El Partido Popular y Vox tendrán un 70% de probabilidades de alcanzar la mayoría cualificada de tres quintos en el Senado si ocho de cada diez de sus votantes secundan el acuerdo de las 23 provincias cerrado este lunes.
Es decir, si donde Vox no se presenta sus simpatizantes votan los tres candidatos bajo el logo del PP. Y si donde no se presentan los populares, sus electores aceptan votar a los de Vox, según el acuerdo cerrado este lunes entre Miguel Tellado e Ignacio Garriga, secretarios generales de PP y Vox, respectivamente.
La eficacia del acuerdo requerirá también que en las 14 provincias en las que Vox sólo presentará un candidato sus votantes acepten repartir sus dos votos restantes entre los tres aspirantes del PP. Es decir, marcar con la 'x' la casilla propia y dos de las tres de la lista del PP.
En el Senado se vota en listas abiertas. Cada elector debe elegir hasta tres nombres en listas abiertas en las 47 circunscripciones peninsulares, donde se eligen cuatro senadores.
Las islas mayores (Gran Canaria, Tenerife y Mallorca) eligen tres representantes y el elector debe marcar hasta dos nombres. Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera, El Hierro, Menorca, Ibiza y Formentera eligen un solo senador. Ceuta y Melilla eligen dos, y el votante puede marcar dos nombres.

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Según el acuerdo, el PP no se presentará en Guipúzcoa (donde sólo sacó un senador en el año 2000), Gerona y Tarragona (donde nunca ha sacado representación). Vox no lo hará en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares.
Con esos tres quintos, 161 de los 267 senadores, las derechas podrían renovar los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional o los cinco del CGPJ que le toquen en su momento.
Ésa es la hipótesis principal del estudio elaborado por Gonzalo Adán, director de SocioMétrica, para EL ESPAÑOL. "Tenemos que ser muy cuidadosos", explica Adán, "una cosa es el pacto y otra cómo se comporte cada elector, y más en el caso del Senado, que tiene las listas abiertas".
La "hipótesis 1" del informe de SocioMétrica requiere también que el pacto funcione: que 8 de cada 10 electores en las 14 circunscripciones donde Vox sólo presentará un candidato ayuden a los tres candidatos del PP.
En ese supuesto, el acuerdo elevaría del 17% al 70% las opciones de alcanzar los 161 senadores que el modelo sitúa como umbral de los tres quintos. La mayoría absoluta estaría prácticamente asegurada, en una horquilla de probabilidades del 89% al 92%.
La "hipótesis 2" rebaja el cumplimiento a 6 de cada 10 votantes. En ese supuesto, las probabilidades de alcanzar los tres quintos serían del 64% y las de mayoría absoluta conjunta alcanzarían el 89%.
Y es que, después de la coalición entre el PSOE y el Frente Amplio, bajo el nombre de Senado de Progreso, las posibilidades de que el PP mantuviera la mayoría absoluta sin haber llegado a este "entendimiento" con Vox se quedaban 'sólo' en el 67%.
Así, trabajando con el supuesto de que 8 de cada 10 votantes de PP y Vox cumplen con el deseo de sus líderes, sería el PP el que obtendría la mayor recompensa: entre 15 y 17 senadores adicionales.

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Por su parte, Vox conservaría alrededor de siete, incluidos los cinco de extracción autonómica que tiene ahora mismo. De este modo, sus opciones de alcanzar los 10 necesarios para formar grupo propio seguirían siendo reducidas. "Y nada de eso está contemplado en el acuerdo", aclaran fuentes del PP.
Las Palmas sería el territorio en el que el acuerdo más se notaría: el bloque PP-Vox pasaría de uno o dos senadores a tres o cuatro en la hipótesis principal. El modelo calcula más del 99% de probabilidades de sumar al menos un senador tras el pacto.
Adán considera que su "hipótesis dos", la que estima un cumplimiento del 60% "es más que suficiente y creíble" como el peor de los escenarios para los dos partidos firmantes del acuerdo. "Menos del 60% es muy difícil que ocurra", afirma.
"Los votantes de base basan sus decisiones en elementos más sencillos", explica. Según el director de SocioMétrica, ambos electorados comparten "el objetivo del pacto, que es sacar a Sánchez del poder".
La diferencia, en las cruces
El acuerdo combina la retirada de Vox de seis provincias y del PP de tres. Además, Vox presentará sólo un candidato en otras 14 circunscripciones: Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén.
Así, repitiendo el cálculo miles de veces —cada una variando levemente los apoyos— y siempre dentro del margen de error esperable a estas alturas de la precampaña, el modelo elaborado por SocioMétrica trabaja a partir del comportamiento de cada electorado entre PP y Vox según la estimación al Congreso publicada este lunes 26 de octubre en este diario.
