La muerte de una bebé de dos años en la ciudad de Villa Gesell generó la apertura de una investigación que puso en el centro de la acusación a su madre, quien ya había sido juzgada y absuelta años atrás por el fallecimiento de otras dos hijas. Tras conocerse la noticia, uno de los hijos biológicos de la mujer, que actualmente tiene 17 años, la denunció por supuesto maltrato y fue contactado por las autoridades a cargo de la causa.
El caso se difundió la semana pasada, después de que la pequeña, llamada Isabella, ingresara a la guardia del Hospital Municipal de Villa Gesell, donde los médicos la recibieron ya sin signos vitales. Según explicó su mamá, Lucía Sosa, la niña "se habría broncoaspirado" mientras tomaba la mamadera con leche, como reflejó posteriormente la autopsia.
Villa Gesell: investigan la muerte de una nena y el oscuro historial familiar de la madre
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El examen forense precisó que la beba murió por una "asfixia obstructiva" y que "no se hallaron signos de violencia" de vieja data o recientes. Por protocolo, se dio inicio a una investigación por "averiguación de causales de muerte", a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, y tanto Sosa como su pareja, Héctor Aguirre, fueron notificados de la formulación de la causa.
La pareja tiene otro nene de 4 años, a quien la Justicia ya dispuso alejarlo de la madre por sus antecedentes: en 2013, a Sosa se le murió una hija de seis meses, llamada Candela, y en 2016 otra chiquita de once, de nombre Yazmín. Este último caso derivó en una causa penal por la cual estuvieron presos dos años Lucía y su pareja de ese entonces, Héctor Picard, quienes finalmente resultaron absueltos.
En el juicio, los jueces de Mar del Plata Juan Manuel Sueyro, Mariana Irianni y Fabián Riquert descartaron lesiones traumáticas o signos de abuso en ambos casos y, en base a los informes médicos, se determinó que los fallecimientos de las niñas se dieron por complicaciones respiratorias. Asimismo, se concluyó que no existían pruebas suficientes para condenar a Sosa y Picard.

A pesar de ello, Lucas Ruiz, uno de los hijos que la Justicia le quitó a Lucía y que decidió cambiar su apellido por el de su familia adoptiva, dio una entrevista al medio La Capital de Mar del Plata, en el que aseguró que la mujer "mató a sus hermanas". Tras explicar que había sufrido maltrato y golpes desde su nacimiento, expresó: “Quiero que esté presa o internada en un psiquiátrico”.
El fiscal Calderón, de la UFI N°4 de Pinamar, lo citó a declarar porque quiere conocer la historia del adolescente, ya que podría haber vivido situaciones que podrían resultar relevantes para la investigación. Por otro lado, no se descarta que los especialistas hablen en Cámara Gesell con el niño de 4 años, quien habría estado presente cuando su hermana se asfixió.
El relato de un hijo de la mujer investigada: "Me golpeaban"
En 2008, cuando Lucas tenía solo 21 días de edad, fue ingresado al Hospital Materno Infantil marplatense por una crisis respiratoria y cianosis. “Vuelve a ser una historia que se repite. Creímos que esto ya había cerrado hace muchos años, luchamos mucho por mí y por mis hermanos durante casi diez años. Que aparezca otra vez el caso duele muchísimo“, afirmó el joven.
“A mí me golpeaban muchísimo. Sufrí mucho con esta persona”, recordó al hablar de su experiencia de vida, a pesar de que era muy pequeño cuando ocurrió. Tanto en reportajes televisivos como con la prensa escrita, Lucas estuvo acompañado por la abogada de Familia Erika Hooft Suárez, que intervino en su caso cuando quedó a resguardo de los Hogares de Belén.

"Cuando se definió la revinculación con ella, a los dos días regresó a la clínica todo golpeado. Esta mamá el último diagnóstico que tuvo es una enfermedad que se llama síndrome de Munchausen”, relató la letrada en diálogo con TN, en referencia al trastorno en el que una persona puede fingir, exagerar o provocar lesiones para asumir el rol de paciente o de cuidador de una persona enferma, según el caso.
Luego, Lucas contó que tiene nueve hermanos biológicos en total y muchos sufrieron situaciones de violencia. “Tenés el caso de Candela, primera alerta de que esa persona no está bien para tener hijos. Después, denuncias de maltrato y golpes a sus otros hijos, que entraron a diario aun hospital. Otro de mis hermanos sufrió una fractura; después siempre sus hijos estábamos con falla respiratoria, algo está mal, ¿no?", dijo el joven.
"En 2016 apareció el caso de Yazmín, otra bebé que muere. Ya tenés dos signos de alerta, no podés seguir permitiéndole tener a cargo un bebé. Yo también entré con una crisis respiratoria, pero después de que me sacaron de esa familia, jamás volví a tener un problema respiratorio en mis 17 años. ¿No es raro?“, manifestó.
Hacia el final, el chico dijo que seguirá luchando por sus hermanos y hermanas para que tengan justicia, ya que consideró que Sosa es responsable de lo que les ocurrió. "Tiene que estar presa o internada en un psiquiátrico, estoy convencido", cerró.
FP/fl