
Laura Ballesteros, dirigente de Movimiento Ciudadano en Querétaro, presentó una solicitud formal al gobierno estatal para que transparente la tala y afectación de árboles prevista por la construcción del Tren México-Querétaro en Parque Alcanfores, Las Hadas, El Tepe y el entorno de la estación La Corregidora.
La petición busca que las autoridades estatales reconozcan esa zona como un corredor de infraestructura verde y patrimonio natural del estado. El planteamiento incluye medidas para proteger el arbolado y evitar daños irreversibles durante las obras ferroviarias.
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Ballesteros sostuvo que vecinos y organizaciones ambientales han solicitado información sobre los efectos de la obra. La Manifestación de Impacto Ambiental presentada por el gobierno federal contempla la remoción de más de 90 hectáreas de vegetación en toda la entidad para dichas obras.
La construcción de la ruta ferroviaria abarca una vía de 232 kilómetros entre la Ciudad de México y Santiago de Querétaro. El proyecto prevé seis estaciones y una inversión federal de 166,974 millones de pesos.

La solicitud plantea que el Gobierno de Querétaro informe de manera pública el número de árboles que podrían ser talados o intervenidos, así como los estudios técnicos que sustenten cada acción dentro de las áreas urbanas alcanzadas por el tren.
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También solicita que se conozcan las medidas de restitución ambiental, los criterios para definir trasplantes y la estrategia para conservar la cobertura vegetal en los puntos donde se construirán infraestructura, accesos y estaciones.
“Hoy por hoy no tienen idea de cuántos árboles van a remover o afectar porque no lo han hecho público”, señaló este 17 de septiembre Laura Ballesteros a medios locales, al referirse a la información disponible para habitantes de las zonas cercanas al trazo.
La petición abarca Parque Alcanfores, Las Hadas, El Tepe y el área de La Corregidora, donde se proyecta una estación. Ballesteros menciona también Las Alas al describir el corredor que busca incorporar al reconocimiento de patrimonio natural estatal.
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El objetivo es que las autoridades estatales definan una protección para el conjunto de áreas verdes antes de que avancen las intervenciones vinculadas con el Tren México-Querétaro.
La también diputada sostiene que el corredor debe conservarse como una unidad ambiental dentro de la ciudad, ante la presión que implican las obras de movilidad, los cambios de uso urbano y la construcción de infraestructura complementaria.

Ballesteros afirmó que el Gobierno Federal instaló una mesa de trabajo para elaborar un proyecto urbano y de ordenamiento territorial relacionado con el Tren México-Querétaro. Hasta ahora, dice, los contenidos de ese trabajo no son públicos.
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La falta de acceso a ese proyecto impide conocer cómo se integrarán las estaciones, las vialidades, los espacios peatonales y las áreas verdes en los municipios y zonas urbanas atravesadas por el tren.
“Existe una mesa de trabajo que el propio Gobierno Federal instaló para hacer un proyecto urbano y de ordenamiento territorial con respecto al tren México-Querétaro, y hoy no lo conocemos”, expuso Ballesteros.

La solicitud al gobierno estatal busca que Querétaro intervenga en el ámbito de sus atribuciones para garantizar que la ejecución de la obra considere la protección del arbolado urbano y de las zonas verdes cercanas a la infraestructura ferroviaria.
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La petición ocurre mientras las obras ya generan modificaciones en la movilidad de la capital queretana. En julio comenzó la intervención del puente ferroviario sobre el bulevar Bernardo Quintana, una vialidad por la que circulan cerca de 150,000 vehículos al día.
Los trabajos reducen carriles, establecen desvíos y restringen el paso de transporte de carga en determinados horarios. Las autoridades estiman que esa intervención se prolongará hasta siete semanas.