Donde uno de los partidos no concurre, el modelo supone que una parte de sus electores votará al socio; donde Vox presenta sólo un aspirante, contempla el aprovechamiento de las otras dos cruces de sus electores en casillas del PP.
Como dijo Tellado al presentar el acuerdo en rueda de prensa, "en esas 14 provincias, el votante de Vox puede marcar a su candidato y a otros dos del PP". Pero cada elector sólo puede apoyar a dos de los tres populares: y el resultado final en la noche del 29-N dependerá de que no todos tienen por qué elegir la misma pareja.
Unos pueden respaldar al primero y al segundo; otros, al primero y al tercero; y otros, al segundo y al tercero. Esa distribución permitiría que los tres recibieran apoyo del electorado de Vox y aumentaran las opciones de lograr la mayoría cualificada.
Al contrario, la probabilidad de alcanzar los tres quintos caería del 70% al 43% si siempre se apoyara a los mismos dos candidatos del PP en esas 14 provincias.
Sin embargo, la mayoría absoluta sería menos sensible a ese detalle: su probabilidad sólo se rebajaría del 92% al 90%. El salto hacia los tres quintos exige, por tanto, algo más que votar al socio: exige coordinar cómo se hace.
"Su última maniobra"
Alberto Núñez Feijóo sostiene que la reacción de Pedro Sánchez es la que esperaban. "Sánchez rabia porque hemos impedido su última maniobra", asegura en declaraciones a este diario. El líder popular presenta el acuerdo como una respuesta al intento del presidente de controlar el Senado y bloquear desde allí al próximo Gobierno.
"El punto de encuentro con Vox convierte una mayoría probable en una mayoría absoluta casi segura", afirma. Bajo los supuestos de SocioMétrica, esa probabilidad conjunta subiría del 67% al 92% en la "hipótesis 1" y al 89% en la "hipótesis 2".
Y ésa es la clave principal para los populares, no tanto para los de Santiago Abascal, que celebran el acuerdo como una herramienta "para echar a la organización criminal", por el PSOE, "de todas las instituciones".
Por otro lado, la dirección del PP contrapone esta fórmula táctica con Vox a la estrategia socialista de concurrir coaligados con otras formaciones. Feijóo reivindica la cooperación sin diluir las siglas: "Somos formaciones distintas y lo vamos a seguir siendo".
El mapa de las renuncias
El PP renuncia a presentar candidatos en Guipúzcoa, Gerona y Tarragona. En Guipúzcoa sí consiguió representación en el año 2000: Gonzalo Quiroga obtuvo un escaño en las elecciones de la reelección de José María Aznar, en las que el PP logró una holgada mayoría absoluta.
El modelo no atribuye ganancia alguna para ninguno de los dos partidos a las retiradas populares de Guipúzcoa y Gerona. Pero en Tarragona ofrece otra perspectiva: Vox tendría un 51% de probabilidades de conseguir senador en la "hipótesis 1" y un 20% en la "hipótesis 2".
Vox, por su parte, no concurrirá en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares. En esas provincias, las candidaturas del PP incorporarán independientes propuestos por el partido de Abascal.
Esas seis retiradas de Vox aportarían entre 7 y 8 senadores adicionales al bloque.
Finalmente, las 14 provincias de candidato único de Vox añadirían entre 8 y 10 senadores al bloque; Sevilla y Zaragoza encabezarían su rendimiento, mientras Navarra apenas registraría cambios.
El premio y sus límites
Con todo, el pacto permitiría al bloque ganar entre 15 y 18 senadores respecto a competir sin haber llegado a este acuerdo. Casi toda esa mejora correspondería al PP, cuya probabilidad de mayoría absoluta en solitario subiría del 61% al 85%-89%.
Vox casi no gana nada en representación, pero sí se garantiza una sintonía con el PP previa a las elecciones que, teóricamente, anticipa un acuerdo de Gobierno posterior. Las opciones de los de Abascal de formar grupo propio pasarían del 5% al 9% en la "hipótesis 1" y al 15% en la "hipótesis 2".
Los tres quintos permitirían elegir a la mitad correspondiente al Senado de los diez vocales del CGPJ de extracción parlamentaria y a los cuatro magistrados del Constitucional cuya designación corresponde a la Cámara Alta, cuya designación está ya pendiente desde hace meses.
La izquierda perdería su capacidad de bloqueo en esas votaciones, no en la renovación completa de ambos órganos.
Y el PP presume de que, "de este modo, podremos negociar estas designaciones tanto con el PSOE, con quien siempre alcanzamos esos tres quintos, como con Vox... eso nos da ventaja para que los elegidos sean de prestigio, no de obediencia partidaria".