Polonia ofrece 3.800 millones para levantar ‘Fort Trump’, una base permanente de EEUU con hasta 5.000 soldados

2026/10/26

La iniciativa llega en un momento decisivo: la Administración de Donald Trump revisa de forma integral la presencia militar estadounidense en Europa y debe decidir si consolida, reduce o redistribuye sus efectivos en el continente, como lleva tiempo amenazando.

El Pentágono trasladará en noviembre sus conclusiones sobre la nueva distribución de fuerzas, y la Casa Blanca podría pronunciarse sobre Fort Trump en diciembre de 2026, aunque no hay fecha garantizada para una aprobación definitiva.

El obús K9 (derecha) y el tanque Leopard 2PL (izquierda) en la 2.ª edición de la Exposición del Ejército Polaco y la Industria de Defensa Polaca, en el marco de la 8.ª edición de la conferencia Defence24 Days, celebrada en el Estadio Nacional PGE de Varsovia.

Con Fort Trump, Varsovia busca consolidar así su relación estratégica con Washington y reforzar la disuasión frente a Rusia, en un momento en que los aliados europeos tratan de anticipar las consecuencias de los posibles ajustes en el despliegue militar estadounidense.

“Definitivamente, será más de 15.000 millones de zlotys (3.800 millones de euros), pero dependerá del nivel de implicación de Estados Unidos”, afirmó el viceprimer ministro y ministro de Defensa polaco, Władysław Kosiniak-Kamysz, en una entrevista con el portal económico WNP.pl.

El ministro aseguró que Polonia ya ha identificado posibles emplazamientos, está preparada para ejecutar las obras y ha previsto la financiación necesaria. Sin embargo, la construcción de la instalación y el despliegue definitivo de las tropas siguen pendientes de la decisión de Washington.

Una ciudad militar

La futura Fort Trump no sería un simple acuartelamiento, sino un complejo concebido para sostener una presencia militar estadounidense permanente. Además de alojar a unos 5.000 efectivos, la infraestructura daría servicio a una comunidad de aproximadamente 25.000 personas, incluidos familiares y trabajadores civiles.

El proyecto exigiría construir viviendas, escuelas, instalaciones deportivas, servicios sociales y equipamientos logísticos para garantizar las condiciones necesarias para mantener a las unidades desplegadas durante largos periodos.

Foto de referencia del Ejército de EEUU.

Foto de referencia del Ejército de EEUU.

EFE

La dimensión de estas instalaciones refleja la intención de Varsovia de ofrecer a Estados Unidos una infraestructura estable, capaz de facilitar tanto el estacionamiento de tropas como su apoyo cotidiano.

Las cuatro localizaciones que estudia el Gobierno polaco son Breslavia (Wrocław), Poznań, Bydgoszcz y Szczecin, todas situadas al oeste del río Vístula, según detalló Kosiniak-Kamysz. La ubicación definitiva dependerá de las necesidades operativas y logísticas que determine Washington.

La fecha de apertura todavía no está confirmada y dependerá de la aprobación definitiva del proyecto y de la ejecución de las obras.

El Pentágono decidirá

La principal incógnita es cómo encajará la propuesta polaca en la revisión global de la presencia militar estadounidense en el extranjero, ordenada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en junio.

De hecho, a principios de mayo, Trump avisó que retiraba 5.000 soldados de sus bases en Alemania y suspendió el despliegue de otros 4.000 en Polonia, tras haber arremetido contra los aliados europeos por su negativa a involucrarse militarmente en la guerra con Irán y en el desbloqueo del estrecho de Ormuz.

Pete Hegseth y Donald Trump en el Pentágono.

Pete Hegseth y Donald Trump en el Pentágono.

REUTERS/Kevin Lamarque

El citado análisis del Pentágono, conocido como Global Force Posture Review, debe determinar el número de efectivos, los equipos, las estructuras de mando y la distribución de las fuerzas de Estados Unidos en distintas regiones.

El Pentágono prevé trasladar en noviembre sus conclusiones sobre la orientación del despliegue estadounidense en Europa. A partir de ese análisis, la Casa Blanca podría adoptar una decisión sobre la base polaca en diciembre, aunque ese calendario no supone una fecha de aprobación garantizada.

Actualmente, Estados Unidos mantiene unos 8.000 militares en Polonia, según declaró el 2 de octubre el viceministro de Defensa polaco, Cezary Tomczyk. La incorporación de otros 5.000 efectivos reforzaría considerablemente ese contingente, siempre que se materialice la promesa de Washington.

Presencia permanente

El presidente estadounidense ha expresado públicamente su respaldo a la iniciativa, aunque sin confirmar todavía su aprobación definitiva.

El 17 de septiembre aseguró en Truth Social que se estaban logrando “importantes avances” para establecer una presencia estadounidense duradera en Polonia, y atribuyó el impulso a la “audaz dirección” del presidente polaco, Karol Nawrocki.

El 1 de octubre, al ser preguntado por la posible creación de la base, Trump respondió: “Lo estamos estudiando y tenemos un gran respeto por el presidente de Polonia. Podría suceder”. Ante la insistencia de los periodistas sobre si ya había tomado una decisión, añadió: “No sabes si la he tomado o no. Puede que la haya tomado. Me gusta Polonia”.

Nawrocki, por su parte, afirmó el 23 de septiembre que el proyecto estaba “confirmado”, después de que consultores estadounidenses visitaran Polonia para evaluar las infraestructuras disponibles. No obstante, esa declaración política no equivale a una autorización definitiva del Pentágono.

La idea de Fort Trump se remonta a 2018, cuando el entonces presidente polaco Andrzej Duda propuso ese nombre para una base permanente estadounidense. El objetivo era reforzar el compromiso militar de Washington con Polonia, que comparte fronteras con Bielorrusia y Ucrania y se encuentra junto al enclave ruso de Kaliningrado.

¿Patriot en Varsovia?

La apuesta polaca va más allá de la presencia de tropas. Varsovia quiere aprovechar su relación con Estados Unidos para reforzar las capacidades industriales europeas en defensa, especialmente en el ámbito de la protección antiaérea.

Kosiniak-Kamysz considera prioritario trasladar a Europa capacidades de producción y mantenimiento de misiles Patriot, en particular de los interceptores PAC-3 MSE. Polonia ya ha participado en las negociaciones para establecer un centro europeo de mantenimiento de estos misiles y aspira a que la cooperación avance hacia la instalación de líneas de producción en el continente.

Línea de ensamblaje de PAC-3 MSE

El objetivo es reducir la dependencia de las cadenas de suministro transatlánticas y acortar los plazos de reparación y reposición de munición, en un contexto en el que la guerra de Ucrania ha puesto de manifiesto las dificultades para sostener durante largos periodos el consumo de armamento de alta tecnología.

Para Varsovia, Fort Trump forma parte de una estrategia más amplia: asegurar una presencia estadounidense duradera, elevar su peso militar dentro de la OTAN y atraer capacidades industriales que refuercen su autonomía operativa.

El desenlace dependerá ahora de las decisiones de la Administración Trump. Mientras Polonia ofrece financiar la infraestructura y facilitar el despliegue de miles de soldados, Washington debe decidir cómo encaja la nueva base en una estrategia que pretende reorganizar sus fuerzas y trasladar a Europa una mayor parte de la responsabilidad sobre la defensa del continente.