Policías locales destacan la “brutalidad” del crimen de Beniel (Murcia) y señalan que el acusado sufría “brotes”

2026/09/30

Los policías locales de Beniel que acudieron al lugar del crimen registrado en enero de 2025 en la Vereda de la Basca han señalado este miércoles en la Audiencia Provincial de Murcia la "brutalidad" del ataque en el que falleció un vecino de 63 años y han explicado que el acusado, un joven de 23, sufría de vez en cuando "algún brote".

Durante la tercera sesión del juicio con jurado popular, dos de los agentes que intervinieron tras recibir el aviso del '1-1-2' han explicado que a su llegada al lugar de los hechos la cara de la víctima se encontraba "desfigurada", por lo que no pudieron identificarle en un primer momento a pesar de conocerle previamente.

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La identificación de la víctima se realizó a través de la documentación que portaba en ese momento y por lo indicado por un vecino de avanzada edad que presenció los hechos.

En su declaración, uno de los agentes ha expuesto que el primer golpe pudo ser por la parte posterior de la cabeza, según la posición en la que quedaron tiradas las gafas de la víctima, la distancia respecto a la bicicleta en la que circulaba y la forma en que cayó el cuerpo a la acera, a unos dos o tres metros.

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A preguntas de la defensa sobre los antecedentes del procesado, uno de los efectivos ha indicado que la Policía Local de Beniel había intervenido previamente en episodios relacionados con la salud mental del joven que derivaron en ingresos y traslados sanitarios.

El funcionario ha manifestado que el acusado tenía "de vez en cuando algún brote" y ha mencionado intervenciones previas porque iba por la calle con un cuchillo o por deambular "hablando en tercera persona, como si estuviera hablando con alguien".

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"Luego, cuando se le pasaba el brote, era un chaval más o menos normal, que no se metía con nadie, te saludaba y era muy simpático y amable", ha indicado.

"YO SÉ LO QUE HE HECHO, LA HE LIADO"

Respecto al momento de la detención en el domicilio del joven, situado a escasa distancia del lugar de los hechos, uno de los efectivos policiales ha relatado que el varón salió con las manos hacia adelante diciendo: "Yo sé lo que he hecho, la he liado".

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Los policías han ratificado que el acusado no ofreció resistencia, asumió lo ocurrido y les llevó hasta unos matorrales junto a unos contenedores, a unos 50 metros de distancia, de donde extrajo el palo de madera con restos de sangre con el que presuntamente había acabado la vida de la víctima.

A preguntas de las acusaciones, los agentes han señalado que durante la intervención no detectaron en el investigado síntomas de ebriedad o consumo de drogas, ni manifestaciones incoherentes, y que se mostró "súper tranquilo" durante su custodia en dependencias policiales.

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