Una campaña de donaciones para los policías y sus familias afectados por el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto movilizó a la ciudadanía del Valle del Cauca y otras regiones de Colombia.
La iniciativa, liderada por la Policía Metropolitana de Cali y la Asociación Obras Sociales en Beneficio de la Policía Nacional (AOS), busca llevar ayuda a quienes, pese a las adversidades, continúan prestando servicio en las zonas más golpeadas por la emergencia.
El epicentro del terremoto se registró en San José del Palmar, Chocó. La AOS priorizó la atención a pueblos y municipios tradicionalmente olvidados, donde las necesidades superan la capacidad de respuesta local.
PUBLICIDAD
Johana Ahumada, presidenta de la asociación y esposa del comandante de la Policía Metropolitana de Cali, el general Herbert Benavídez, dirige los esfuerzos en la región. “En momentos difíciles, tu solidaridad se convierte en alivio y en fuerza para quienes más lo necesitan. Juntos podemos reconstruir”, manifestó la institución.
La campaña invita a los ciudadanos a donar agua potable, alimentos no perecederos, frazadas y ropa. El llamado se extiende a artículos de primera necesidad como pañales, pañitos húmedos, toallas higiénicas, zapatos y juguetes, con el fin de aliviar la situación de los uniformados y sus familias.
Para facilitar la participación de la comunidad, la Policía Metropolitana de Cali habilitó dos centros de acopio principales. El primero se encuentra en Cali, en el Comando de la Policía Metropolitana, Calle 21 #1N-65, barrio El Piloto, con el número de contacto 315 4139678. El segundo está en Tuluá, en la Escuela de Policía Simón Bolívar, Calle 43 #48-77, barrio La Rivera, con el número 321 3844467.
PUBLICIDAD

El capitán Edgar Niño, asesor del comandante de la Policía Metropolitana de Cali, explicó a El País que existen estaciones de policía en zonas gravemente afectadas, donde la ausencia de servicios básicos como el agua potable dificulta aún más la labor de los uniformados.
“Hay policías y familias que perdieron sus viviendas, por lo que se busca llevarles un alivio y contribuir a mitigar las difíciles condiciones que están atravesando”, señaló el oficial.
La campaña destaca que, aunque las zonas urbanas han recibido muestras de solidaridad, la atención en pueblos apartados sigue siendo insuficiente. “Porque nuestros policías, aun en medio de estas dificultades, siguen estando allí, ayudando a la comunidad. Ahora queremos que la comunidad también pueda ayudar a nuestros policías”, agregó el capitán Niño.
PUBLICIDAD
Al esfuerzo de la policía y la AOS se suma el despliegue de las Fuerzas Militares. Según comunicó el Comando de las FF.MM., dos vuelos arribaron a Pereira con más de 10 toneladas de ayuda humanitaria, destinadas a cubrir necesidades básicas en la región.
Las cargas, provenientes del centro de acopio Vive Claro de Bogotá y gestionadas por el Ministerio de Defensa Nacional, incluyen alimentos no perecederos, pañales, equipos de construcción y suministros para animales domésticos. Soldados y auxiliares formaron cadenas humanas en el aeropuerto para descargar y organizar los insumos entregados por la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que empleó aeronaves para el transporte.
PUBLICIDAD
“Una aeronave Boeing 737 llega cargada también de alimentos, herramientas, agua y mucha esperanza para ser entregada en la capital de Risaralda. El trabajo de las Fuerzas Militares, junto a las autoridades locales y nacionales, es determinante para lograr este objetivo”, indicó la institución.

Por su parte, el Ejército Nacional movilizó 12 toneladas de ayuda humanitaria en respuesta a la emergencia. Los soldados del Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate N.° 21 José Acevedo y Gómez, bajo la coordinación del Comando de Acción Integral, participaron en la selección, organización y cargue de los suministros donados por integrantes de la familia militar, así como entidades públicas y privadas.
PUBLICIDAD
El despliegue logístico incluyó el uso de montacargas y vehículos militares para trasladar la ayuda hasta el Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam), desde donde fue distribuida a Cali, Pereira, Manizales y el departamento del Chocó. La Jefatura de Estado Mayor Generador de Fuerza (Jemgf) mantiene activas sus capacidades humanas y técnicas para asegurar que las donaciones lleguen de manera oportuna a las zonas más afectadas.