(BUENOS AIRES).- Estudiantes de La Plata mantiene su lugar en la final mientras Flamengo reclama ante el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) que le den por ganado el partido por una supuesta inclusión indebida de un defensor. La discusión se centra en la habilitación del jugador, que disputó la revancha después de obtener una medida provisoria. El Pincha tiene plazo hasta el lunes a las 18 para presentar su descargo frente al planteo del conjunto carioca.
El reclamo gira alrededor de la inscripción de Marcos Rojo y de si se ajustó a las normas de la competencia. La cautelar que permitió su participación no fue un pronunciamiento definitivo sobre el fondo de la controversia. La Conmebol aguardaría una resolución firme del tribunal antes de decidir sobre la denuncia brasileña, que busca que Flamengo recupere los puntos del partido. Por eso, la presentación no modifica por ahora la clasificación de Estudiantes.
El caso comenzó cuando Estudiantes incorporó a Rojo fuera del período habitual de transferencias, tras recibir una autorización de la AFA por la lesión de Gabriel Neves. La Conmebol rechazó inicialmente la inscripción porque consideró que el defensor no cumplía con las disposiciones internacionales. Como consecuencia, Rojo se perdió la ida de las semifinales y el club recurrió al TAS para pedir una medida provisoria.
El miércoles anterior a la revancha, el TAS concedió la cautelar para incluir a Rojo en la lista de buena fe de la Copa Libertadores. Esa autorización le permitió jugar en el Maracaná, donde Estudiantes eliminó a Flamengo por penales y consiguió la clasificación. La resolución hizo posible su participación, pero no definió de manera definitiva si la incorporación fuera del período habitual de transferencias respetó el reglamento.
Estudiantes y Flamengo empujan en direcciones opuestas los tiempos del expediente. Estudiantes de La Plata busca extender el proceso para que el fallo definitivo llegue después de la final, mientras el conjunto brasileño intenta acelerar la decisión con el objetivo de revertir su eliminación por la supuesta alineación indebida. Palmeiras, rival de Estudiantes en la definición, también quiere que la situación de Rojo se aclare antes del encuentro y se sumaría a las gestiones ante el TAS para impedir que juegue respaldado únicamente por la cautelar.
Como parte de su defensa, Estudiantes presentó antecedentes de futbolistas incorporados fuera de las ventanas habituales que recibieron autorización para competir internacionalmente. Esos casos se suman a la medida provisoria que permitió utilizar a Rojo en la revancha y sostienen la posición del club en la controversia reglamentaria. La estrategia apunta a prolongar el proceso, mientras el TAS todavía debe emitir una resolución definitiva.
La final ante Palmeiras está prevista para el 28 de noviembre, la fecha que ordena los escenarios del reclamo. Si el fallo definitivo llega después de la definición y la cautelar continúa vigente, ese sería el escenario más favorable para Estudiantes y permitiría que Rojo juegue. Una decisión adversa anterior podría dejar al defensor afuera del partido, pero no devolvería automáticamente a Flamengo su lugar en la final; mientras tanto, el Pincha conserva la clasificación y se prepara para enfrentar al equipo paulista.