA NACION

2026/09/26

El Fondo Nacional de las Artes (FNA) anunció esta semana a los ganadores del Concurso de Letras con obras inéditas en las categorías de novela, poesía, cuento, ensayo-no ficción y crónica. Este año, se recibieron 1957 postulaciones de autores de todo el país y se otorgaron veintisiete millones de pesos en premios entre las cinco categorías. Los ganadores de los primeros premios reciben tres millones de pesos; los de los segundos, dos millones, y los de los terceros, un módico millón cada uno. La categoría de crónica, incorporada por primera vez al certamen, entrega un único premio de tres millones de pesos.

“Una vez más, el Fondo Nacional de las Artes reconoce el talento y la excelencia de nuestros autores -dijo Patricio Zunini, director de Letras del FNA-. Celebro, por otra parte, la participación federal, que permite visibilizar voces de distintos puntos del país y contribuir a que sus obras circulen, encuentren nuevos lectores y enriquezcan nuestra literatura”. Desde hace años, las obras premiadas por el FNA despiertan interés entre los editores de grandes grupos y de sellos independientes.

En novela, el jurado integrado por Ana Navajas, Carmen M. Cáceres e Ignacio Iraola eligió como ganadora la “distopía biotecnológica” Una alteración mínima, de María Jesús Zabala Chacur (San Luis). El segundo premio lo obtuvo Ana Bonet (ciudad de Buenos Aires) por Todas las cartas de amor son ridículas, que trata con gracia la crisis de la mediana edad y las neurosis provocadas por la hiperconexión digital, y el tercero, Graciela Scarlatto (Buenos Aires) por Los pozos, narcothriller ambientado en Mendoza.

“Esta novela, que empezó siendo un cuento de cinco páginas, me enseñó sobre la paciencia -reveló Zabala Chacur-. En una época en la que nos acostumbramos cada vez más a lo inmediato, darle tiempo a un texto para crecer y acompañar ese proceso es un desafío, pero también un placer”. Desde 2019 asiste a los talleres literarios de Anahí Flores y actualmente trabaja en su primer libro de cuentos.

María Jesús Zabala Chacur, Ana Bonet y Graciela Scarlatto, premiadas en la categoría de novela

En cuento, los tres ganadores son de la ciudad de Buenos Aires. Los jurados Eduardo Levy Yeyati, Viviana Bernadó y Vera Giaconi concedieron el primer premio a Manuel Crespo por Pater. El fallo destacó una “prosa sobria y precisa”, la construcción de personajes y una “notable contención emocional”. El segundo premio lo obtuvo María Virginia Barcelona Dibarboure por Aún quedan tucanes, donde se explora la relación con la naturaleza y presenta futuros cercanos y desoladores a través de imágenes de gran impacto. Melissa Cammilleri ganó el tercer premio por Este animal que llevo adentro.

Crespo ganó en 2010 el concurso “Laura Palmer no ha muerto” con su novela Los hijos únicos, y Fosfato, su primer libro de cuentos, fue premiado en el concurso anual del FNA. En 2025 ganó el Premio de Novela Hebe Uhart por En el cielo un hombre.

En la categoría de poesía, el jurado integrado por Clara Muschietti, Santiago Venturini y Daiana Henderson concedió el primer premio a Marinés Scelta (Mendoza) por Lo que está dispuesto a la forma de las estrellas, que se destaca por su trabajo rítmico y su inventiva gramatical. El segundo premio fue para Gustavo Vilte (Jujuy) por Cayó un ángel en Jujuy, obra que construye un retrato personal y colectivo de los ritos, las costumbres y los padecimientos del pueblo, y el tercero, para María Marta Viscay (Buenos Aires) por Un tigre a cuestas, “atravesados por una nostalgia particular que busca amparo en la naturaleza”, según indica el fallo.

“Es un honor que el premio de poesía sea para la escritura de una mujer que escribe desde un territorio atravesado por la cordillera, con la fragilidad de nuestros ríos y su historia de resistencia”, dijo Scelta, autora de Saber lo que se pierde, Otros territorios posibles y El oficio equivocado, entre otros títulos.

En ensayo/no ficción, los jurados Marcelo Gobello, Pablo Maurette y Luciano Lutereau otorgaron el primer premio a Diego Arandojo (ciudad de Buenos Aires) por Seguir viajando, obra que combina la crónica de viaje, la picaresca y la confesión, y en cuyo fallo se destacaron su originalidad, frescura y capacidad emotiva. Arandojo es escritor, documentalista e investigador.

El segundo premio lo ganó Santiago Morales (Misiones) por Un escritorio en ele. ¿De qué madera son los muebles en los libros?, por su “prosa delicada y su mirada personal, íntima y reveladora”. Nora Álvarez (ciudad de Buenos Aires) obtuvo el tercer premio por La palabra grande. Rodolfo Kusch, una ética del estar, reconocido por su rigor analítico, claridad conceptual y aporte al debate académico sobre uno de los autores favoritos del papa Francisco. Bárbara Pistoia (Santa Fe) recibió una mención honorífica por Elogio a Illya Kuryaki and the Valderramas. Génesis del hip hop latinoamericano y deconstrucción del rock nacional.

Y en crónica, el jurado integrado por Josefina Licitra, Martín Sivak y Javier Sinay otorgó el premio único a Santiago Rey (Río Negro) por La comuna libertaria del riñón artificial, obra que recupera la historia del dessarrollo de un riñón artificial en América Latina. El fallo destacó la construcción narrativa, el manejo de la línea temporal y el suspenso con el que la crónica reconstruye los hechos a partir de documentos, fotografías y otras huellas materiales; es autor de Silenciar la muerte. Crónica e investigación sobre la vida y asesinato de Rafael Nahuel.

“Entiendo este premio como un estímulo al periodismo que investiga, que se involucra con los temas que aborda, que no baja los brazos a pesar de las condiciones para ejercer el oficio en estos tiempos”, declaró Rey. Ana Laura Carrozzo (ciudad de Buenos Aires) recibió una mención honorífica por El físico ciruja y los residuos del crimen (o cómo hacer física forense en Argentina).