
El debate sobre la nacionalidad española ha marcado dos actos simultáneos en Cataluña, protagonizados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. En un acto en el municipio barcelonés de Gavà, el líder del Ejecutivo ha vuelto a referirse a la decisión del Supremo de suspender el voto a los beneficiados por la ley de nietos. Sánchez ha evitado arremeter directamente contra los jueces (como sí ha hecho en sus últimas intervenciones) y ha atribuido al Partido Popular y a Vox la responsabilidad por el bloqueo.
“Son dos siglas, pero la misma agenda. Una agenda de involución. Hace dos semanas se produjo un hecho muy grave que, desgraciadamente, socava nuestra democracia. El Supremo aceptó suspender el voto de 4.000 españoles que vivían en el extranjero y tendrá que resolverlo. No voy a cuestionar una decisión que a todas luces no comparto, pero no voy a perdonar a un PP y Vox que fueron los que plantearon este recurso”, ha afirmado.
PUBLICIDAD
Sánchez ha apuntado que esta ley fue aprobada por el Congreso en 2022, que desde entonces ya han tenido lugar diversas elecciones y que “la derecha nunca planteó un problema hasta ahora”. En el caso del PP, ha señalado que sí votaron a favor de conceder la nacionalidad a descendientes de sefardíes expulsados de España y que se abstuvieron en el caso de los saharauis cuando ese territorio era español.
Ahora, por contra, cuando se trata de conceder la nacionalidad a descendientes de exiliados por la Guerra Civil, se posicionan en contra: “¿Hay alguien que lo entienda o es que se entiende todo?”, se ha preguntado irónicamente.
PUBLICIDAD
Una hora antes, al otro lado del área metropolitana de Barcelona, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha hecho hincapié en su propuesta de restringir la nacionalidad, una medida que ya adelantó el pasado mes de julio, en plena polémica por la ley de nietos. Feijóo ha pedido revisar cómo se concede, se mantiene y “se puede perder” la nacionalidad por cuestiones de delitos graves.

“Un país con autoestima es exigente con los ciudadanos que han nacido aquí y los que vengan a vivir aquí. Es justo y razonable. Si a alguien le molesta que le retiremos la nacionalidad a un condenado por pertenecer a una organización criminal, que nos lo explique. [...] Si a alguien le molesta que se la retiremos a un agresor sexual, que me lo explique”. En esta línea, el líder del PP ha sostenido que “España necesita recuperar la protección de sus fronteras y el prestigio de su pasaporte” y ha señalado que la nacionalidad supone tener derechos “y también deberes”: “Los que vengan a saltarse la ley, que sepan que España estará cerrada a cal y canto”.
PUBLICIDAD
Esta semana, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ya desacreditó la propuesta del PP de retirar la nacionalidad española a los delincuentes, que tildó de “descabellada” y enmarcada en su tónica de anuncios “chuscos”. “Una vez que le quitas la nacionalidad a una persona, dónde la envías, dónde la mandas? ¿La mandas al limbo?“, ironizó el ministro socialista.
La ministra portavoz, Elma Saiz, también aludió al “carrusel de declaraciones irresponsables” de Feijóo, porque en su opinión lo que planteaba es establecer “ciudadanos de primera y de segunda” en función de los delitos cometidos.
Noticia con información de agencias