Actualizado Domingo, 20 septiembre 2026 - 14:44
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado como "un hecho muy grave que socava la democracia" la reciente suspensión cautelar, por parte del Tribunal Supremo, de la inscripción en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) de las personas que obtuvieron la nacionalidad española a raíz de la disposición adicional de Ley de Memoria Democrática conocida como ley de nietos.
"El Supremo tendrá que resolverlo y yo no voy a cuestionar una decisión que a todas luces no comparto, esperemos al fallo definitivo, pero no voy a perdonar al PP y Vox que plantearan un recurso ante la Justicia", ha reprochado hoy Sánchez en Gavà (Barcelona), durante la Fiesta de la Rosa del PSC.
El presidente ha esgrimido que la Ley de Memoria Democrática fue aprobada en el año 2022 y que, desde entonces, los populares "nunca plantearon un problema con esa norma hasta que se lo ha exigido Vox". "Es una ley de justicia para resarcir a los descendientes de exiliados como consecuencia de la Guerra Civil y de la dictadura franquista el derecho a la nacionalidad española y, en consecuencia, el derecho a votar", ha defendido.
"El voto se protege y se ejerce y es lo que van a hacer esos españoles, esperemos con el voto afirmativo del Tribunal Supremo, en las próximas elecciones municipales y generales", que ha augurado que se saldarán con victoria socialista.
Sánchez ha acusado a ambos partidos de actuar con "deslealtad" en todas las crisis que ha sufrido España en los últimos años: "Buscan el cuanto peor, mejor; son dos siglas, pero tienen la misma agenda de involución y recortes".
Y, de estos episodios, el secretario general del PSOE se ha referido en particular a la crisis migratoria de Ceuta: "Esta ciudad autónoma saldrá adelante con el compromiso rotundo del Gobierno y a pesar de esta oposición destructiva que lo único que busca es la foto de la crisis, pero que no quiere resolverla".
"Hemos puesto el mayor escudo social y económico de la historia de Ceuta con 309 millones de euros, hemos reforzado la frontera y hemos dado una respuesta digna a las personas que están sufriendo esta crisis humanitaria", ha reivindicado su acción de gobierno.
Bajo el lema "La fuerza de nuestro futuro", Sánchez se ha dado su tradicional baño de masas con la militancia del PSC en la celebración anual del partido. El presidente ha recibido largos aplausos y cánticos de "no estás solo" por parte de los reunidos en la pineda [el pinar] de Gavà.
Sánchez ha visitado Cataluña en un soleado domingo que también ha contado con la presencia en la región del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, a la misma hora en la Badalona gobernada por el popular Xavier García Albiol. Y apenas unos días después de que lo hiciera el líder de Vox, Santiago Abascal, con actos en Lleida, Tarragona y Barcelona el jueves y el viernes. Y es que unos y otros saben de la importancia de los 48 escaños que se reparten entre las cuatro circunscripciones catalanas.
Los socialistas lograron 19 diputados en las elecciones generales de 2023, su quinto mejor resultados desde la reinstauración de la democracia. Una marca que llegó acompañada de los siete escaños que consiguió Sumar-Comuns, segunda fuerza en la comunidad, con más votos que ERC y Junts. Una suma de 26 actas que, frente a las seis del PP y las dos de Vox, fue básica para equilibrar la balanza entre bloques que permitió la investidura de Sánchez hace casi tres años.
Esta región no solo es un grandero de votos a cuidar para el PSOE, sino que el socialismo catalán es uno de los puntales del propio Sánchez, ya que el PSC ha cerrado filas con el presidente durante toda la legislatura, pese a los diversos momentos complicados tanto políticos como judiciales que lo rodean.