
La Municipalidad de Acatenango anunció el restablecimiento oficial del acceso al Parque Regional Municipal Astillero Volcán Acatenango, permitiendo nuevamente el ingreso de turistas y senderistas.
Esta decisión, comunicada el viernes 7 de agosto, responde a la mejoría en las condiciones de seguridad tras la reciente actividad del volcán de Fuego.
Según informó la propia Municipalidad, la reapertura busca reactivar el flujo turístico en la región, uno de los principales motores económicos locales, luego de una suspensión decretada por razones de seguridad.
El cierre temporal del Parque Acatenango se dispuso el 3 de agosto, coincidiendo con el inicio de una fase eruptiva violenta del volcán de Fuego.
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De acuerdo con un reporte de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), la actividad incluyó fuertes explosiones, columnas de ceniza y material balístico, lo que activó las alertas institucionales y obligó a las autoridades a restringir de manera preventiva el acceso a los senderos de alta montaña.
La medida se adoptó para salvaguardar la vida de los visitantes ante el riesgo de caída de ceniza y flujos piroclásticos.
La proximidad física entre el volcán Acatenango y el volcán de Fuego configura un complejo volcánico interconectado, según explicó el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).
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Para la industria del ecoturismo y el senderismo, este vínculo representa tanto una oportunidad como un desafío.

Las faldas y la cima del Acatenango se posicionan como el mirador natural más relevante para observar la actividad eruptiva del Fuego, una experiencia que atrae a excursionistas nacionales y extranjeros.
Esta misma cercanía impone la necesidad de cierres coordinados, ya que cualquier alteración explosiva en el Fuego afecta la seguridad de quienes ascienden el Acatenango.
“Las rutas de ascenso del Acatenango se ven directamente influenciadas por el comportamiento del Fuego, lo que obliga a mantener monitoreo constante y protocolos de cierre inmediato en caso de emergencia”, señaló la Municipalidad de Acatenango.
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La emergencia que motivó las restricciones se originó la mañana del lunes 3 de agosto, cuando el volcán de Fuegoincrementó súbitamente sus parámetros eruptivos.
Durante este episodio, el coloso generó columnas de ceniza y gases que alcanzaron entre 5.000 y 7.000 metros sobre el nivel del mar, además de densas corrientes piroclásticas que descendieron por principales barrancas.

La Conred coordinó la evacuación de cientos de residentes en áreas de riesgo de los departamentos de Chimaltenango, Sacatepéquez y Escuintla.
El Insivumeh comunicó que, tras aproximadamente 50 horas de actividad continua, el volcán de Fuego regresó de manera gradual a sus parámetros habituales. A la fecha, el coloso mantiene únicamente explosiones débiles y moderadas, aunque persiste el peligro de posibles lahares debido a las lluvias de la temporada.
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La reactivación del acceso al volcán Acatenango se realiza bajo advertencias estrictas. La Municipalidad de Acatenango enfatizó que el turismo y el senderismo se autorizan únicamente en rutas previamente habilitadas, mientras que el acceso directo al cráter del volcán de Fuego permanece prohibido.
Las autoridades insisten en que los visitantes deben mantenerse informados y seguir las recomendaciones del personal de protección civil.
“La seguridad de los visitantes es nuestra prioridad; cualquier cambio en el comportamiento del volcán de Fuego derivará en nuevas restricciones”, advirtió el comunicado oficial difundido en redes sociales.
Con la reapertura, la región espera recuperar progresivamente la afluencia de turistas, quienes buscan disfrutar de una de las vistas más espectaculares del país, siempre bajo vigilancia y control institucional.
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